Dejame que te arrope con mis besos,
Que te envuelva con mis caricias
Dejame ser esa eterna delicia
que se deshaga entre tus dedos.
Dejame perderme en mis pensamientos
Agua manantial que fluya sin rocas,
Como suave brisa que arropa
La candidez y dulzura de un momento.
Dejame ser caricia temprana,
Amaneciendo sobre tu cuerpo
Dejando fluir bien lento
La calidez exquisita de tu cama.
Dejame ser aire que respires,
Para entrar de lleno a tu alma,
Dejame seducir con calma
La esencia de tus raices.
Y cada segundo de aire,
Que se adentró en tus entrañas,
Será sensación extraña
Que tu sonrisa delate.
Y seré entonces fiel veneno,
Que de amor quede hechizado
Para que me sientas a tu lado
Junto al placer eterno.
