Saltar al contenido
NeyebekEl universo de Laura Merino

La bitácora de Laura Merino Gómez

Bienvenido
a mi luna.

Relatos, cartas y pedacitos de vida.
Un lugar para sentir, recordar y dejar volar las palabras.

Lee las últimas entradas ↓
Portada de A la luna de NeyebekEL LIBRO DE ESTE UNIVERSOA la luna
de Neyebek
Una fábula teatral de fantasía sobre la amistad, el duelo y la esperanza.Descúbrelo en Amazon ↗

El universo de Neyebek en imágenes

Una historia que también se ve.

Tráiler oficialA la luna de Neyebek · Ya disponible en Amazon
¿Tú crees en las hadas?Una invitación al universo de Neyebek
Descubre el libro en Amazon ↗

El cuaderno abierto

Últimas entradas

Todo el archivo →

· Laura Merino Gómez

EL ALIEN BREMONIANO

(Aparece un árbol grande tiene una rama rota y las hojas chamuscadas. Debajo, una nave pequeña, redonda, humeante, con luces verdes parpadeando. Una de las patitas de aterrizaje está doblada. La nave se queja con sonidos metálicos. La escena huele a humo… y a algo parecido a galletas quemadas.)

(La escotilla de la nave se abre con dificultad, emitiendo un “clac–clac–clac” torpe. De dentro sale FOTI, algo mareado, con el casco torcido y el traje arrugado. Se tambalea, se agarra al borde, da un paso… y resbala, cayendo de culo en el suelo.)

FOTI: (quejándose) … Ay por Dios… Bremoneta… te pedí un aterrizaje, no una escena de tragedia universal. Un médico por favor que tengo los mil males¡!!

(Se sacude el polvo, se levanta, se pone el casco bien, se sacude otra vez… y de repente se da cuenta de que no está solo. Se gira y ve a CHELLY y KIMO al borde del claro, mirándolo.)

FOTI: (se queda congelado unos segundos) … Ajá… Planeta nuevo y damiselas observando, pinta bien el comienzo.

(Chelly lo mira de arriba abajo, con una ceja levantada. Kimo frunce aún más el ceño, pero sus ojos brillan de curiosidad.)

CHELLY: (con calma) … Bueno… esto sí que no estaba en mis leyes… (saca un libro y busca). ¿Cuál es la normativa cuando una nave espacial destroza bienes naturales, ha de costearlo el alienígena o contar como accidente y deshacerse de las obligaciones?

KIMO: (murmura) … Para leyes estamos ahora Chelly … por cierto ¿Qué clase de hada es esa?… está muy mal hecha… y que fea es ¿no?

FOTI: (se señala a sí mismo, indignado) … Disculpad… con todo el cariño interestelar posible… pero yo no soy un hada… soy un bremoniano altamente cualificado en perderse y para muestra un botón.

CHELLY: (sonríe) … Eso se ve al la legua, tienes pinta de mil cosas menos de hada.

FOTI: (da un paso hacia ellas, tropezando con una raíz) … ¡Aj!… esta luna tiene raíces vengativas.

(se presenta.)

FOTI: Mi nombre es Foti… y soy un explorador, creativo de profesión y explorador, hay quien dice que hablador compulsivo y orgulloso representante del planeta Bremon… (mira alrededor, fascinado) … Y… vosotras… ¿quiénes sois?… ¿y dónde estamos?… porque esto… esto no está en ninguno de mis mapas… y si lo está, me lo perdí… Iba tan absorto en mis ideas que perdí el rumbo y esta chatarra ha decidido abandonarme.

CHELLY: (se adelanta) … Yo soy Chelly… mentora a tiempo completo y adiestrada en las leyes  y ahora guía improvisada ante un alienigena.

KIMO: (con los brazos cruzados) … Y yo Kimo… un hada que voy a ser importante nacida de un árbol.

FOTI: (abre los ojos como platos) … ¡Oh, maravilloso!… una niña adolescente y una damisela repipi en medio de un bosque verde y brillante… definitivamente… Bremoneta… (se gira y le habla a la nave) … nos hemos estrellado en el sitio correcto el lugar más psicodélico que no aparece en el mapa.

CHELLY: (con una pequeña sonrisa) … Estás en la luna de NEYEBEK… nosotras también hemos llegado hace poco así que bienvenido. No te preocupes por los desperfectos, el libro dice que por ser un accidente y fallo mecánico estás excepto de pagar reparaciones.

FOTI : Mira pues, eso no se me había ocurrido pensar ahora en esas cosas ¿sabes?  

KIMO: (mirándolo fijamente) … Y oye, tu eres alienígena y serás experto en historias del espacio y leyendas estelares…  ¿Sabes algo de madres enviadas por la luna?…

FOTI: (parpadea, confuso) … ¿Madres lunares?… (mira al cielo, luego a la nave, luego a Kimo) Me he perdido algo ¿verdad?… Esto parece ponerse de lo más interesante

Abrir esta entrada →

· Laura Merino Gómez

LA HADITA, LA MENTORA Y LA ROSA

(Aparece en escena la charca de la luna de. El agua está tranquila, cristalina, reflejando tonos verdes y plateados. Alrededor, pequeñas flores y juncos. Sobre una piedra, a un lado de la charca, está ROXE, la rosa viviente, estirando los pétalos como si tomara el sol. Se oyen pasos ligeros acercándose.)

(CHELLy y KIMO entran en escena. Chelly es una joven de unos veintidós años, muy arreglada, con un vestido muy vistoso, detalles brillantes, el pelo bien peinado y algún accesorio divertido. Kimo es una hadita de unos doce años, morena, ojos azules grandes, alas pequeñas aún en crecimiento; lleva cara de enfado constante, aunque en el fondo se le escapa la curiosidad por todo.)

KIMO: (cruzada de brazos, frunciendo el ceño) … Te dije que tenía frío… y que esta charca no me daba buena espina…

CHELLY: (riendo) … Kimo, por Dios… si hace una temperatura ideal… ni frío ni calor… está perfecta para pasear, para pensar… y si me apuras… hasta para hacer un desfile de moda acuática…

KIMO: (resopla) … ¿Y para enfadarse también?… porque eso se me da genial… y el frío me encoge las alas y los ánimos

CHELLY: Eso ya lo sabemos, pequeña tormenta con alas… Deberías ser más agradecida y menos protestona

(Roxe abre un poco los pétalos, como si bostezara.)

ROXE: (con voz pícara) … Si seguís hablando tan alto, el agua va a pensar que sois vosotras las que estáis enfadadas y no la charca… Que ganas de venir a romper este silencio celestial

KIMO: (se gira de golpe) ¡Ahhhh!… ¡Una flor parlante!… Mira Chelly, mira, está ahí … encima de la roca.

ROXE: (irónica) … No, niña no, yo soy una enciclopedia acuática de esas que están en las bibliotecas… pero tuve un accidente de jardinería y me quedé con esta forma… Mi nombre es Roxe

CHELLY: (se ríe) El gran Aritz  me contó que a la luna que debía llegar estaba llena de cosas extrañas, tritones curiosos, damas abandonadas y animales que hablan

ROXE: (la observa) ¿Me estás llamando animal? Es cierto, no soy una enciclopedia soy una gamba independentista, roja muy roja, soy una gamba anarquista…

CHELLY : ¿Anarquista que es eso?

ROXE : Claro, no sabía que usted le sacan de Cacharel y se ha perdido en las palabras. En fin … Tú debes ser una señorita de altos vuelos, esa  que se ha pasado media acomodada en el feudo mientras papá soñaba con casarla con el hijo del conde. Increible … y lo has dejado todo para venir a cuidar a una niña nacida de un árbol… Tu historia es más increíble que yo sea una enciclopedia o una gamba.

KIMO: (levanta la barbilla) Perdona amiga … No soy una niña, ni un bebe, no te equivoques … soy una hada… un hada adolescente …

ROXE: (se ríe) … Eso explica el gesto de enfado permanente, gesto fruncido y cara de querer explotar …

(Chelly se acerca a la charca y se sienta en una piedra, al lado de Roxe. Kimo se queda de pie, mirando el agua como si estuviera a punto de regañarla también.)

CHELLY: (mirando su reflejo en el agua) … A veces pienso que mi padre se volvería loco si me viese aquí… todo el esfuerzo, todos sus planes, todas las institutrices que se ponían las manos en la cabeza cuando les contaba mis sueños, papá tenía sus planes para mí pero no eran los míos

ROXE: (curiosa) … ¿Tu padre?…

CHELLY: Sí… el antiguo señor de la ciudad de Albalater …

ROXE : Dios … si al final el mundo es un pañuelo, tu padre, el señor de Albalater, ese que un día abandonó sus tierras y dejó a Betichela sola en el feudo, suerte que Abevury camino a Lobatum pudo rescatarla.

CHELLY : ¿Lo conoces?

(Kimo pone los ojos en blanco.)

KIMO: (murmurando) … Bla, bla, bla …  Ya empezamos con las historias de adultos, largas, aburridas y llenas de lecciones …

CHELLY: (la mira de reojo) … Tu a callar, hadita… que tu historia también tiene lo suyo…

ROXE: (acomoda sus pétalos, interesada) … A ver… contadme… ¿Cómo llega una señorita de buena familia y un hada con cara de pedo a la luna de NEYEBEK?… porque esto no es precisamente un viaje organizado donde te subes al caballo y tienes hecho el itinerario de la cabalgata…

CHELLY: (suspira, pero sonríe) … Mi padre era el señor de Albalater, la ciudad esa donde dices que encontraron a Betichela, nunca me contaron bien la historia, pero alguien me dijo que tuvo que abandonar su primer feudo porque la gente hablaba mucho y se instaló en donde yo me crié, en Montcum… un lugar lleno de normas, de leyes, de apariencias… (se mira las manos) … Él siempre quiso que yo fuese perfecta… que caminase recto, que hablase sin equivocarme, que sonriera sin mostrar los dientes… que me vistiese de un modo que inspirase respeto… El siempre quiso tener la última palabra y no entendió mis sueños.

ROXE: (con picardía) … Pues la parte de vestirte la sigues teniendo bastante en cuenta…

CHELLY: (se ríe) … Ya… bueno… hay costumbres que son difíciles de arrancar… pero algo cambió… Un día me di cuenta que era el momento de arrancar y empezar una vida nueva, salir de mi circulo de confort.

KIMO: (entra en la conversación, aunque pone cara de que no le interesa) … ¿Cuándo decidiste que preferías el barro de un bosque o mojarte bajo la lluvia a los salones de tu castillo?…

CHELLY: Cuando entendí que las leyes que me imponían no eran las que yo quería escribir…

(Se levanta un poco, camina despacio bordeando la charca.)

CHELLY: Desde pequeña me fascinaban las normas… pero no para obedecerlas… sino para entender por qué existían… Pasaba horas escuchando a mi padre con sus consejeros, hablando de tratados, de fronteras, de castigos… y yo pensaba… “si tuviese la pluma, las escribiría diferente” … No entendía sus decisiones, su manera de gobernar arcaica y conservadora sin tener en cuenta aspectos vitales como evolucionar y crecer, modernizarse.

ROXE: (asiente) … Ambición de legisladora… peligrosa y necesaria…

CHELLY: Cuando crecí, decidí marcharme… No fue una gran batalla… fue más un silencio incómodo… un día recogí mis cosas, mis libros de leyes, mis vestidos preferidos y me fui… Quería aprender de verdad qué significaba la justicia… así que recorrí reinos, aprendí, observe cada poblado y sus formas, aprendí como la gente es feliz cuando las normas les ayudan y no les perjudican,  estudié en cualquier lugar donde hubiese un pergamino y alguien dispuesto a enseñarme… Aprendí que ni las joyas ni el dinero sirven para gobernar cuando la gente pasa hambre.

KIMO: (baja un poco el gesto, pese a seguir con ceño fruncido) … ¿Y luego me encontraste a mí…?

CHELLY: (sonríe) … Sí… bueno, la historia es más larga mi querida Kimo, cuando terminé mis estudios… me ofrecieron mi primer trabajo “serio” … No era en un tribunal, ni en la corte de mi padre… fue en un lugar donde los árboles hablan poco, pero dan mucho… Donde la libertad, el amor y la justicia se respiran en cada hoja, en el aire.

ROXE: (intrigada) … Hablas del otro reino… ¿no?…

CHELLY: (asiente) … Si, es allí, en un bosque donde las raíces guardan secretos, donde la magia se respira y nada de lo que hayas visto puede llegar a parecerse a ese paisaje. Allí, donde solo hay hojas y susurros gobernaba un árbol enorme… antiguo… Aritz. Un árbol que dicen que en su tiempo era noble y vistoso y que tenía una historia eterna de amor imposible con la luna que nunca fue posible porque ella estaba arriba y el anclado a la tierra. Sucedió que una mañana despertó con una sorpresa en sus entrañas… sus ramas temblaron, sus hojas brillaron… y de su tronco… nació Kimo…

(Kimo se cruza más los brazos, pero sus mejillas se colorean ligeramente.)

KIMO: (seca) … No hacía falta decir lo de las ramas temblando… parezco un desayuno mágico…

CHELLY: Para mí lo fuiste…

KIMO : Yo no recuerdo mucho de aquel bosque Chelly, siempre he recorrido el camino de tu mano.

ROXE: (sonríe) … Así que eres un hada nacida de un árbol en un reino lejano… eso explica muchas cosas…

KIMO: (mirando al agua) … Yo no pedí nacer enfadada… digo yo que es mi esencia, dicen que los arboles a veces también se quejan.

ROXE: No naciste enfadada… naciste sensible… y en vez de llorar… gruñes… es otra forma de decir que te importa todo más de lo que te gustaría, que tu corazón es dulce y siente…

KIMO: (la mira de golpe) … ¿Y tu qué sabés?… eres una rosa, solo que hablas…

ROXE: Precisamente por eso sé de espinas…

(Chelly vuelve a sentarse.)

CHELLY: Cuando conocí a Kimo, me contaron que no era un hada cualquiera… el árbol que la dio vida lo hizo por amor, la luna le regaló ese fruto de su amor y le pidió que buscara a Neyebek, había engendrado de su propia sabia un hadita que el día de mañana sería importante. Me pidió que la buscara para que ella, Neyebek encontrase la cura a su melancolía

ROXE: (se queda pensativa) … La luna moviendo raíces… interesante…

CHELLY: Te preguntarás porque decidí aceptar ese trabajo, cuidar a Kimo y acompañarla.

ROXE : Pues la verdad es que tanto estudio para terminar siendo una niñera …

CHELLY : Mi misión era clara: debía encontrar a la mujer a la que la luna había escogido como madre… alguien que la luna había cuidado y formado tiempo atrás … y traer a Kimo hasta este lugar para reunirse con ella…

KIMO: (habla más bajito) … A mí sólo me dijeron que tenía que viajar… que había una madre esperándome en algún sitio… pero no me dijeron quién… ni cómo… ni cuándo… ni qué cara tenía…

ROXE: (dulce, por primera vez) … A veces las mejores madres no son las que te paren… sino las que te eligen cada día … creo que habéis llegado al lugar indicado

KIMO: (muerde el labio, y disimula la emoción con más enfado) … Ya… bueno… la luna podría haber sido un poco más específica… no es muy amable eso de mandar a una hadita recién nacida a dar vueltas por reinos desconocidos… doce años recorriendo muchos países sin dar con esa señora. ¿Cómo no voy a estar enfadada?

CHELLY: (le pasa la mano por el pelo, con cariño) … Por eso acepté el trabajo… me contrataron para cuidar de esta pequeña furia con alas… enseñarle a leer las normas del mundo… y acompañarla hasta ese encuentro con su madre. Yo viví llena de mil comodidades, pero nunca supe lo que era tener esa presencia tan carismática ni una hermana.

ROXE: Ay Chelly, me parece que tu te vas a llevar también una sorpresa … y digo yo ¿cómo sabes tú que habéis llegado?…

CHELLY: (mira alrededor) … Llámame loca pero al cruzar el sendero y entrar en esta luna el cielo cambió… los árboles empezaron a susurrar nombres que nunca habíamos oído, como si Aritz desde algún lugar nos estuviera diciendo, “Habéis llegado”  y el aire… huele distinto… como a historia antigua y nueva a la vez…

KIMO: Eso es cierto, además… yo sentí algo aquí… (se señala el pecho) … una mezcla de calidez y atracción, es como si hubieras vivido siempre aquí aunque sea la primera vez que lo ves,   como si alguien me tirara de adentro… como cuando te llaman por tu nombre… pero sin usar palabras…

ROXE: (asiente lentamente) … Sí… eso suena mucho a  luna de NEYEBEK… Ella te llama así… no con gritos… con tirones suaves en el corazón… es como el aire de un agitar de alas.

KIMO: Pues que venga a buscarme ella, ¿no? Ya está bien de dar tantos paseos, mucho magnetismo, pero poca realidad … tantas vueltas y mírame aquí estoy en una charca hablando con una rosa y una mentora que hasta contando las mil batallitas se está mirando en la charca a ver si está bien peinada.

CHELLY: (finge indignarse) … El estilo es una forma de respeto hacia una misma, pequeña… Nunca sabes los caminos que vas a tener que recorrer y es importante dar buena impresión

ROXE: Di que sí, antes muerta que sencilla

(Las tres se ríen un momento. El ambiente se suaviza. De pronto, se oye un ruido lejano, como un trueno metálico, mezclado con un “glu-glu-glu” extraño. El suelo vibra un poco.)

KIMO: (alerta) … ¿Qué fue eso?…

ROXE: (se incorpora ligeramente) … No fue la charca… lo juro… hoy no me dio por bailar break dance y hacer olas…

CHELLY: (alza la vista) … Suena… como… algo cayendo del cielo…

(Se oye más cerca, un estruendo acompañado de luces que se cuelan entre las copas de los árboles. Un zumbido y luego un golpe seco.)

¡CRAAAAAAAAASH!

(Se ve, al fondo del bosque, una columna de humo verde que se eleva. Caen hojas desde lo alto y varios pájaros salen volando asustados.)

KIMO: (emocionada, aunque intenta disimular)¡Algo se estrelló!… esta luna empieza a ser muy divertida.

ROXE: (seca) … O alguien llegó con poco estilo, ¿verdad Chelly?…

CHELLY: (se levanta de golpe) … Venid… vamos a ver qué ha sido eso…

ROXE: (mueve los pétalos, molesta) … Claro… dejad a la rosa sola, aquí, a merced de cualquier insecto sin educación o monstruo alienigena la chafe.

CHELLY: No seas dramática, Roxe… si vemos algo peligroso te juro que volvemos, es más

KIMO : Tee traemos una crónica completa para que puedas seguir contando batallitas al próximo que pase.

KIMO: (ya sin tanto enfado, curiosa) … A lo mejor es mi madre cayendo mal…

ROXE: (muy seria) … Tu madre, como va a ser tu madre… ella tiene mejor sentido de la orientación aunque tienda a perderse con frecuencia.

(Chelly y Kimo se acercan hacia el lugar del impacto.)

Abrir esta entrada →

· Laura Merino Gómez

FOTI, EL BREMONIANO PERDIDO

(Aparece en escena una especie de nave espacial pequeña, redonda, con aspecto de cacharro viejo pero lleno de luces de colores. Flota torpemente en medio de un cielo oscuro lleno de estrellas. La nave hace ruidos raros. Dentro, se ve a FOTI, un alienígena grandote, de ojos grandes con gafas y osos, con un casco medio torcido y unos mandos que no parecen obedecerle demasiado.)

FOTI: (apretando botones sin parar) … Vamos, Bremoneta… no me falles ahora… ¡no me puedes dejar tirado en mitad del universo como si fuese un calcetín viejo tía!…

(La nave empieza a sacudirse, una luz roja parpadea en la parte superior. Suena una especie de alarma más parecida a un silbato que a un sonido serio.)

FOTI: ¡Eso es, muy bien, ahora haces ruido, pero no vuelas!… (pone cara de resignación) … ¿Ves?… te dije que no te sentaría bien aquel meteorito a la parrilla…

(La nave emite un pitido agudo, como si le contestara.)

FOTI: No, no me vengas con dramas ahora… yo también estoy cansado… Llevo tres lunas bremonianas sin dormir… ¿Sabes cuántas son en años de aquí?… (se queda pensando) … Doscientos por tres menos cinco más seis … Bueno, ni idea, pero muchas…

(La nave se inclina de golpe hacia un lado, Foti se estrella contra el cristal delantero.)

FOTI: (aplastado contra el cristal) Oh dios mío, como me duele la cabeza, un ictus, un derrame cerebral (saca un aparato y aparece como busca en chat gpt “síntomas de un derrame cerebral o un ictus) … Aj… aj… sí… ya sé que me lo merezco… por llamarte cacharro oxidado delante del cometa aquel… tienes memoria selectiva, ¿eh?…

(Se aparta del cristal, se recoloca el casco y mira por la ventanilla.)

FOTI: (se encoge de hombros) … A ver, pensemos con la cabeza… Bremoniano perdido en mitad del espacio… nave en las últimas… gasolina estelar en reserva… y un estómago más vacío que un agujero negro a dieta… (se ríe solo) … Bueno, al menos no perdí el humor aunque mis tripas protesten más que mi nave…

(La nave lanza de repente un chispazo y se apagan todas las luces durante unos segundos. Foti abre mucho los ojos, se pone las manos en la cabeza y resopla.)

FOTI: ¡No, no, no, no!… ¡Apagarte no!… ¡Apagarte es de cobardes!… (empieza a darle golpes al panel) … Vamos, enciéndete, resucita criatura… hazlo por Bremon… hazlo por tu dignidad al menos … Hazlo porque si no me voy a poner a cantar y sabes que cuando canto los cristales de tus bujías se encojen

(La nave se enciende de nuevo, pero con luces verdes y amarillas desacompasadas.)

FOTI: Eso es… así me gusta… que me hagas caso, el miedo te sienta muy bien eh , Bremoneta…

(La nave emite un ruido como de tos metálica.)

FOTI: ¿y ahora que? ¿Qué que vamos a hacer?… Buena pregunta… pensé que tenías un plan tu que eres la nave nodriza… yo solo soy el que aprieta botones al azar… (mira un mando) … A ver este…

(Pulsa un botón grande que pone “TRI-SALTO ESTELAR”. La nave tiembla, se oye una especie de “¡glu-glu-glu!” y de repente una sacudida enorme lo lanza a la silla.)

FOTI: (pegando un grito) ¡Ayyyy Dios, por la órbita de mi abuelaaa!…

(El espacio exterior empieza a alargarse, las estrellas se convierten en líneas, todo gira alrededor.)

FOTI: (medio mareado) … Dicen que los bremonianos somos creativos… pero esto ya es pasarse de arte abstracto…

(La nave frena de golpe. Un silencio. Sólo se oye la respiración acelerada de Foti.)

FOTI: (hablando bajito) … ¿Seguimos vivos?… (se mira las manos) … Vale… eso es buena señal, no tengo los síntomas que me dio el chat gpt…

(Se levanta un poco del asiento, se asoma por la ventanilla frontal y entrecerrando los ojos mira al frente.)

FOTI: (sorprendido) : Dios del amor hermoso … Pero … ¿Qué… es… eso?…

(Al fondo, en mitad del universo, se ve una luna distinta a todas: una esfera verde, suave, brillante, como si estuviese cubierta por un bosque entero suspendido en el cielo. Pequeños destellos de luz saltan de un lado a otro alrededor de ella.)

FOTI: (sonríe fascinado) … Bremoneta… me parece que acabamos de encontrar la parada de descanso más rara del mapa… (se impulsa hacia el cristal) … ¡Mirá!… ¡Una luna verde!… Una luna verde al final del camino, ¿Qué narices será esto? ¿De donde ha salido?

(La nave emite un pitido corto, como si estuviese de acuerdo, y se inclina ligeramente en dirección a la luna de NEYEBEK.)

FOTI: Eso es… vamos a bajar allí… total… de perdidos al río… más perdidos no podemos estar…

(Se apagan lentamente las luces del interior de la nave mientras ésta se dirige hacia la luna. Cambio de escena.)

Abrir esta entrada →
Seguir leyendo la bitácora →

El Equipo de Luneyeros

Esta luna también es tuya.

Estoy deseando saber qué te ha hecho sentir A la luna de Neyebek. Tus impresiones, comentarios y preguntas me ayudan a seguir escribiendo. Gracias por formar parte de esta historia.

Únete a los Luneyeros

Suscríbete para recibir noticias del libro y la bitácora. Confirmarás tu dirección por correo; podrás darte de baja cuando quieras.

El correo no se publica. La suscripción requiere tu confirmación.

Un libro para ti

¿Lo quieres firmado y dedicado?

Me encantará preparar una dedicatoria para ti o para esa persona especial. Ponte en contacto conmigo y hablamos de cómo conseguir tu ejemplar.

Pedir información a Laura ↗

Escríbeme a neyebek@hotmail.com. Concretaremos disponibilidad y condiciones por correo.

Estoy deseando leerte.

¿Qué personaje se ha quedado contigo? ¿Qué parte te ha emocionado? Comparte tu experiencia con el Equipo de Luneyeros.

Las voces de los Luneyeros

Opiniones y comentarios de lectores sobre el libro.

Este espacio está esperando su primera opinión. ¿Te animas a compartir la tuya?

Las opiniones se revisan antes de publicarse. No incluyas datos personales de otras personas.