El final de una etapa para el comienzo de otra.

Aun recuerdo un viaje desde Sevilla a Madrid, cuando las lágrimas brotaban con el desengaño de Charlie y la maleta que tenía pegada entre yo y Larisa hacía de barrera en un coche en el que tuvimos que hacer filigranas para poder meter todas las maletas en aquel coche que aunque grande no daba a basto para todos. Lo recuerdo con cariño, estaba dolida y triste, enfadada por todo lo que habían pasado aquellas navidades, enfadada con Larissa porque se tomaba la libertad de opinar sin conocerme, porque me decía que era una mujer y lloraba como una niña, que vender mi vida en una página o quizad mostrar demasiado de mi misma significaba dejarme desnuda a virtud de los demás. Tenía su parte de razón, por supuesto, pero en realidad en ese momento pensé que no era justo.
En aquel viaje, en aquella conversación recuerdo con amor el lado oscuro de Blondie, no era yo misma, era un moreno que desde delante, fruto de sus silencios tuvo una de las conclusiones más hermosas y claras sobre una Laura perdida … simplemente dijo que era una persona debil y frágil y el prototipo de hombre que buscaba era un hombre fuerte y por ello me había enganchado a Charlie porque quizad en él había encontrado esa parte más complementaria.
Aquel momento, ahora mismo lejano tras la dicha que vivo con mi guerrero me hace recordar esa otra parte de dos personas que se aman pero que tienen una visión algo distinta de la vida. Hoy aqui sentada y tras leer unas palabras que realmente me han impresionado y entristecido dejo de lado ese recuerdo de mi misma para pensar en ellos.
Realmente son distintos, ella con su viveza, su parte más pragmática hasta llegar incluso a parecer dura, esa visión de la vida más real, esas largas conversaciones, ese no parar inquieto de ella se complementaba con la tranquiladad y madurez de él, un personaje idealista, soñador y con una manera muy personal de ver la vida. Como el cielo y la tierra, pero ambos queriéndose a su manera.
No pudo ser porque la vida les va a llevar por caminos distintos. Se mezclan mis recuerdos, un momento, alguien me pregunto, se marchará … dije si, se marchará pero vuelve y sólo las dos brujas sabían que habría un segundo viaje.
Hoy, me pongo triste. Si pongo la mano en el vaso de la sinceridad diré como pensé siempre que el llegó a España y vino con una flor en el culo, exactamente, literalmente marchará con sus sueños y su manera de ver la vida a donde vino, sigue teniendo esa flor porque marcha dejando aquí lo que más quiere y la única mujer que realmente le ha entregado su vida.
Hay dos partes, la bonita y la fea … si hablamos de la bonita diré que yo los vi amarse, que se quieren y se complementan, que ella lo miraba y se deshacía aunque se juraba que no era para tanto, que quizad la distancia no sea una ruptura definitiva, si hablamos de la fea diré que una mujer de bandera como mi amiga Larissa merece una persona al lado que le de vida y no se la robe, que sea independiente y viva en la tierra, que sea capaz de dejar esa parte de sus sueños en el mundo de los sueños hasta que sea capaz de poder cumplirlos.
Nadie mejor que ella que ha vivido en todos sitios y en ninguno, que la suerte no le ha acompañado siempre sabe que la realidad es dura y que las cosas se empiezan por el principio y después se continuan cuando has logrado pasar la primera parte.
A veces amiga, el amor no es suficiente cuando cada uno tiene una manera de ver la vida y los caminos marchan por caminos distintos. Porque realmente él tiene una flor en el culo pero tal vez no haya sabido encauzar esos momentos de suerte. Quizad este no sea su sitio, no voy a entrar en debates de esfuerzos o de maneras de buscar un camino, sólo diré que que si hay una ciudad de oportunidades sin duda es en la que viven.
Recuerdo una pelicula, "Una proposición indecente" una frase, cuando termina la película y dicen "Cuando amas a alguien dejalo marchar, si vuelve sabras que siempre fue tuyo" … quizad amiga tenga que ser así.
La experiencia me dice que mi último amor argentino me quiso con la locura de un niño hasta terminar destrozándome, tuvo que marchar porque nuestros caminos iban en sentido contrario, el buscaba su fortuna y yo mi vida, marchamos y hoy somos felices. El amor, quedó en el recuerdo, tantos amores por su parte como por la mía quedaron ahí … pero nosotros, cada uno de manera independiente supimos que fue la decisión más acertada, porque amiga, del amor no se vive.
Hoy me veo a mi, soy feliz con mi guerrero y me reencontré con el mundo,  dos amigos hace poco también se distanciaron y esa distancia hizo que se dieran cuenta que no podían vivir el uno sin el otro.
Que se yo buena amiga que será de vuestra suerte, yo os deseo lo mejor, pero bien sabes que no sois niños para ir jugando al escondite … Simplemente decirte que hoy, igual que ayer y mañana sabes donde estoy y que puedes contar conmigo.
Suerte amigos, os quiero muxo

One thought on “El final de una etapa para el comienzo de otra.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *