«Mi Camino: Entre Miedos, Amores y la Fuerza de Ser Yo»

El camino de la vida te va llevando por tantos lugares que a veces te acabas perdiendo en las intenciones. Una de las cosas màs bonitas que me ha dado la vida es poderme quedar aquí para contarlo y sobretodo para disfrutarlo.

Hace tres años una noticia que no esperaba me hizo cambiar el rumbo, hizo del miedo que un amigo detestable se sentase a mi lado para hacerme plantearme de nuevo quien soy, a donde quiero ir y sobretodo que tipo de elecciones debía tomar para que la salud no terminara con ese día a día que a todos nos hacen plantearnos mil cosas.

Ese día pasé a llevar una vida tutelada, a continuar pero teniendo en cuenta que aquello que es bueno para unas cosas lamentablemente para otras no lo és, respiras hondo. Dejas que el aire se quede dentro para sentir que estás viva mientras alguna lagrimilla se derrama porque aunque es una suerte saber que te quedan muchas cosas por hacer la rabia te carcome pensando que quizás no puedas hacer todas las que te hubiera gustado.

El tiempo pasa y llega un día que casi se te ha olvidado todo lo que pasaste, pero hay otros que sin querer vuelven los recuerdos, los miedos, las angustias y se te hace todo un poquito cuesta arriba, suerte que estos, son los menos.

Me acostumbré a superar mis propios miedos yo sola, es más fácil enfrentarte tu sola a aquello que te preocupa que cargar ese peso en los demás, especialmente porque cuando una confía en el afecto de los demás se lleva esos sofocos porque es tan enrevesado el mundo de acompañar a la gente el dolor que a veces se crean conflictos innecesarios por tu esperar y el que ha de estar no se haya enterado que te quedaste esperando.

La vida me hizo una persona fuerte, tanto que a veces esa fortaleza arrasa con tal ímpetu que puedes llegar a ser intransigente, dura e incluso visceral. El mundo no está muy preparado para entender la fortaleza de estas que hemos crecido de manera independiente, porque a veces también nos equivocamos. Y es que cuando en esa pequeña familia donde tu eres las dos cosas no te encontraste nadie que te llevase la contraria sin querer asumes que las razones son todas tuyas y te creces.

Luego está el amor que en tiempos de libertad ha cambiado su forma de tal manera que casi lo pasas a un segundo plano porque da más quebraderos de cabeza que alegrías. Creo que en esta vida he tenido tantos amores que no me caben más en la agenda, así que ahora toca de alguna manera disfrutar de otra manera sin tener que dar explicaciones a nadie.

Y es que el amor se ha hecho volátil, se ha mezclado con las responsabilidades, la dejadez y el tengo otras cosas que hacer más importantes. De repente es como una película donde van pasando los actores y ninguno hace bien el papel, pero prefieres no descartar a ninguno porque cada uno de una manera tiene un detalle especial que te cubre una parte. Y así pasas a tener varios amores que se van alternando en los espacios y llenando esos vacíos de unos y otros. Si, realmente son historias que complementan esos afectos pero que en realidad son algo insípidos en comparación a uno que los cubra todos.

Pero es curioso, porque te crea una comodidad, te desvincula de obligaciones y al final te deja vivir a tu aire que es lo que realmente es más fácil.

Cierto es que tengo la suerte de tener unas amigas maravillosas, una vida social que a veces me abruma pero que me reconforta y una familia muy especial que te arropa cuando lo necesitas.

Y luego mi pequeña gran familia, la princesa que empieza su pubertad, a descubrirse y a acompañarte como una amiga, a aconsejarte. Entonces es cuando te sientas y te preguntas en que momento ha llegado hasta aquí, la miras y te ves reflejada en ella porque ha heredado tu humor, tu fragilidad, tus sueños, porque a ella también le ilusionan cosas tan tontas como irse a tomar un café con la tía Bea y la tía Bego, porque se sienta al lado de su abuelo y es capaz de quererlo y cuidarlo casi mejor que tu. Y es que mi pequeña gran familia es un pequeño caos, en casa todo somos chicas porque los chicos que entraron en esta casa o se murieron o se marcharon así que vestimos de rosa todos los espacios para que ningún personaje con pilila venga a aguarnos la fiesta con sus tonterías. Y bueno, que te gusten los animales es un bonito detalle pero a veces cuando una se levanta medio legañosa o desganada y tiene a todas los bichos saltando y pidiendo se cuestiona realmente si ha dejado de ser un pisito para empezar a ser una granja.

Luego está el trabajo, ese espacio que se queda en casa pero que te lleva por mil lugares. Este último año me he dedicado a hacer de la vida de algunas personas una bonita historia, el mundo de la comunicación es maravilloso pero también es un esfuerzo que muchas veces no está pagado. Este año me vestido de salsa, me he vestido de rock, me he vestido de cambiar el mundo y he rejuvenicido acompañando a estudiantes en hazañas tan bonitas como lograr bonitos premios, he plasmado mil historias en videos y otros grandes momentos en fotos.

Me siento afortunada de tener a mi alrededor un montón de amigas que han hecho que todos los males se esfumen entre abrazos y risas. Este año he descubierto un mundo que siempre ha estado ahí pero que quizás en otros momentos no he sabido disfrutar porque la mente está en otras cosas.

“Mis amigas” … unas palabras tan grandes que me hacen estremecer, que me hacen bailar al son de todas esas canciones que bailamos juntas. Este año he celebrado los 50 de mi sister por todo lo alto rodeada de gente nueva que me ha hecho vibrar y crecer de manera exponencial.

 Y luego mi otra sister, esa que es postiza y adoptamos hace unos años. Que decir de ella, todo un mundo entero que comerse, una fuerza y un desparpajo que la hace tan divina que es capaz de hacerse arrodillar a todos para le cojan el abanico sin pestañear, válgame que las pestañas postizas vayan a moverse de su sitio tan bien colocado.

Hay días como hoy que me gusta sentarme para escribir, para recordar que tengo una vida más bonita de lo que podría haber imaginado. Y es que el secreto de la felicidad es hacer las cosas como te viene en gana y saber agradecer a todos esa parte que te han regalado. Gracias a todos vosotros por hacerme feliz y regalarme esa parte que hacen de mi lo que soy.

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