Ese velero y sus velas

Hoy quiero escribir sobre un velero  que no puede cambiar la dirección del viento pero si ajustar sus velas para llegar hasta su destino. Empecé el año melancólica y triste, los últimos meses antes de acabar el año me había introducido en un juego de tira y afloja con el principe del equilibrio; eramos buenos amigos y la verdad es que no me había planteado nunca nada más con él. Volví de Madrid con el corazón tocado por haber conocido a Hermes en Noviembre y haberme quedado prendada de él tan solo por un maravilloso paseo por el prado donde la complicidad de fusionó con la historia . Volví triste porque Hermes no mostraba su interés realmente, sus mensajes eran  preciosos y no se separaba de mi lado  pero no se decantaba por intentar algo más. Había tenido una discusión con Conso porque simplemente de me dijo aquello que no quería ver, Laura si no se lanza es porque no quiere nada, hazte a la idea … ¿y a que juega? … es así Laura, es así contigo y con todas. Esa tarde donde salí antes de tiempo por no quedarme más en Madrid ya que no entendía que mi mejor amiga en ved de entenderme y consolarme me decía esas cosas con una tranquilidad increíble.

En el viaje de vuelta decidí enviarle un sms a Fran, nadie mejor que él para entenderme … se trajo su antivirus y lo instaló en mi pc, allí sentado con sasha dormidita sobre su regazo fue cuando quede cautivada de su cordialidad y sencillez, un personaje raro, algo friky pero cercano y cordial.

Y si, que vamos a hacerle, será que en el fondo también soy friky pero siempre me volvieron loca los informáticos, los destripa cosas electrónicas y los amantes de la tecnología, esa manera especial de perderse entre sus mundos sin desconectar del real, esa paz, esa tranquilidad … a veces tan enferma de encontrarlo como algo sensual, aun recuerdo como me enamoré de Fer, tumbada en mi cama mirando como desmontaba mi ordenador por piezas mientras me explicaba que iba a hacer con cada una. De lo que me explicaba entendía la mitad (mi modulo de desarrollo de aplicaciones habia quedado ya obsoleto) pero el hecho de aprender sólo como funcionaba me apasionaba.

Pero bueno, no me pierdo del tema. La relación con Fran fue en aumento, más por mi intención que por la suya, su equilibrio era tan importante que encontrar alguien con tantas ganas de vivir le abrumaba, le hacía perder esa parte que había logrado tras su ultima ruptura. Yo no lograba entender como podía guardar silencios eternos ante unos mensajes para derretirse, ante una rubia que le perdía entre las sábanas y con tan sólo un mensaje o un poema quedar tranquilo para curar sus espacios de nada. Durante nuestro tiempo que apenas duro dos meses eramos compañeros de pelis, me quedé fascinada con todo lo que aprendí de cine con él, descubrí a Buñuel, películas eroticas hechas por el propio Alfonso XIII, y tiernas películas como el viaje de Sishiro; música celta y otro sin fin de cosas que me encandilaron. Nuestra relacion era libre, sin compromiso y durante aquel tiempo tuve alguna aventurilla de poca monta pero siempre mis pensamientos terminaban en él pero me cansé de tener que estar esperando.

Llegó mi fin de año en Madrid con las niñas, ellas fueron mi conciencia y me hicieron ver que en realidad como no pusiese freno a aquello si no terminaría colgadisima y el chico no iba a avanzar más porque era así y lo tenía que respetar.

Entonces apareció de nuevo Hermes, con su dulzura incondicional, su corazón y mi recuerdo … no pude evitar darme cuenta que aún al mirarlo me derretía , me di cuenta que había intentado pedirle a explicaciones a otra persona que no correspondía por un sentimiento que había quedado en Madrid … teníamos esa conversación pendiente, esa que nunca llegó.

Mi noche de fin de año terminó entre lágrimas en las escaleras mientras Hermes se perdía en la cocina con Isa, no podía comprender porque … ni tan siquiera habíamos llegado a hablar … pero para que. En ese momento tuve la iluminación me di cuenta que mi error era esperar algo de alguien, que debía ser fuerte y quererme a mi misma primero y hacerme respetar antes que no lo hiciesen … y entonces llame por la mañana a Fran y le dije q me merecía algo más y como no estaba dispuesto prefería dejarlo ahí.

No se inmuto, le parecio bien … que curioso tras tantas noches que una llamada así le resultase de lo más cordial. Me dije que no volvería a enamorarme más, que quería vivir la vida a mi manera y no volver a sentir nada especialmente fuerte por nadie.

Mi noche terminó con mi oráculo, lo interpreté como una manera de tomar las riendas de mi vida por mi misma; NO PUEDO CAMBIAR LA DIRECCIÓN DEL VIENTO PERO SI AJUSTAR LAS VELAS HASTA MI DESTINO.

Hoy, tras un par de dias y conocer a alguien muy especial me pregunto si mi oráculo lo que quiso decirme es que si se encauzar mi vida y manejar las riendas entonces encontraré el verdadero amor, el imporatante.

 

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