La suavidad de sus labios se desliza sobre los míos
cual fresca brisa matutina,
le siento tan cerca estando lejos
que en mi mente el galimatías de la distancia
pasa a ser un concepto más que una lustre que entristece el corazón.
Sus ojos me envuelven con su mirada,
se entrelazan con la mía hasta que pierdo el sentido
pensando si pude vivir sin ellos,
si son míos o suyos
o si simplemente los compartimos.
Su energía me deshace, me crece,
me llena, me viste, me supera … se contagia,
y fusiono energía con placer por
el camino del deseo hasta llegar al climax.
Y lo siento, su corazón late con tal fuerza que su sangre llega hasta la mía envenenándome de añoranza cuando no lo gozo.
Y amarle es una aventura,
Que comienza en el sendero de los besos,
Continua por el de las caricias,
Y termina en el deseo.

Te quiero vida mia