La senda de la ira

Bueno, ya es jueves… un jueves distinto, sin duda… la cuenta atrás quizás por así decirlo para llegar a la nueva etapa definitiva.

En primer lugar mis disculpas, disculpas por mi genio, disculpas por mi carácter a veces  como se dice en Argentina “carácter podrido”, jaja… bauticé a un personaje del pasado por algo que realmente no correspondía, sentenciando quizás cosas que debía haber comprobando antes; bueno, tampoco lo pondremos de Santo porque el sir se las trae pero bueno, ayer me demostró que estaba equivocada con él y como dijo mi incondicional Rose: “Nena, te has pasado cuatro pueblos”. En cuanto a mi página, que se yo, el desalmado que la destrozó se pudrirá en los infiernos, allá el con su consciencia esté donde esté.  

 La vida me enseñó que la ira es el peor de los defectos, es la tiña del humano, la enfermedad más contagiosa que sin duda todos padecemos en algún momento de nuestra vida, o quizás en varios. Es la cruz de la raza, la perdición del ser humano, el final del raciocinio, la curva de la línea equilibrada. La ira termina con la locura, creo que ambas son hermanas, y si no comparten sangre recorren juntas el camino… sendas paralelas hacia un destino nada satisfactorio.

Confieso, he pecado de ira… pero al menos mire para atrás y supe parar la evolución hacia la locura, hacia la sentencia definitiva, hacia el caos.

 

Situación:

 

         Empecé mi camino, y me encontré grandes obstáculos que me permitían avanzar, ideas que había plasmado como realidad abstracta, aire que me permitía respirar, imágenes que eran recuerdo y felicidad, sonrisa al verlas ; todas ellas habían desaparecido, plus, ya no estaban; personajes que distorsionaban mi estabilidad, que me presionaban hasta el punto más alto, que me hacían gritar … la oscuridad, el rencor y las energías negativas me llenaban el alma de desden y de ira, de rabia, de dolor … en un momento, me encontré al final de una senda donde divergían dos caminos. En ella había un viejo sentado; con la ropa harapienta y el pelo desgarbado y un elfo blanco (con forma de perro)  con una energía increíble, con cara de tonto, casi tan tonto como mi elfo negro. Las dos sendas :

 

SENDA DE LA VENGANZA: Aquel viejo se llamaba Venganza; me contó que fue una persona rica, con grandes posesiones y muchas comodidades. Un día la mala suerte le llegó, y una mujer joven de mucha belleza le robó todo lo que tenía dejándolo en la ruina. Las tempestades destruyeron su estabilidad, su riqueza y sus alegrías haciendo de su vida una oscuridad terrible. Decidió recorrer el camino por el que llegué yo; en compañía de sus nubes, de su dolor y de su rabia. Llegó al final de la senda, no había nadie y no dudó un momento en su elección “Senda de la Venganza” … recorrió el camino, sus nubes y la oscuridad quedaron en el cruce, y mientras caminaba veía como su ira iba creciendo y cambiando de color, rojo, rojo, rojo … y de repente en una esquina se encontró a la mujer bella con todas las posesiones, y la abofeteo, la insultó, y le robo todas sus posesiones … la mujer bella lloraba y se convirtió en una mujer fea, terriblemente fea y muda … Entonces, el destino, que estaba al final del camino le dijo :

         Amigo; recuperaste tus bienes y condenaste a tu esposa a la fealdad y al silencio. Puedes volver a tu casa; tendrás tu riqueza y a tu mujer fea y muda para verla siempre sufrir; los dos compartiréis el resto de vuestra vida.

 El viejo volvió eufórico: Que elección más acertada, no podría imaginar que fuera tan feliz… jaja…

 Pasó el tiempo y el viejo volvió a su casa. Echaba de menos las inclemencias del camino, el frió, el calor; y tenía tantas posesiones y tanta riqueza que había perdido la ilusión de la que gozaba en el camino de llegar a algún fin. Tenía tanto que se sentía totalmente vació. Su esposa ahora fea, había perdido totalmente la gracia, y la risa de verla así iba desapareciendo cada día. Cada día le daba más pena, pues la pobre fea lloraba y lloraba sin parar, una cara fea, terrible llena de lágrimas siempre… y encima la pobre no podía hablar y gesticulaba, gesticulaba y le miraba y lloraba… así día a día. Al principio al viejo le resultaba indiferente hasta que empezó a preguntarse que le querría decir: si estaba arrepentida y le suplicaba perdón, si estaba enfadada y lo condenaba, si se sentía dolida por lo que le había hecho, hasta tal vez si le amaba y no podía decírselo. Y entonces el viejo se sintió triste, por haber condenado a la única persona con la que compartía sus riquezas a ser tan desdichada, y la agonía y la incertidumbre le llenó el alma; verla así le hizo débil y un ser angustiado. Un personaje oscuro, tan oscuro como el que había ido antaño cuando lo perdió todo. Y decidió volver a la senda a ver si podía rectificar y escoger de nuevo; pero entonces, al final se encontró al señor destino que le dijo que no podía ser, sólo se decidía una vez. El viejo lloró y lloró y recordó a su mujer fea y a todas sus riquezas que le habían destrozado; entonces decidió renunciar a todo y dejarle a su esposa las riquezas así al menos si lloraba por su presencia podría ser algo feliz. El viejo se quedó para siempre en la esquina donde se doblaban los caminos para contarle a cada caminante su historia y al menos antes de tomar su decisión tuviera su experiencia como consejo y pudiera tomar una elección acertada.

 

SENDA DEL PERDON: Aquel perro se llamaba Perdón, ese nombre se lo puso alguna persona que sin querer le piso un día la pata y le pidió disculpas, desde entonces todos lo conocían por ese sobrenombre. Un día un amigo entró en su casa pidiéndole ayuda, el sin dudarlo le dejo entrar, le dio su comida y le entregó las llaves de su casa; le presentó a todos sus amigos y hasta le brindó su corazón como apoyo para que perdiese la pena. Un día al volver a casa se encontró la puerta cerrada, habían cambiado la cerradura y habían pintado todo de color blanco. Se quedó extrañado, toco a la puerta, y no abría… así estuvo durante horas hasta que desde la puerta escucho una voz que decía:

Vete, esta es mi casa y mi vida, todo esto es mío… lo has perdido todo

El Elfo se quedo alucinado, no se lo podía creer, le había dado todo lo que tenía para que superase sus problemas y se lo había robado, se había quedado con todo y encima tenía la poca vergüenza de decirle que se marchase. Era un elfo tonto, un elfo con poca cabeza así que encontró muy complicado crear una estrategia para recuperar sus bienes. Estuvo días esperando a que saliese, hasta que alguien le habló de la senda de la ira donde la gente encontraba solución a sus dudas. El camino fue duro, el dolor de perder todo por lo que había luchado, la pena de haber quedado en nada todo lo que el había construido le apenaba, la confusión, la rabia … entonces llegó al fin de la senda, vio al viejo y después de la larga conversación decidió tomar la senda del perdón.

Y cuando llegó a la senda del perdón encontró al final una ciudad preciosa, llena de Elfas bonitas, y con una cueva llena de material para construirse la casa más hermosa del mundo. Y conoció una bella elfa y construyo la casa más grande y bonita que nunca hubiese imaginado… y aunque no era inteligente no importaba, porque allí sólo brillaba la felicidad. Transcurrido el tiempo, el Elfo recordó a aquel desdichado viejo, y se puso triste, y vio su casa hermosa llena de manjares y con una elfa preciosa… Entonces decidió volver al principio donde la senda divergía para hacer compañía al viejo que tan feliz le había hecho con su consejo; y decidió dejar su casa maravillosa y su bella elfa para que aquel que escogiese la senda del perdón pudiese disfrutar como él lo hizo. Su elfa les enseñaría a construir otra casa, y a vivir la vida en aquella ciudad preciosa.

 

Me quedé sorprendida con las dos historias, tanto que no dudé en que senda escoger, la del perdón.

 

Por eso buenos amigos, os aconsejo que cuando estéis en situaciones límites o la ira quiera engañarnos volváis a leer mi historia, tal vez pueda ayudaros.

 

Soy un Crack… hasta de una situación personal puedo crear una fábula, j aja… aunque también es verdad que la historieta es muy típica.

 

 

 

 

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