Evolucionando

Hoy recordé por un momento mi adolescencia con el cariño de quince años pasados, me pregunto realmente si las cosas han cambiado tanto o continuo viviendo, volvierndo a empezar cada vez … me pregunto si la inocencia dio paso a la madurez o la vestí de experiencia para entenderla y fortalecerme.

Mis ideas desde entonces son las mismas, pero evolucionadas, más pulidas, más que ideas proyectos … algunas las perdí en el camino otras las cogí fuerte para que no se perdieran y fuesen la razón de mi existencia.

Con dieciocho me enamoraba con locura, con 21 me casaba convencida de que el hombre de mi vida iba a ser el padre de mis hijos, a los 24 dejaba Valencia para embarcarme en una aventura, a los 26 me volví a enamorar de una bellísima persona que me hizo madurar pero que me arrancó mi esencia para hacerme madurar, a los 29 volvía a Valencia y perdía ese amor. A los 30 me volví a enamorar de otra persona maravillosa pero que no nos entendíamos y con 31 … vuelvo a empezar.

Hoy con 31 años y tras la experiencia vivida diría que no creo en el amor, por lo menos hoy, creo en la confianza, en la complicidad, en el entendimiento, creo en mi misma. No sé si la sensatez enfrió mis ganas locas de amar o quizad supe priorizar simplemente y ahora mismo lo que realmente me importa es mi estabilidad personal más que mi prioridad emocional.

Las últimas experiencias han sido curiosas, sin duda, personas importantes en mi vida que me han aportado muchas cosas y que las cuido con cariño pero ninguna lo suficientemente importante como para marcarme un antes y un después.

Aprendí a saber lo que quiero y espero de mi misma y de los demás, a entregar pero también a exigir; llené por buena o mala suerte de sinceridad mis ideas que a veces no son de gusto de todos pero que sin duda aquellos que me quieren entienden.

Hoy sé que he aprendido a tener a mi lado a personas que realmente valen la pena, que las quiero, que me aportan, que me cuidan, que me entienden … personas maravillosas que me hacen crecer día a día.

Gracias super, por entenderme, por respetarme y estar ahí cuando te necesito aunque sepas que nunca podré volver a quererte como antes pues ahora no creo en las segundas partes , gracias Betty por aguantar a veces mis excesos de sinceridad porque se me vaya la vida pensando que te pueda pasar cualquier cosa y no pueda estar ahí para ayudarte como siempre, porque se me nublen los ojos y víboras de rábia me llenen de serpientes los labios al ver las cosas y no poder hacer nada, a Rose que por primera vez está preocupada porque no entiende realmente como soy capaz de quedarme tres sábados sin salir pero ella sin dudarlo me sigue llamando simplemente para saber como estoy, gracias a Ger, ese amigo que me hizo recordar donde estaban mis sueños y sentirme feliz de ser una persona así aunque nadie me comprenda aunque en realidad no volvamos a vernos porque no resultó ser lo que yo esperaba, gracias a mis Angeles, eternos ángeles que me cuidan mi Lari, mi Conso que dejan un trocito de vida en la mía para acordarse de mi cuando más las necesito. Gracias a Marce que hace que no muera en mí la esperanza de ser madre algún día con nuestro compromiso de si en tres años no encuentro el padre de mi niña él se brinda incondicionalmente en su propia identidad para compartir la ilusión y ser además de los mejores amigos los mejores padres.

Gracias a ti mamá, que me diste la vida y me la das cada día cuando se desmoronan todos mis cimientos y sabes hacerme ver esa parte más hermosas, gracias Rodri por recordarme lo maravillosa que es la vida y seguir contando con ella por tu y vuestro ejemplo de superación y fuerza, gracias Jorge por recordarme que las personas tienen su forma de pensar y hay que aprender a respetarlas porque a veces una olvida que los peligros también pueden ser seductores, gracias Raquel por seguir recordándome y hacerme sentir util en la distancia, gracias Mª José por haber sido parte de mi vida importante, de mis recuerdos y de mis ilusiones… Gracias vida misma y propia luna que me das fuerza para  continuar soñando, viviendo y esperando.

Gracias a todos por leerme, por sentirme cerca y por cuidarme.

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