La Ninfa y el Alquimista Ingles

–         Buenos días Coco, esta mañana desperté preocupada, mis alas no se mueven con la misma ligereza de siempre, parece como que un pequeño huracán le haya salpicado en las plumas y apenas sean capaces de mantener su agilidad

 (El elfo la mira, no la entiende pero pone cara de preocupación, parece que lo que dice es serio, y posa su patita sobre las piernas de la ninfa que mantiene cruzadas).

–         Quizad Abevury lleve razón, no estén lo suficientemente maduras para volar todavía, sabes, no lo entiendo, se empeñó en quedarse en la luna para proteger a la Ninfa y yo ni siquiera he empezado mi acometido … Dichoso guerrero cabezón … j aja …

 (De repente se un pom pom en la puerta, el elfo poseido por el demonio del timbre inicia su correteo hasta la puerta, histerico, ladrando como un poseso y corriendo desde la misma hasta la silla donde esta la ninfa desayunando)

 (La ninfa se levanta y extrañada se aproxima hasta la puerta y la abre)

(Ante ella aparece un hombre grande, con amplios brazos y unos ojos expresivos, viste una túnica negra y en su espalda lleva una bolsa de viaje de tela )

 

–         – Buenos días Neyebek, vine hasta tu choza porque el destino me trajo hasta ella.

–         – Disculpe buen hombre, ¿tengo el gusto de conocerle?

–          

(el hombre sonríe, le coje la mano y le entrega un papel escrito en letras borrosas donde pone ALMAS HERMANAS)

 

– Ninfa, que sabras vos, con tus alas tiernas de la vida más que aquello que quieres imaginar, que esperas de ella más que aquello que beneficie a tus alas y no a tu corazón, que ennoblezca tus encantos más que tu alma. Conocer, que abstracta observación la tuya que tocan a tu puerta y resulta para ti más importante saber quien es que que es lo que quiere.

 

(El elfo sale a la puerta y olisquea al hombre, pone su pata sobre su pierna y se aproxima hasta su mochila) (El hombre se agacha y acaricia al elfo)

– Ves, aseguras que es tonto y sin embargo el sabe que me conoce y estaba esperandome. Coco, tienes que aprender a dormir con la distancia, en el suelo, para que así tu ama pueda descansar tranquila

 

– Disculpe, no entiendo, ¿Cómo sabe mi nombre?, es más ¿Cómo sabe el de él?

(el hombre sonríe)

 

– No hay mejor virtud en este ser que la sabiduría, unas veces adquirida, otras imaginada, otras supuesta … Sabes, la luna me envió a tu choza para mostrarte una estrella que algún día sabrás encontrar. Eres una ninfa joven, soñadora e idealista, dice la luna que hasta incluso a veces vanal, dice que necesitas que tus encantos sean por una vez no consentidos y dejados en el arcon de la modestia. Jugaste demasiado con tus alas y bueno, me llevo hasta tu puerta para que encontrases el equilibrio.

 

– Dichosa luna, tengo que jugar a su virtud … en fin, pase buen hombre, tengo el desayuno en la mesa … ¿comió algo? …

– Soy un hombre grande y aunque desayuné mi estomago me pide que debo seguir creciendo, así que aceptaré tu invitación.

 

–         Adelante buen hombre, adelante … bienvenido a mi choza.

 

(el hombre entra lentamente hasta la chimenea y se sienta en la mesa donde esta la comida)

 

– Mi nombre es Tótem, soy un alquimista que vengo de los pueblos sajones, en busca de una pocima que me reencuentre con mi esencia, dicen que para ello tengo que crear la pocima del amor y hacerla probar a un alma pura para que ella sepa indicarme cual es el camino .

 

– Ay Dios Tótem, y terminas vos en mi choza … que pretendes, prendarme del elixir para que yo te indique el camino … No olvides que soy una ninfa joven, inmadura y con esa parte vanal que vos indicas … (sonríe) … es más ni siquiera sé si sería capaz de contribuir en un hallazgo tan importante.

 

– Hoy vuestras alas estan polvorientas, veo que tienen un color palido y parecen secas … os propongo lo siguiente vos me ayudais en mi labor y yo las regenero cuando encuentre mi esencia. Habreis de saber amiga que a cambio de ello podes perder algo importante …

 

– Importante … que hay mas importante que volar … no existe nada … lo importante es llegar alto y repartir energías, lo importante es poder seguir viviendo y encontrando la alegría, el sonreir, el disfrutar …

 

– Ay Ninfa volátil, que valores más vanales mostrais, que esencia tan pobre y tan poco interesante … que inseguridad más grande que temes caer cuando vuelas y sin embargo me cuentas que para ti lo importante son tus alas …

 

(la ninfa agacha la cabeza y evita la mirada del hombre, como avergonzada)

 

– Mirame a los ojos ninfa, mirame … no me gusta que la gente evada mi mirada, muestra miedo, muestra traición, muestra mentira …

 

– No os equivoqueis amigo, no es así … si mi mirada diverge de la suya es porque con tan solo mirarla intimida mi alma, me absorbe las energías … y mi brillo se convierte en sabiduría en usted y tengo miedo a perderlas …

 

(el hombre sonríe, pone su mano sobre la mejilla de la ninfa y acerca sus labios hasta los de ella, la ninfa se aparta, sobresaltada … no esperaba un beso … y de repente siente un hervor en el corazón que le llena por entero)

 

–         Viste, seguro que pensaste que te iba a hacer probar una pocima, un manjar … y sin embargo mi hechizo simplemente se transmite con un beso.

–          

(la ninfa pone la mano sobre sus labios, y vuelve a agachar la mirada)

– Que hiciste Totem, que miro ahora tus ojos y semejan un mar en calma, una sensación de placer y amor, una sensación de plenitud. Que hiciste que el corazón me late con tal intensidad que soy incapaz de respirar …

 

(acerca de nuevo los labios hasta él y lo besa)

Que me diste, en la mañana que con solo un beso me has envenenado de ti, me has llenado de sueños, de ilusiones, en solo un segundo … que has hecho que mi corazón late en camino del tuyo en tan solo dos segundos …

 

– Vine a encontrar mi esencia, y en ella estas tu … para indicarme el camino …

 

( Le coje de la mano y camina a su lado hasta la puerta)

 

– Ven Neyebek, ven conmigo a pasear, necesito que hablemos … ahora que estas hechizada necesito saber cual es mi esencia … necesito saber …

 

– Oh  Totem, tus manos son tan calidas junto a las mías que soy incapaz de haber existido sin ellas … Vayamos, preguntame cuanto quieras …

 

– Sabes ninfa, tuve una vida complicada, siempre tuve la virtud de amar sin esperar, de creer en lo increíble. Deje mi camino por el de otros y mis hechizos, mi magia de poco sirvieron para mejorar mi vida … pues perdí, perdí tantas veces que sin querer el rumbo se quedo en el camino, quise excusar tantas veces a los demás que casi de las excusas terminé enfermo. Odio el miedo, tanto que se hizo tan amigo como enemigo, vestí sus miedos de los míos para ver si en el camino desaparecían … y de repente amiga, me di cuenta que estaba desnudo.

 

– Oh Totem, vos sos tan hermoso vestido como desnudo, simplemente has de encontrar tu esencia para saber si realmente lo que pasaste sirvió para mejorar tu corazón.

 

– Sabes, siempre quise ser correspondido como yo esperé, pero tuve mala suerte, tanta que no se si seguir el rumbo o el rumbo me sigue a mi.

 

– Sabes cual es tu error Totem, que te gusta lamentarte demasiado, que no te conformas con entender que la vida tiene efecto causa y que nadie es más culpable de lo que le pasa que uno mismo. Tenes un feo defecto, y es que sois tozudo como una mula, y sois incapaz de aceptar que la vida va más allá de lo que uno espera, que no sois capaz de escoger correctamente y canalizar tus energías.

 

– Listilla, ninfa listilla, que estas enamorada como una tonta y das consejos sobre corazones partidos y vidas que no conoces …

 

– Vidas que no conozco, pero si vidas que siento, que laten … Vos me envenenaste … Me duele el corazón fuerte …

 

– Viste, tu también aprendiste una lección esta mañana y es que tus alas no son tan importantes cuando te duele el corazón, que el corazon esta por encima de las vivencias, y que sólo él a la hora de la verdad es el que es capaz de sentir. No es tan importante que el aire roce tus alas cuando vuelas torpe y sin rumbo.

– Quizad lleves razón alquimista, quizad si … pero no considero justo que me envenenases cuando sabes que no puedo esperar nada más de ti que regalarte tu esencia.

 

– ¿Te parece poco hacerme encontrar aquello que llevo buscando hace tiempo en virtud de un corazón que hoy duele pero se regenerará pronto?, ¿De verdad ninfa para ti es importante?. Siempre presumiste de dar luz en la oscuridad, de regalar fuerza a los debiles, de tener magia y ver más alla de lo que ven los demas … ¿y sin embargo te enfadas simplemente porque te duele el corazón?.

 

(la ninfa agacha la cabeza, unas lágrimas asoman por sus ojos, resbalandose hasta las mejillas … se tapa la cara con las manos, el hombre coje su mano y la aparta)

 

– No llores bella ninfa, el corazón duele pero no el alma … vos sabes que tus lágrimas son mi esencia y a por ellas vine …

 

– ¿Seras capaz de ser tan frío de afirmar que mi dolor es tu fuerza?, que mis lagrimas son la esencia de tu camino …

 

(De repente ve que las lagrimas se han convertido en esmeraldas sobre la mano del hombre, y cada vez que le acaricia el rostro siguen germinando esmeraldas)

 

– No es mi esencia tus lagrimas porque te duela el corazón, simplemente son la riqueza que me hará llegar hasta mi historia personal … es una virtud más de la vida. No olvides buena amiga, que ese dolor solo es fruto de un hechizo, es magia, es ilusión … vos no amas, solo sentis, sentis con tanta fuerza que tu corazón confunde … ¿no piensas que quizad entre tanta enseñanza necesitas una dosis de humildad y evolución de resistencia?

 

– Tal vez asi sea Totem, tal vez … pero sin duda hoy no entiendo, quizad mañana si …

 

– Mañana si buena amiga, mañana si, porque después de caer levantaras con tal fuerza que entenderas que el corazón es más importante de lo que piensas y debes aprender a equilibrarlo.

 

(El alquimista recoje sus esmeraldas y las guarda en una bolsa, la abraza fuerte, y le da un beso en la mejilla)

 

– Siento de todo corazón bella Ninfa haberte partido el corazón, no olvides que no hice nada, simplemente te di un beso … y ese dolor lo generaste tu misma. Debes aprender a controlarlo con fuerza para que nunca nunca nadie pueda volver a hechizarte. Hoy no me entiendes, lo sé, pero mañana cuando te levantes sabras que el alquimista te demostro que en la vida no hay que confiar siempre en ganar porque si lo haces cuando pierdes te cuesta más levantarte. Hasta siempre ninfa.

 

 

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