Vestida de tus dudas, desnuda de las mias

Amanezco entre tus brazos, con sueño, otra noche más esperando quizad que esta noche no llegue la noticia de tu partida, haciendo oidos sordos a los kilómetros que me castigan pero viendo desde mi cama como los lazos se aferran a ella de manera natural, como si siempre hubieses estado en ella.

Miro a mi alrededor, me conformé con tus razones y las hice tan mías que la confusión que diviso en tus ojos empieza a ser costumbre; ya no la temo, no temo esa mirada insegura que castigaba con las puertas del infierno porque sé que el destino está marcado y poco puedo hacer contra él, porque cada segundo que a tu lado comparto se fortalecen las raices de un sueño hermoso que aunque sólo sea un sueño resulta cercano y hermoso. Entendí que las lágrimas llegarán solas así que para que adelantarlas y perder la virtud del momento; quiero disfrutar de cada amanecer como si fuese el último, de cada segundo con mimo.

Te recuerdo, recien llego al trabajo, entre mis sábanas junto a mi compañera estirada sobre la cama mirándote, preguntándose porque no llegaste antes para hacerle compañía … eso mismo me pregunto yo … Hoy tuve que salir corriendo, el sueño y la calidez de tus brazos me negaban rotundamente levantarme del paraíso, tener que dejarte allí para encontrarme con la rutina de siempre semejaba un castigo pordiosero del destino, tenerte cerca y no poder disfrutarte como te mereces. Me resistía a alejarme; al bajar al coche con la cabeza alli arriba me entristecí; no te había dado suficientes besos y no había tenido tiempo de dejarte algúna nota recordándote cuanto te sentía … me entristecí en el camino hacia el coche pensando que podía haber dejado más parte de mi allí arriba.

En el camino hasta el trabajo la música me parecía celestial, cada letra me recordaba a ti en algo … quien sabe, quizad tu esencia vino conmigo y al mezclarse en el aire todo se empapó de ti para sentirte a mi lado con fuerza.

Me enfado con el sueño, porque este adormece los sentidos; quiero estar despierta a todas horas para disfrutarte al cien por cien, para abrazarte, cuidarte, mimarte …Quiero que cada susurro se deslice suave a tus oidos para que en tus silencios los escuches y sea melodía que te hipnotice para que en tu partida anheles con fuerza mis brazos y necesites de ellos.

Ayer, mientras la ciudad de la Luz nos regalaba el placer de la ciencia en tus días de exilio fui consciente que nuestro amor está en un mundo paralelo, que la felicidad aunque sea corta se siente con fuerza … recordaba el día anterior sentados en frente de aquel lago, ese día junto al museo … ninguno de todos los lugares que vimos fueron escenario privilegiado del recuerdo comparado con la belleza de la sencillez de nuestras conversaciones, la complicidad de nuestras miradas, esa sensación mágica de mirar a los ojos del otro y divisar ese brillo divino, la chispa del contacto de nuestros cuerpos cerca tan sólo con tocarnos, escuchando nuestras historias que a ambos nos cautivan … esas sensaciones son las que visten nuestro recuerdo, esa comodidad es la que nos bautiza con la felicidad de habernos conocido.

Me pierdo, pues cuando las sensaciones han llenado el alma de dicha y plenitud, tormenta de realidades castigan los sueños; y te miro, y mis sueños, esos que siento y espero se pierden entre las divagaciones de tu realidad; en el abismo de tus miedos que aunque yo también los tengo los guardo en mi interior para no padecer antes de tiempo. Y entonces, esa magia que nos envuelve se transforma en silencio, porque no sé si mirar mientras conduzco hacia la derecha por si ves la lágrima que se me escapa; porque tus argumentos se han convertido en espinitas que pinchan al que bien late, porque soy consciente de las realidades pero no me castigo con ellas.

 

Mientras hablas por teléfono y yo conduzco  me pregunto si te crees tus razones o me intentas convencer a mi; creo que los argumentos no pesan más que las sensaciones, y que tus manos sobre las mías son las que demuestran que esto no es ningún juego, que cada día que pasa nuestro mundo interior se funde y se acerca más al del otro…

Te siento cerca, tanto que a veces me pregunto si no estuviste antes, o quizad si te estuve esperando; tus palabras dicen que no volverás ni me esperas pero tus sentidos se acercan con cariño a los míos y entonces el miedo se transforma en confusión, y la confusión en esperanza y entonces la esperanza vuelve a caer en el saco de las distancias rotas.

Entonces vuelva a mi cabeza aquella canción de Malú que casualmente suena en la radio en la oficina “Dime quien arranco tus ilusiones … “ … que desastre.

 

En la historia de tu piel
hay una página escondida
y un desengaño que esta vez
se ha vuelto a abrir como una herida.
 
Con los fracasos del amor
hay quien aprende la manera
de hacerse amigo del dolor
pero en tí aún quedan huellas
 
Desnúdate, de tus miedos de tus penas
libérame de esa duda que me rompe el alma
quién te hizo tanto daño
 
Dime quién arrancó tus ilusiones
quién ha llegado antes que yo
arrasando con los sueños que tenías
que culpa tengo yo que te amo tanto tanto tanto
 
Dime quién, cómo pudo destrozar tu fe
la que busco cada día
dibujando mis caricias sobre tu dolor,
si yo pudiera curar
tu corazón.
 
Me pregunto una y otra vez
por qué demonios llegué tarde
y aunque me quieres ya no sé
hoy te maldigo por cobarde
 
Desnúdate, de tus miedos y tus penas
libérame de esa duda que nos envenena
quién te hizo tanto daño
 
Dime quién arrancó tus ilusiones
quién ha llegado antes que yo
arrasando con los sueños que tenías
que culpa tengo yo que te amo tanto tanto
 
Dime quién, como pudo destrozar tu fe
la que busco cada día dibujando mis caricias
sobre tu dolor, si yo pudiera curar
tu corazón.
 
 

Intento identificar hasta que punto esta canción se acerca a mi sentimiento y al tuyo, me siento incapaz por tener que haberme paseado en el jardin de los lamentos ante una guerra que no siendo mía me ha tocado perder; me conformo y entiendo. Sé que necesitas crecer, que necesitas salir de tu rutina y vivir tus experiencias y lo comparto realmente pero quiero estar ahí para apoyarte y sentirte cerca, como ayer, hoy y cada día que no estes.

 

Así que mi amor, (me encanta recordar como te ríes cuando me escuchas llamarte así, intenté convencerte que es una manera de hablar, que llamo así a todas las cosas, mi gata o que se me pegó de alguna amiga en la manera aunque tu bien sabes que siento mis palabras como tus besos) vistete de tus argumentos para sentirte más fuerte  si quieres  porque yo sentada a tu lado yaceré desnuda entre ellos, a la virtud de tus recuerdos, que estos se hagan fuertes y eternos para que los desees como presente.

 

Que el amor nos bautice en estos días de la dicha de seguir disfrutando de nuestro sueño, ese sueño al que sólo llegan los privilegiados aunque sólo sea por unos días.

One thought on “Vestida de tus dudas, desnuda de las mias

  1.  

    No me atrevo ni a saludar, no quiero despertarte…
     
    Cuando te leo la mayoría de veces acabo riendo, otras me aturdo al no entender lo que intentas explicar, esta vez solo sonrío.
     
    Sonrío por la ternura de tus palabras, y ante todo por la envidia q me das.
     
    No, no envidio tu sueño, como bien dices cada uno lo vive en algún momento de su vida, o de una forma diferente, otros están tanto tiempo soñando que ni siquiera son concientes de lo maravilloso de su sueño. Otros se niegan a dormir.
     
    Envidio tu capacidad para decirlo, no por las palabras, sabes que a mí se me escapan por las costuras.  No el modo, los sentimientos pueden expresarse de mil y una formas y todas tienen su belleza. Es la libertad con la que los das a conocer, no ocultas nada, no temes nada, das todo sin mirar, como siempre.
     
    Y como siempre envidio el valor para expresar lo íntimo como yo jamás seré capaz de hacer, y si alguna vez ose hacerlo, no dí la posibilidad de leerlo al que las inspiró.
     
    Ninfa, sigue soñando, disfruta de tu sueño, cuando despiertes te estaré esperando con un café que te haga más cálido el despertar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *