(Aparece en escena la charca de la luna de. El agua está tranquila, cristalina, reflejando tonos verdes y plateados. Alrededor, pequeñas flores y juncos. Sobre una piedra, a un lado de la charca, está ROXE, la rosa viviente, estirando los pétalos como si tomara el sol. Se oyen pasos ligeros acercándose.)
(CHELLy y KIMO entran en escena. Chelly es una joven de unos veintidós años, muy arreglada, con un vestido muy vistoso, detalles brillantes, el pelo bien peinado y algún accesorio divertido. Kimo es una hadita de unos doce años, morena, ojos azules grandes, alas pequeñas aún en crecimiento; lleva cara de enfado constante, aunque en el fondo se le escapa la curiosidad por todo.)
KIMO: (cruzada de brazos, frunciendo el ceño) … Te dije que tenía frío… y que esta charca no me daba buena espina…
CHELLY: (riendo) … Kimo, por Dios… si hace una temperatura ideal… ni frío ni calor… está perfecta para pasear, para pensar… y si me apuras… hasta para hacer un desfile de moda acuática…
KIMO: (resopla) … ¿Y para enfadarse también?… porque eso se me da genial… y el frío me encoge las alas y los ánimos
CHELLY: Eso ya lo sabemos, pequeña tormenta con alas… Deberías ser más agradecida y menos protestona
(Roxe abre un poco los pétalos, como si bostezara.)
ROXE: (con voz pícara) … Si seguís hablando tan alto, el agua va a pensar que sois vosotras las que estáis enfadadas y no la charca… Que ganas de venir a romper este silencio celestial
KIMO: (se gira de golpe) ¡Ahhhh!… ¡Una flor parlante!… Mira Chelly, mira, está ahí … encima de la roca.
ROXE: (irónica) … No, niña no, yo soy una enciclopedia acuática de esas que están en las bibliotecas… pero tuve un accidente de jardinería y me quedé con esta forma… Mi nombre es Roxe
CHELLY: (se ríe) El gran Aritz me contó que a la luna que debía llegar estaba llena de cosas extrañas, tritones curiosos, damas abandonadas y animales que hablan
ROXE: (la observa) ¿Me estás llamando animal? Es cierto, no soy una enciclopedia soy una gamba independentista, roja muy roja, soy una gamba anarquista…
CHELLY : ¿Anarquista que es eso?
ROXE : Claro, no sabía que usted le sacan de Cacharel y se ha perdido en las palabras. En fin … Tú debes ser una señorita de altos vuelos, esa que se ha pasado media acomodada en el feudo mientras papá soñaba con casarla con el hijo del conde. Increible … y lo has dejado todo para venir a cuidar a una niña nacida de un árbol… Tu historia es más increíble que yo sea una enciclopedia o una gamba.
KIMO: (levanta la barbilla) Perdona amiga … No soy una niña, ni un bebe, no te equivoques … soy una hada… un hada adolescente …
ROXE: (se ríe) … Eso explica el gesto de enfado permanente, gesto fruncido y cara de querer explotar …
(Chelly se acerca a la charca y se sienta en una piedra, al lado de Roxe. Kimo se queda de pie, mirando el agua como si estuviera a punto de regañarla también.)
CHELLY: (mirando su reflejo en el agua) … A veces pienso que mi padre se volvería loco si me viese aquí… todo el esfuerzo, todos sus planes, todas las institutrices que se ponían las manos en la cabeza cuando les contaba mis sueños, papá tenía sus planes para mí pero no eran los míos
ROXE: (curiosa) … ¿Tu padre?…
CHELLY: Sí… el antiguo señor de la ciudad de Albalater …
ROXE : Dios … si al final el mundo es un pañuelo, tu padre, el señor de Albalater, ese que un día abandonó sus tierras y dejó a Betichela sola en el feudo, suerte que Abevury camino a Lobatum pudo rescatarla.
CHELLY : ¿Lo conoces?
(Kimo pone los ojos en blanco.)
KIMO: (murmurando) … Bla, bla, bla … Ya empezamos con las historias de adultos, largas, aburridas y llenas de lecciones …
CHELLY: (la mira de reojo) … Tu a callar, hadita… que tu historia también tiene lo suyo…
ROXE: (acomoda sus pétalos, interesada) … A ver… contadme… ¿Cómo llega una señorita de buena familia y un hada con cara de pedo a la luna de NEYEBEK?… porque esto no es precisamente un viaje organizado donde te subes al caballo y tienes hecho el itinerario de la cabalgata…
CHELLY: (suspira, pero sonríe) … Mi padre era el señor de Albalater, la ciudad esa donde dices que encontraron a Betichela, nunca me contaron bien la historia, pero alguien me dijo que tuvo que abandonar su primer feudo porque la gente hablaba mucho y se instaló en donde yo me crié, en Montcum… un lugar lleno de normas, de leyes, de apariencias… (se mira las manos) … Él siempre quiso que yo fuese perfecta… que caminase recto, que hablase sin equivocarme, que sonriera sin mostrar los dientes… que me vistiese de un modo que inspirase respeto… El siempre quiso tener la última palabra y no entendió mis sueños.
ROXE: (con picardía) … Pues la parte de vestirte la sigues teniendo bastante en cuenta…
CHELLY: (se ríe) … Ya… bueno… hay costumbres que son difíciles de arrancar… pero algo cambió… Un día me di cuenta que era el momento de arrancar y empezar una vida nueva, salir de mi circulo de confort.
KIMO: (entra en la conversación, aunque pone cara de que no le interesa) … ¿Cuándo decidiste que preferías el barro de un bosque o mojarte bajo la lluvia a los salones de tu castillo?…
CHELLY: Cuando entendí que las leyes que me imponían no eran las que yo quería escribir…
(Se levanta un poco, camina despacio bordeando la charca.)
CHELLY: Desde pequeña me fascinaban las normas… pero no para obedecerlas… sino para entender por qué existían… Pasaba horas escuchando a mi padre con sus consejeros, hablando de tratados, de fronteras, de castigos… y yo pensaba… “si tuviese la pluma, las escribiría diferente” … No entendía sus decisiones, su manera de gobernar arcaica y conservadora sin tener en cuenta aspectos vitales como evolucionar y crecer, modernizarse.
ROXE: (asiente) … Ambición de legisladora… peligrosa y necesaria…
CHELLY: Cuando crecí, decidí marcharme… No fue una gran batalla… fue más un silencio incómodo… un día recogí mis cosas, mis libros de leyes, mis vestidos preferidos y me fui… Quería aprender de verdad qué significaba la justicia… así que recorrí reinos, aprendí, observe cada poblado y sus formas, aprendí como la gente es feliz cuando las normas les ayudan y no les perjudican, estudié en cualquier lugar donde hubiese un pergamino y alguien dispuesto a enseñarme… Aprendí que ni las joyas ni el dinero sirven para gobernar cuando la gente pasa hambre.
KIMO: (baja un poco el gesto, pese a seguir con ceño fruncido) … ¿Y luego me encontraste a mí…?
CHELLY: (sonríe) … Sí… bueno, la historia es más larga mi querida Kimo, cuando terminé mis estudios… me ofrecieron mi primer trabajo “serio” … No era en un tribunal, ni en la corte de mi padre… fue en un lugar donde los árboles hablan poco, pero dan mucho… Donde la libertad, el amor y la justicia se respiran en cada hoja, en el aire.
ROXE: (intrigada) … Hablas del otro reino… ¿no?…
CHELLY: (asiente) … Si, es allí, en un bosque donde las raíces guardan secretos, donde la magia se respira y nada de lo que hayas visto puede llegar a parecerse a ese paisaje. Allí, donde solo hay hojas y susurros gobernaba un árbol enorme… antiguo… Aritz. Un árbol que dicen que en su tiempo era noble y vistoso y que tenía una historia eterna de amor imposible con la luna que nunca fue posible porque ella estaba arriba y el anclado a la tierra. Sucedió que una mañana despertó con una sorpresa en sus entrañas… sus ramas temblaron, sus hojas brillaron… y de su tronco… nació Kimo…
(Kimo se cruza más los brazos, pero sus mejillas se colorean ligeramente.)
KIMO: (seca) … No hacía falta decir lo de las ramas temblando… parezco un desayuno mágico…
CHELLY: Para mí lo fuiste…
KIMO : Yo no recuerdo mucho de aquel bosque Chelly, siempre he recorrido el camino de tu mano.
ROXE: (sonríe) … Así que eres un hada nacida de un árbol en un reino lejano… eso explica muchas cosas…
KIMO: (mirando al agua) … Yo no pedí nacer enfadada… digo yo que es mi esencia, dicen que los arboles a veces también se quejan.
ROXE: No naciste enfadada… naciste sensible… y en vez de llorar… gruñes… es otra forma de decir que te importa todo más de lo que te gustaría, que tu corazón es dulce y siente…
KIMO: (la mira de golpe) … ¿Y tu qué sabés?… eres una rosa, solo que hablas…
ROXE: Precisamente por eso sé de espinas…
(Chelly vuelve a sentarse.)
CHELLY: Cuando conocí a Kimo, me contaron que no era un hada cualquiera… el árbol que la dio vida lo hizo por amor, la luna le regaló ese fruto de su amor y le pidió que buscara a Neyebek, había engendrado de su propia sabia un hadita que el día de mañana sería importante. Me pidió que la buscara para que ella, Neyebek encontrase la cura a su melancolía
ROXE: (se queda pensativa) … La luna moviendo raíces… interesante…
CHELLY: Te preguntarás porque decidí aceptar ese trabajo, cuidar a Kimo y acompañarla.
ROXE : Pues la verdad es que tanto estudio para terminar siendo una niñera …
CHELLY : Mi misión era clara: debía encontrar a la mujer a la que la luna había escogido como madre… alguien que la luna había cuidado y formado tiempo atrás … y traer a Kimo hasta este lugar para reunirse con ella…
KIMO: (habla más bajito) … A mí sólo me dijeron que tenía que viajar… que había una madre esperándome en algún sitio… pero no me dijeron quién… ni cómo… ni cuándo… ni qué cara tenía…
ROXE: (dulce, por primera vez) … A veces las mejores madres no son las que te paren… sino las que te eligen cada día … creo que habéis llegado al lugar indicado
KIMO: (muerde el labio, y disimula la emoción con más enfado) … Ya… bueno… la luna podría haber sido un poco más específica… no es muy amable eso de mandar a una hadita recién nacida a dar vueltas por reinos desconocidos… doce años recorriendo muchos países sin dar con esa señora. ¿Cómo no voy a estar enfadada?
CHELLY: (le pasa la mano por el pelo, con cariño) … Por eso acepté el trabajo… me contrataron para cuidar de esta pequeña furia con alas… enseñarle a leer las normas del mundo… y acompañarla hasta ese encuentro con su madre. Yo viví llena de mil comodidades, pero nunca supe lo que era tener esa presencia tan carismática ni una hermana.
ROXE: Ay Chelly, me parece que tu te vas a llevar también una sorpresa … y digo yo ¿cómo sabes tú que habéis llegado?…
CHELLY: (mira alrededor) … Llámame loca pero al cruzar el sendero y entrar en esta luna el cielo cambió… los árboles empezaron a susurrar nombres que nunca habíamos oído, como si Aritz desde algún lugar nos estuviera diciendo, “Habéis llegado” y el aire… huele distinto… como a historia antigua y nueva a la vez…
KIMO: Eso es cierto, además… yo sentí algo aquí… (se señala el pecho) … una mezcla de calidez y atracción, es como si hubieras vivido siempre aquí aunque sea la primera vez que lo ves, como si alguien me tirara de adentro… como cuando te llaman por tu nombre… pero sin usar palabras…
ROXE: (asiente lentamente) … Sí… eso suena mucho a luna de NEYEBEK… Ella te llama así… no con gritos… con tirones suaves en el corazón… es como el aire de un agitar de alas.
KIMO: Pues que venga a buscarme ella, ¿no? Ya está bien de dar tantos paseos, mucho magnetismo, pero poca realidad … tantas vueltas y mírame aquí estoy en una charca hablando con una rosa y una mentora que hasta contando las mil batallitas se está mirando en la charca a ver si está bien peinada.
CHELLY: (finge indignarse) … El estilo es una forma de respeto hacia una misma, pequeña… Nunca sabes los caminos que vas a tener que recorrer y es importante dar buena impresión
ROXE: Di que sí, antes muerta que sencilla
(Las tres se ríen un momento. El ambiente se suaviza. De pronto, se oye un ruido lejano, como un trueno metálico, mezclado con un “glu-glu-glu” extraño. El suelo vibra un poco.)
KIMO: (alerta) … ¿Qué fue eso?…
ROXE: (se incorpora ligeramente) … No fue la charca… lo juro… hoy no me dio por bailar break dance y hacer olas…
CHELLY: (alza la vista) … Suena… como… algo cayendo del cielo…
(Se oye más cerca, un estruendo acompañado de luces que se cuelan entre las copas de los árboles. Un zumbido y luego un golpe seco.)
¡CRAAAAAAAAASH!
(Se ve, al fondo del bosque, una columna de humo verde que se eleva. Caen hojas desde lo alto y varios pájaros salen volando asustados.)
KIMO: (emocionada, aunque intenta disimular)¡Algo se estrelló!… esta luna empieza a ser muy divertida.
ROXE: (seca) … O alguien llegó con poco estilo, ¿verdad Chelly?…
CHELLY: (se levanta de golpe) … Venid… vamos a ver qué ha sido eso…
ROXE: (mueve los pétalos, molesta) … Claro… dejad a la rosa sola, aquí, a merced de cualquier insecto sin educación o monstruo alienigena la chafe.
CHELLY: No seas dramática, Roxe… si vemos algo peligroso te juro que volvemos, es más
KIMO : Tee traemos una crónica completa para que puedas seguir contando batallitas al próximo que pase.
KIMO: (ya sin tanto enfado, curiosa) … A lo mejor es mi madre cayendo mal…
ROXE: (muy seria) … Tu madre, como va a ser tu madre… ella tiene mejor sentido de la orientación aunque tienda a perderse con frecuencia.
(Chelly y Kimo se acercan hacia el lugar del impacto.)

