Cronica de un viernes, de fiesta en la comisaría

Cronicas de un fin de semana loko

 

Por donde empezamos?, supongo que todos los cosas se tienen que empezar por el principio ¿no?, j aja … pues empezamos por él :

 

Erase una vez dos hermanas que nacieron en Valencia y se disponían a realizar un viaje a Madrid … noooooooo  ……… ya empiezo.

 

Beatriz pasó a por mi con el taxi y nos fuimos rumbo al aeropuerto, venía algo apagada, supongo que el volver a casa de los papis siempre es comenzar de nuevo así que al principio estaba algo plof … pero en cuanto llegamos al aeropuerto se le pasó de inmediato con las risas que se pegó con mi trauma pre y post vuelo a cualquier parte. Y si, es que la neye tiene pánico a los aviones, pánico literalmente y aunque se ha convencido durante todos sus viajes que sería la última vez que la montaría cada vez que toca acercarse a uno es como un tembleque, un miedo escénico … un puf … que se yo. En cuanto puse piecitos en el aeropuerto las piernitas ya empezaron a temblarme y sobretodo el nervio y el estrés me llenó … bea lo flipaba, por una parte no callaba y por otra se me iba cantidad la pinza. Entrar a seguridad ya fue toda una historia, me tocó quitarme el cinturón y todo lo consecuente y ponerse el cinturón fue toda una odisea, se me enganchó con el bolsa y luego pense que el bolso se me rompio y resulta que era el cinturón que lo tenía en lugar del bolso, que se yo, tan complicado de explicar como se puede ser tan gilipollas y encima poner detalles.

En fin, subimos al avión … pasados los cinco minutos de rigor y ya arriba la verdad es que todo pasó. Entonces me sentí rara, muy rara, era la primera vez en mi vida que Betty Boo y yo viajabamos juntas y solas, toda la vida siendo hermanas pero nunca habíamos hecho nada asi juntas, por un segundo me acorde de Fega, siempre había viajado con él y por un momento lo heche de menos, supongo que por la costumbre; pero bueno, la experiencia prometía muy bien prometida.

            Cuando llegamos a Barajas nos quedamos flipadas, nos habían dejado nada menos que en la Terminal 4, si esa que en las noticias había salido como la puesta en marcha más increíblemente caótica de toda la historia de todas las aperturas del mundo mundial … pero bueno, en nuestro caso, a pesar que encontrar por donde narices salían las maletas fue toda una experiencia conseguimos llegar sanas y salvas con nuestro equipaje hasta la pelirroja mas exuberante de toda la Terminal 4.

            Ohhhhh, encontrarme con Erika después de tres años y con todo lo pasado en nuestras vidas fue uno de los momentos más conmovedores que he pasado desde hace tiempo, seguía igual de guapa y mona que siempre, tan viva, tan alegre, tan simpática, tan sevillana ella … que maja mi niña. Le presente a Betty y enseguida congeniaron también. Entonces por un momento me vinieron unos recuerdos no tan lejanos … ¿Dónde está mi coche? … puf, esto empezaba a hacerse costumbre … la pobre estaba indignada, había perdido su coche … puf, después de un mes y medio todos los putos días buscando el coche de Pignoise cuando lo aparcaba siempre en el mismo sitio cualquier búsqueda de coche me parecía lo más sencillo, comun y normal del mundo.

Espero que con Sputnik no me suceda lo mismo, por Dios.

Entonces nos fuimos al piso, que pasada el piso de Erika, era tan suyo, tan personal, tan intimista que dio la sensación que lo hubieran hecho especialmente para ella, con su incienso, su parquet, sus pequeños detalles … dios me libre y encima con lo que lo costó, que suerte la verdad. Acoplamos las cosas y nos pusimos a tomar algo, un vinito, unas cervecitas con algo de comida … y como no Erika como buena brujita amiga de otra brujita nos hizo una tirada de cartas en toda regla. Empezo por Betty Boo y le dijo que veía un hombre en su vida q le haría realmente muy feliz, con otro niño que quizad fuera de la otra pareja, yo le añadi que para mi q era chica y tenía 7 años. Le veía un viaje y un cambio de ciudad … a mi luego me dijo que iba a aparecer otro chico también, mas adelante, que lo conocía en un viaje y bueno, que veía mucha felicidad y todo eso.

            Se hicieron la una y media y llegó la hora de decidir … salimos o nos quedamos, Betty casi le daba igual … pero oh dios, como nos vamos a quedar en casa un viernes por la noche y más en Madrid … de eso nada, los angeles de Charly tienen que triunfar vayan donde vayan y efectivamente para no tenerlo claro nos pusimos bastante remonas. Cogimos el coche y fuimos hasta el centro, pudimos enseñarle a Betty la puerta del sol y el centro de noche, cogi mi camara y nos fuimos rumbo a Huertas. Erika propuso ir al black-jack siempre fue una loca del funky, la música negra y los mulatos de espanto, mulatos finos eso si. Asi que bueno, nos disponíamos a entrar, y entonces el portero nos preguntó, cuantos son … yo me quede flipada, ni que fueramos quince, pues tres no ves … claro, el sr. Portero estaba viendo más alla de lo que veíamos las tres. Inmediatamente veo cuatro personas que literalmente se vienen encima de mi y me cogen hasta casi tirarme al suelo … primero pense que se trataba de una pelea y que me había tocado la peor parte, pero que narices, eran tres chicas y un chico policías de la secreta que habían pillado a una choriza con mi cámara en la mano … y yo no me había enterado. Me puse de los nervios … ay dios, que había pasado allí … me contaron que estaban persiguiendola toda la noche y que gracias a mi la habían cogido, me tomaron los datos, y un calvo con cara de pocos amigos me enseñó la placa y me dijo que teníamos que ir a la comisaria a poner una denuncia para que nos entragasen la cámara.

Mientras arrestaban y le ponían las esposas a una extranjera de mediana altura que me miraba con ojos de asesina y me echaban la bronca por no haberme enterado de algo que juraría que no me había pasado a mi.

Total que en medio segundo se montó la de dios allí, nos subieron a una patrulla y nos llevaron a un cuartelillo donde no había ni dios. Cuando entramos el poli pregunta :

         ¿Son detenidas? …

Mira me puse las manos en la cabeza, no sólo se había montado la de dios allí, me había quedado sin camara, la noche pintaba de la leche … si no que el policía se pensaba que eramos putas … dios me libre, por un momento no sé que me sento peor si el comentario gracioso y estúpido a deshora o que en realidad igual lo parecíamos y el policía no bromeaba.

            En fin imaginad la historia, nada menos que en el cuartelillo con media castaña y sin saber q narices hacer, que estabamos esperando ni nada parecido. Alli estabamos flipadas, riéndonos al principio y luego preocupadas, media hora, una hora … no había ni dios, sólo un policia en la puerta que nos conto que el tema no era tan sencillo que los atestados podían venir a cualquier hora, era increíble. Al final a la hora llego una de las policías que de malas maneras nos dijo que podríamos estar allí hasta las mil y que no estaba en su mano, que estabamos en Madrid y aquello era una ciudad, que ella sólo era de corrupción y antidroga y nosotros dependíamos de que llegara el comisario. Encima la tía se enfadó, pues eran municipales y el tema del hurto era de la guardia civil, que ellos traerían a la choriza y presentarían cargos … bueno, en que pollo nos habían metido.

            Era increíble, que leches hacía una comisaría sin comisario, dios me libre … alli sentadas, esperando sin saber que hacer … de repente unas chicas entraron a denunciar el robo de un bolso, y el policía sin pestañear les explica que tienen que llamar por telefono a un sitio y poner la denuncia … flipante … no había ni policias para poner denuncias. Donde se había visto, poner una denuncia por teléfono, como si se tratase de una línea erótica o algo así; dios me libre … Entonces ya me puse de los nervios, podríamos estar allí hasta el día del juicio final.

Entonces cambiaron de policia en la puerta y aprovechando nuestra pinta de mujeres detenidas y nuestros mejores encantos nos pusimos los angeles de Charly a intentar sacar alguna información al sr. Policía que cuando le dijimos que eramos de Valencia se quedo flipado, primero por venir de valencia donde hay doscientos chorizos por metro cuadrado y que no nos hubiese pasado nunca y tres horas en Madrid y ya nos habíamos integrado al mundo del antivicio y además porque resultó ser valenciano también.

Nos dijo que alli podriamos estar horas enteras, que no fueramos tontas y que podíamos poner la denuncia mañana, que los municipales seguro que nos habían cogido como conejillos para enganchar a la choriza y que el proceso iba a ser el mismo estuviéramos o no, denuncia, juicio y luego entrega de mi camara …

Entonces tome una decisión tajante … a la mierda … ¿nos van a fastidiar el viernes por la noche unos pitufos cuando si no hubiesen estado me la hubiesen robado ya? … no no no … y encima ni nos habían explicado, nos habían dicho de todo menos todo el proceso e historia que teníamos que hacer … así que nos piramos, me pareció divertido la idea de que los sr. De la benemerita se quedasen flipados cuando no nos vieran, así que por una vez decidimos que la justicia la tomaríamos nosotros, por impresentables y dejarnos ahí abandonadas de la mano de Dios.

Salimos a las tres y media de la mañana de la comisaria, por nuestro propio pie, pq los sres de la benemerita si nos llevababan a denunciar pero luego nos tocaba ir a patita … menudos impresentables. Resumen que me birlaron la cámara … esta vez los Sres de la Comisaría central que decidieron quedarse mi cámara … conclusión que tan chorizos son como la sin papeles que pensaba llevársela … mi camara, mis recuerdos … había perdido la maquinita de mis recuerdos, mis fotos … no íbamos a tener ya imágenes de ese fin de semana en Madrid.

            En fin, tristecilla y algo preocupada, aunque como no riéndonos de la situación pues el punto había quedado en la comisaría nos dispusimos a entrar en lo más increíble de la noche madrileña. Volvimos al black jack, estaban cerrandola ya, pero el chico cuando nos vio nos conocio y nos dejó entrar a tomarnos la última. La verdad es que todo era cuestión de suerte, pues alli dentro estaban todos los bolsos, las chaquetas y nadie le importaba y yo que llevaba mi camara escondidita me la habían quitado …

            Erika y Betty se pasaron todo el camino descojonándose de la cara de susto que había puesto cuando me enteré del pollo y el miedo que había pasado … malas malas malas …

            Cuando cerraron el black vino el dilema, ¿Dónde vamos? .., me acorde del Joey Slava y fue la primera opción pero cuando entonces pasamos por delante del Palacio de Gaviria… no por dios, no se puede ir a la Joey … las princesas tienen que ir al Palacio … ay todo lo que nos quedaba por ver allí dentro … madre mía …

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