Las ninfas no quieren … solo esperan

Me gusta escribirte, porque mientras te es escribo tu presencia me resulta cercana y de tan cerca que te siento respiro tus besos  a mi lado ahora mismo, no recuerdo momentos tan hermosos vividos en el círculo del tiempo, quizad porque la felicidad me obnubila y me niego a creer que pronto partirás hacia tu destino porque a veces pienso que te esperaba en la ciudad de la luz … No quiero pensar en mañana, porque mañana será otro día y ese me tocará vivirlo … pero hoy, hoy quiero sentirte y disfrutarte como si fuera la última noche.

Había olvidado lo que es despertar entre besos, recuperar la energía ante la angustia del cansancio con la miel de unos labios cercanos que te arropan al levantarte para afrontar la rutina del día … hoy quiero pensar que cada día en tu ausencia los tendré en la distancia aunque no vuelvan, porque el sentirlos ha sido el manjar más placentero con el que desayunar cada día.

Mi querido Hermes, no … me niego a creer que esto será una despedida porque cada buenos días que he compartido a tu lado son la puerta a abrir de una sensación nueva, porque cerrar las puertas del placer y la felicidad son cerrar las puertas del cielo y es pecado de muerte negarte a tocar con los dedos la delicia de las sensaciones.

No quiero Hermes, no quiero … quiero pensar que mañana al despertar tu sonrisa estará grabada en mi almohada y tus manos, esas que siento en la noche y sujeto con fuerza para que no marchen quedarán sujetas a las mías aunque la distancia las separe; porque la ilusúion de volver a hacerlas suyas le dará la fuerza para resistir la ausencia en el lecho de una ninfa.

Dicen de las ninfas que son caprichosas , bendito capricho el amor intermitente que parpadea entre sus alas dándole fuerza al corazón para latir en sincronía al ritmo de los besos … Dicen que las ninfas no tienen miedo, porque sus alas le permiten volar cuando en la tierra los oceanos inundan de tristeza sus bosques, porque su magia le permite darle la vuelta al destino cuando las sonrisas se convierten en lágrimas … porque ellas pueden volar y no temen a la distancia; pues con el chasquillo de sus dedos pueden aparecer y desaparecer cual río subterráneo que en el curso hasta su desembocadura ; pues aunque el cauce sea curvo o las pendientes sumamente inclinadas él sabe que nunca perderá su agua … porque esa esta llena de recuerdos y experiencias que le dan la solidez suficiente para seguir su curso.

Hoy quiero cerrar los ojos y sentirte, hoy no quiero pensar en mañana … hoy quiero darte mi mano y que vueles conmigo sin miedo, no temas mi amor que cuando bajes a la tierra la experiencia de tu viaje te dará fuerza y soltura, te dará vida y sangre para continuar tu camino sin miedo … Siente conmigo en el vuelo la frescura del aire, el placer de la libertad sin cadenas que te castiguen, el calor de mi pecho entre tus brazos sobre mis alas, vuela …Hermes, vuela a mi lado … siente entre tu cuello mis besos, el placer de mis caricias, vuela y no pienses … Pues sólo desde arriba buen amigo podrás ver lo pequeñitos que son los problemas, lo irrisorios que resultan los problemas que tuvimos y los recuerdos esos que nos apenan no serán más que una experiencia que te curtió y te hizo aprender.

Quiero ver en tus ojos el brillo de un adolescente, el renacer de un viajero, la placidez del errante, quiero ver en tus ojos la complicidad de un aventurero, ese que el destino te dejo guardado en el armario para vivir la rutina compensada pero perdida … quiero que sientas, que sueñes, que vivas … Quiero mi querido Hermes que no pienses en mañana, porque ese llegará solo y hoy, solo hoy la virtud de los placeres y el amor correspondido será la que te devuelva las alas para volar cuando la rutina te haga esconderte entre las piedras para llorar las penas del recuerdo.

Hoy mi amor quiero darte mi magia, esa que me regalaste al conocerte, esa que me llena y me hace olvidar que mañana no estarás, esa que me rejuvenece … quiero entregarte el saquito de especias para que en el retorno a Euskadi puedas llevarlas en tu bolsillo para no olvidarme … He de confesarte aunque me pese que en ese saquito meteré algunos besos fuertes y sólidos para que los anheles y en la distancia los añores para pedirme que vuelvan.

Cada momento vivido será el pañuelo que seque la pesadez de las lágrimas, porque el tiempo a tu lado es corto y las sensaciones largas, porque cada momento es grande y hace olvidar que mañana el silencio se apoderará del recuerdo, pero eso será mañana.

Quiero vivir con intensidad, sentir hasta morirme y quedarme seca, porque aunque partas siempre podré decir que sentí hasta el infinito; es posible que al crecer el cariño crezca el dolor, pero no me importa porque mi llanto reposará entre cojines de recuerdos hermosos y besos sentidos con fuerza.

Las ninfas son valientes y los viajeros experimentados,¿ pero quien dice que el viajero no puede aceptar en el camino la compañía de una dulce ninfa? … al fin y al cabo es viajar en el camino de los sentidos y las experiencias … No temas mi amor, que lo terrible llegará pero lo hermoso hay que vivirlo.

Los viajeros son desconfiados, en su camino han de andar con mil ojos porque siempre hay peligros que le pertuban, experiencias que les curten pero les duelen y hacen de la razón su aliado porque saben que han de partir y el corazón a veces no quiere … pero amigo, has de saber que las ninfas tienen poderes y saben cuales son los secretos de los viajeros … ellos caminan pero en el fondo sueñan encontrar un bosque frondoso donde sentarse cada día a contar sus experiencias. Ellos saben que tarde o temprano el cansancio les castigará y aunque su sed de crecer sea grande su destino será contar sus experiencias para curtir a los demás.

En mi saquito, ese que esconderé entre tus bolsillos sin que te enteres le pediré a las meigas del norte que pienses en mi … porque las ninfas sueñan estar cerca de los viajeros y ellos siempre necesitaran haditas buenas que les acerquen a aquellos que deseen escuchar sus historias.

Y que atardezca cada día cual atardecer en un lago de agua dulce junto al mar para que el destino no penda de un mechero que quizad cayó entre las aguas o quizad desapareció sobre un mastil que no encontramos, que las aguas sigan su rumbo pero los recuerdos permanezcan … no tengo miedo a la distancia, no quiero, porque tarde o temprano lo que aleja no son los kilómetros si no el haber tocado el cielo con los dedos y haber preferido quedarte en la tierra y abrir la puerta del infierno.

 

 

 

One thought on “Las ninfas no quieren … solo esperan

  1. mi querida ninfa:
    llegas tarde ofreciendome tu saquito de especias.
    como buen canalla, picaro y guia de almas al infierno, debo confesarte
    que fue un habil hurto, la causa de que ya posea ese tesoro.
    te lo robe una noche mientras placidamente dormias.
    llacias en la cama de aquella habitacion, murmurando, quizas soñabas, quizas en tus sueños recordabas esa noche.
     
    los kilometros se acortan con tu pensamiento y los caminos que son dificultosos, se hacen menos obtusos.
    tu recuerdo siempre estara ahi.
    sabes que solo puedo ofrecerte una noche. la noche que nuestros recorridos se crucen, la noche que tus alas
    tapen la luz, a veces siniestra, de las estrellas. cuando el viajero divisa las estrellas es porque no tiene una cara
    a la que mirar, cuando el viajero mira al cielo, es porque no tiene con quien compartir el alma. y lo peor de todo es
    que sabe que ese es su destino, porque asi lo marcaron los dioses.
    tener el cielo como techo y la tierra como lecho es mi castigo. no me lamento por ello, no duelen las marcas de mis sandalias,
    pero a veces duele las marcas en mi alma.
    tus palabras no sirven para vendar mi alma, solo sirven para distraer mi cometido. solo puedo ofrecerte una noche, pero como ya te dije una noche es una vida. asi que te ofrezco mi vida.
    y ahora, descorchando esta botella y teniendo pendiente otras ventanas indiscretas, me despido hasta otro sueño.
    siempre tuyo,  Hermes.

  2. mi querida ninfa:
    llegas tarde ofreciendome tu saquito de especias.
    como buen canalla, picaro y guia de almas al infierno, debo confesarte
    que fue un habil hurto, la causa de que ya posea ese tesoro.
    te lo robe una noche mientras placidamente dormias.
    llacias en la cama de aquella habitacion, murmurando, quizas soñabas, quizas en tus sueños recordabas esa noche.
     
    los kilometros se acortan con tu pensamiento y los caminos que son dificultosos, se hacen menos obtusos.
    tu recuerdo siempre estara ahi.
    sabes que solo puedo ofrecerte una noche. la noche que nuestros recorridos se crucen, la noche que tus alas
    tapen la luz, a veces siniestra, de las estrellas. cuando el viajero divisa las estrellas es porque no tiene una cara
    a la que mirar, cuando el viajero mira al cielo, es porque no tiene con quien compartir el alma. y lo peor de todo es
    que sabe que ese es su destino, porque asi lo marcaron los dioses.
    tener el cielo como techo y la tierra como lecho es mi castigo. no me lamento por ello, no duelen las marcas de mis sandalias,
    pero a veces duele las marcas en mi alma.
    tus palabras no sirven para vendar mi alma, solo sirven para distraer mi cometido. solo puedo ofrecerte una noche, pero como ya te dije una noche es una vida. asi que te ofrezco mi vida.
    y ahora, descorchando esta botella y teniendo pendiente otras ventanas indiscretas, me despido hasta otro sueño.
    siempre tuyo,  Hermes.

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