Estos días de cada día

Hay días en que una se levanta con sueño tras una noche quizad de concierto o de insomnio por el calor o simplemente porque la siesta fue tan larga que lamentablemente eres incapaz de conciliarlo.
Hay dias que de repente el destino te muestra por casualidad que todo lo que pensaste es cierto y que la persona que tienes al lado ha estado negando algo que era evidente. No quiero entrar en detalles, no vale la pena pues lo que me molesto no fue que ocultara cierta parte de algo si no su reacción tras el descubrimiento.
La gente tiene la puta manía de negar las cosas cuando se ven a leguas y cuando no tienen excusa o manera para pensar son capaces de darle la vuelta para que la pelota quede en tu tejado y no tenga que seguir botando.
Lo que no sabe la gente es que tuve la experiencia de tres años de lidiar en campo Argentino y cuando luchas en un rin de este tipo una adquiere experiencia y no se queda k.o. en el primer asalto.
La diferencia es que el Argentino sabía salir airoso con su arrogancia, y la elegancia, tacto y capacidad de convicción que tenía era tan digna de admirar que realmente queda a años luz de cualquier otro viviente cercano. Viví tan desorientada a su lado que aprendí a entenderle y acusar de sus silencios los míos, a permanecer a su lado en las noches de insomnio intentando encontrar juntos una solución a una muerte anunciada … Nunca nos acompañó la suerte, éramos polos opuestos, pero él me demostró que hablar de alguien constantemente no hace más que empobrecerle; y su capacidad de escucha, raciocinio y frialdad, su paciencia y sus palabras nunca más alta que otra me enseñaron a aguantar tempestades y a asimilar la vida con humildad y sencillez.
La otra noche, victima de una de mis noches de no puedo dormir, vino de nuevo a mi mente su recuerdo. Nuestro primer viaje, fue a Galicia, en semana Santa de nuestro primer año de ensueño, el presupuesto no daba para aviones así que decidimos coger un tren de cabras rumbo a Santiago, uno de nuestros compañeros de habitación era un peregrino dispuesto a hacer el camino en aquella semana Santa de lluvia y mal tiempo, no durmió en toda la noche pensando que el revisor no le avisaría de cuando llegaría su parada, Astorga, y se pasaría de largo … efectivamente a las cuatro y media,madrugada del sábado el revisor lo despertó para que iniciase su camino. Desde ese día siempre pensamos que el camino de Santiago empezaba en Astorga, nos reimos años y años al recordarlo; y por eso tras discusiones arduas con el Super sobre el Camino de Santiago si iniciarlo aqui o alla yo lo empiezo donde empieza de verdad en mi vida; en Astorga y otra vez en año Xacobeo.
No pude evitar en un momento enviarle un sms contándole la anecdota, su respuesta fue la más bonita que pude esperar, gracias por haberla compartido … y es que es cierto, fuimos grandes compañeros de viaje, viajar con él era un placer pues es una persona curtida y dispuesta que te enseñaba esas cosas que nadie recuerda enseñar.
Siempre admiré de él esa parte en la que aprendía y que día a día voy dejando en el olvido, música, historia, viajes, formas de ver la vida, esa manera de plasmar la realidad con la sencillez de un niño pero la conclusión de un adulto.
A veces añoro las tardes de nada, en las que nos perdíamos los dos en grandes conversaciones tras el mate, donde no era importante hacer cosas si no simplemente estar y descubrir cosas nuevas que nunca me parecieron interesantes … como películas de autor, grupos que no los conocía ni su puta madre, reportajes sobre la independencia de Cuba o los logros de Gandhi, las grandezas de Mao en la china Comunista … Ahora cuando bebo mate simplemente practico la diurética porque el encanto se perdió. Le di a probar el mate a Kike y no le gustó, es normal, es amargo pero si lo tomas con cariño sabe bien.
A veces me pregunto si me conformé en esta vida con vivir lo que vivo día a día, este fin de semana mientras viajaba por el interior de Valencia con mis dos amores vino a mi memoria las grandezas que he conocido, Patagonia, Córdoba y Mendoza, Brasil … y me preguntaba si haber visto tanto excusa el conformarse ahora con recorrer un riachuelo y algunas montañas de comarca. Y es que simplemente siempre empiezo por el final … por lo más complicado.
Quedó pendiente mi ruta por EEUU, conocer la gran Manzana, conocer Londres o viajar al Matchu Pichu … y aunque logré escalar o bucear no salí del mismo círculo.
Desde que llegue a Valencia, a casi instalarme en casa de Kike han aparecido por mi vida un sin fin de gente nueva e interesante, amigos, compañeras de trabajo … personas increibles que te hacen recuperar la ilusión y las ganas del día a día que te hacen reir …
Supongo que uno de los grandes fichajes en el curro es mi compañera Rakelichu, de ella aprendí que el centro del mundo empieza en Calamocha, es como el KM 0 en el planteta tierra … todo parte de allí. Es un encanto, la verdad … a veces la miro y me siento como si fuese mi hermanita pequeña, la escucho y me sorprende que con su juventud sea tan responsable … La verdad es que es una suerte tenerla como compañera, nos hemos complementado bastante bien y eso es un auténtico placer porque hoy en día y visto lo visto como está la oficina me podía haber tocado alguna Golum protectora de los Clips … ja ja … Ay miseria, aquellas pobres personas que tienen una vida tan pobre que no tienen más alegría que hacer de su vida el trabajo aunque sea protegiendo el material como si se le fuese la vida en ello.
A veces la miro, con gracia, tiene tantas ganas de hacer cosas, tanta ilusión por empezar, por ayudar a la gente, por comerse el mundo que no logro entender porque no el resto de la juventud tiene la misma ilusión y lucha con la misma fuerza por lograr las cosas, veo al parasito de mi hermano por ejemplo y me quedo pensando donde se quedaron sus ganas de luchar. A su lado a veces me siento vieja, como pensando ay mi niña cuantas ostias te tienen que dar todavía como para que te tomes la vida tan a pecho … Pero bueno, cada uno tenemos que vivir nuestra vida, y subir y caer … y vivir … y aunque nos expliquen necesitamos vivirlo para entenderlo. 
 Inma es mi otra gran compañera, ella es más como yo, quizad más vieja pelleja … el primer día que la vi me pareció seria, quizad algo tímida y con el tiempo me di cuenta que no es  eso si no que es demasiado responsable. Me recuerda mucho a mi ex, al fer, una persona que se descubre día a día, con un corazón enorme y buena compañera … realista y víctima de una realidad de administrativa con carrera universitaria rumbo de la siguiente carrera.
Mis supervisores, tan majos … siempre dispuestos y tolerantes …
Debería sentirme afortunada, hacía tiempo que no me sentía tan a gusto, tan en casa, tan integrada en un trabajo … pero claro, no todo puede ser perfecto, dichoso salario de mierda.
 
 
 
 

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