Quiero soñar contigo

Hoy quiero exiliarme cielo, quiero estar contigo, quiero dejar que el mundo pase y las guerras que se rinden en mundos contiguos se queden al margen de este sentimiento; no quiero, quiero cerrar el mundo y sentirte hasta el infinito para sentirme arropada, para disfrutarte, para sentirte, para cuidarte … quiero que el paraíso de las sensaciones sea un círculo bendito donde los susurros envuelvan el corazón de ilusiones en el lecho divino de las caricias.

 

Hoy quiero sentirte, sin pensar, quiero que tus besos queden en mis mejillas plasmados para dibujar esa sonrisa que te cautive, quiero que en ese rincón de nuestro lago sea el lugar eterno donde disfrutar de nuestros abrazos, nuestros secretos, nuestras pasiones … quiero que en la noche podamos divisar las luces plasmadas en el agua, que divaguemos sobre si son las murallas que parecen reflejarse en la dulzura de sus aguas son las murallas que castigan nuestro sentimiento con la distancia.

 

Quiero soñar contigo, quiero soñar que esto es solo el principio y que cada día tu recuerdo se haga grande y pueda compartirlo contigo … no temo, porque saber perder es de ganadores y encontrarte ya fue mi primer triunfo.

 

Dejame que cierre los ojos y sueñe, dejame pensar que en el próximo viaje descubriremos juntos el misterio de otras lugares, que en el camino podremos compartir las experiencias vividas y aprovecharlas en los nuevos proyectos.

 

Me encanta escucharte, porque cuando lo hago descubro nuevos encantos que me empapan de ti, hago de tu curiosidad la mía y me introduzco en mundos nuevos que se transforman en viajes en los que nunca estuve pero en los que me siento identificada; te miro y ese brillo que se despierta en tus ojos me enloquece al imaginarme a tu lado en otros nuevos.

 

Me preguntas que encontré, porque en la tierra de la luz no me crucé con alguien con mi manera de ser, te respondo afirmando que soy selectiva y que mi corazón es rebelde y sucumbe al amor a su libre albedrío.  Me pregunto si quieres que lo encuentre aqui… o si simplemente analizas o comentas.

 

Estos días las raices de nuestros sueños se enlazan cual preciosa enredadera, nos miramos y casi olvidamos que mañana el mar de sensaciones que nos bautizan con la dicha serán un mar de lejanías … un espacio abierto entre nosotros para crecer mientras te recuerdo, mientras me sientes en la distancia, mientras te vistes entre mis letras, mientras la vida continua en cada lugar y en cada espacio … mientras las lágrimas se hacen sonrisas al recordarnos, al sentirnos y al contarnos.

 

Imagino un camino de aventura en la Isla del Hierro, junto al mar, compartiendo cada segundo juntos, riendo y soñando.

 

Anoche cuando yacía sóla en mi cama mientras tu divagabas en algún sitio de la casa tras fundirnos en el juego más hermoso del amor sentí por un segundo el infierno de una cama vacía y me pregunté a mi misma con pena que haría cuando en lugar de estar a escasos segundos de mi cuerpo estuvieses a tantos kilómetros de distancia, por un segundo el vacío fue eterno, tanto que pense que quizad no sería capaz de resistirlo pero me convencí que con haberlos vivido el recuerdo sería mi compañero de cama y tus caricias en la distancia las sentiría enteras cada noche. Pero mis pensamientos apenas duraron segundos, pues a tu vuelta al sentir tus manos sobre mi espalda los miedos desaparecieron y entonces supe que aunque te añorase la felicidad sería compensada el día que volviera a compartirlas contigo.

Estamos compartiendo tantos momentos que cuando los añore me vestiré de ellos, y cuando la nostalgia me envuelva volveré a ellos con ternura para curarla.

            Hoy te tengo a mi vera, viniste y aunque tu razón te invitaba a marcharte cuanto antes para evitar lo evidente la bolsita de especias con la que llene tu bolsillo la magia cautivó al corazón cerrando los ojos a la razón para vivir el momento con ansía.

            Anoche me decías que no insistiese, que yo misma me había enfadado por sufrir antes de tiempo, es cierto mi amor, es cierto … pero a veces los papeles se transpapelan y cuando te das cuenta parace que lo que yo escribi fue tuyo.

           

Quiero que sepas que el miedo ya no me pesa como antes porque ahora estoy convencida que mañana cuando te levantes buscarás mis letras para crecer en la mañana y acortar en la distancia esos vacíos de mi. Quizad sólo te vistas en el día, quizad la rutina de tu mundo te envuelva y te olvides pero sé que si tu cuerpo yace en otros brazos sentirás los míos cerca.

 

Quiero entregarte la luz de mi tierra para que al marchar la añores y vuelvas; quiero que me enseñes la belleza de las tuyas, quiero conocer tu mundo, quiero que se fusionen las sensaciones y sean eternas … pero el querer mi vida no entiende de destinos solo de esencia y sólo si estan quedan impregnadas en nuestros corazones no hará falta más lágrimas porque estas se transformaran en besos.

 

Ese día que cada vez más se acerca y que se me ha olvidado que llegará podré cogerte de la mano y con lágrimas en los ojos  decirte con ternura Agur Maitea.

 

 

 

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