A Neye
En el bosque, en los rincones más escondidos
Entre la espesa argamasa de las raíces de su Luna
Neyebek teje detalles, insufla vida.
Desordena, crea y suspira
Por encontrar esa fuente que rezuma
Desde siempre, todos los fluidos
Todos los aromas,
Todos los sonidos.
Y un místico personaje
Prepara entre tanto el brebaje
Que hará de puente perfecto
Entre la virtud y el defecto.
Dibuja, Neyebek, su forma,
Describe su nombre y destila su aroma.
Pues sabes bien que orbitando
Absortos siempre en tu astro
Hay universos que esperan
Tu mano tendida, tu tacto
De agua, de sol y de arena.
