Estimado Conocido

Estimado conocido :

 

Hoy quiero escribir a alguien, desde cerca y en la distancia; hoy le abro las puertas de la luna para que su conciencia, esa que le ciega ahora un montón de nubes estúpidas la claridad del sol matutino le despierte de su ceguera.

 

No entiendo porque me metiste en tu guerra cuando salvaste miles y hoy empiezas a cavarte tu propia tumba enterrando a bellas princesas que te costó eternidades encontrar; tu valía, tu entereza, tus conocimientos, tu fuerza … siempre fueron tus virtudes, esas que encantaron a aquellos que tienes cerca fueron cualidades que te caracterizaron, que te vistieron, que cautivaron el corazón de esa princesa que te devolvió la ilusión, la dicha … No dejes conocido que esas sean las que hoy te estropeen porque nunca, no lo olvides nunca el odio y el miedo no fueron contigo.

 

Quiero que sepas que nunca pretendí ni pretendo entrometerme en ninguna guerra, que lo que más deseo en esta vida es que aquellas personas que aprecio sean felices para siempre, hasta los conocidos. Nadie más que tu sabe conocido todas las piedras con las que tropecé y como me levanté ante ellas y como cuando las lágrimas no me dejaban respirar aún tenía las manos libres para estirar el brazo y coger a mi lado a aquellos que me necesitaban. No creo en el odio, porque no va conmigo; y aunque estos tiempos venideros empiezan a ser catastróficos no pierdo la sonrisa porque hoy en día es lo único que me da alas.

No tengo necesidad de excusarme, aquí sentada permanezco a la espera respetando aquellos odios infundados que me condenaron de manera injusta; porque conocido la humildad es una virtud que sólo los valientes son capaces de meter en su bolsa de viaje para comerla cuando la arrogancia y los malos pensamientos te llenan cuando pierdes una guerra.

Tu no has perdido ninguna conocido, tu has alcanzado por fin el jardin de las delicias y todos aquellos que te rodean son felices de verte compartir por fin la flor de la alegría.

 

Te aseguro conocido que tengo estrellas a mi alrededor que pierden su brillo y necesitan una mano amiga para reavivarlas, yo aunque perdi fuerza intento darles un toque de color, dentro de la miseria que me toco. Perdí amigas náyades, quizad por confundirme o porque me tocaba, lo acepto … pues descubrí rosas con armoma suficiente y entero que tenía a mi alrededor y no había aprecidado nunca, perdí amores, amores que me escocieron el corazón y el alma, que me partieron en dos … tu mismo aguantaste mis lágrimas un día cuando el amor partía hacia Euskadi … también los acepto porque quizad no supe conservar aquellos que valían y se exiliaron en la Tramontana, además conocido si para que seas feliz he de perder compañeras, aunque me entristezca lo acepto porque no quiero entrar en más guerras que aunque no sean mías y me toquen creo que las fuerzas se me agotan y aún debo tener esencia para rescatar a aquellos que me necesiten.

 

Entre la locura y la cordura sólo hay un segundo … te recomiendo que uses la confianza como base de tu equilibrio. Yo no soy más que una ninfa con alas, que vuela sin rumbo, que tropieza, que se cae y se levanta, que sonríe … soy alguien que regala luz o la presta, soy alguien que intenta reavivar de las cenizas … un alma fuerte que han decepcionado pero que intenta cerrar los ojos con fuerza para volver a sentir, vivir y recuperar su esencia.

Tengo muchas cosas en mi cabeza, tantas que te aseguro que no tengo tiempo para perderlo ensuciando a nadie; mi círculo, ese del que un día formaste parte pasa momentos duros; probablemente ni te hayas enterado tan ofuscado en tu mundo imaginario donde condenas y castigas sin fundamento, donde comparas y te ensucias vistiéndote de fantasmas del pasado que nada tienen que ver con la dulzura y placer que estas viviendo, donde esta vez amigo en lugar de conocido deberías estar disfrutando como un loco en lugar de estropearlo con miedos y arrogancia. Aprende conocido, que más allá de mi misma y tu ofuscación el mundo transcurre con normalidad y nada ni nadie logrará que tu y yo nos entendamos, porque hay personas que no se entienden nunca o se entienden tanto que a veces prefieren odiarse.

 

Conocido, en mi arcón no cabe el odio, no quiero aprender a odiar porque pesaría tanto que mis alas no podrían levantarlo. Por eso te digo que me retiro, que te respeto tanto que me conformo con seguir mi camino y no contar contigo.

 

Pero eso si te pido como persona que cuides lo que en tu vida lograste, que no pierdan los miedos y la desconfianza, que luches por lo que quieres con cordura y que sobretodo y ante todo disfrutes de tu momento sin escudarte en los demás, porque tu vales eso y más. Hoy conocido, te recuerdo una frase que un día cayó en mi luna; no dejes que la vanalidad se haga compañera inoportuna porque ya te llenaste de vanalidades y ahora que tienes tu princesa disfruta para siempre de vuestro reino.

 

E insisto, no te preocupes por mi, no me castiga tu estupidez pues siempre fuiste estúpido cuando te ofuscas; espero que hoy por fin sientes la cabeza y disfrutes de la felicidad y no de los fantasmas; porque las penas vienen solas y para los pocos  buenos momentos que tenemos vale la pena disfrutarlos y tu de eso ya sabes. No cometas los mismos errores nunca porque luego nos estropeamos como personas.

 

Y si, compañer@s de la luna, amigas que me quereis … os podeis enfadar conmigo por ser tan éstupida de escribir una carta a un conocido pero es que a veces alguien necesita decir aquello que es evidente. Y lo dicho, como la libertad de expresión es de gratis pues que viva la anarquía de las palabras.

 

 

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