Recogiendo a Sputnik y perseguida por los maderos

En fin, estoy segura que estabais pendientes del fin de semana en Madrid … sip, debía haber terminado ese fin de semana de ensueño … pero es que … hay algo nuevo e interesante que contar.

            Ayer por la tarde cuando volví a casa Coco se había comido mis gafas … dios, sip, por segunda vez en dos meses me ha destrozado las gafas. Cuando lo vi casi me da un infarto … no puedo más con este perro, es un cabron … este elfo petardo me tiene más negra que él, no lo pude evitar le di un par de palmadas de las que pican y lo dejé encerrado en el cuarto oscuro más de 10 minutos. En seguida, después del castigo probé a ver si la lección había servido de algo, le coloque las gafas totalmente comidas delante para ver si era capaz y efectivamente volvió a comerselas como si de un hueso se tratase, el escarmiento no había servido absolutamente para nada, no da para más, me toco el elfo retrasado … que vamos a hacerle. Una se tiene que resignar, es mi cruz. Pensé en cambiarle el nombre, llamarle Einstein, Betthoven o Shakespeare, a ver si algo de lucidez le venía con el nombre, pero la verdad es que Coco es tan sencillo y tonto como él.

            Bueno, al menos mi lumbrera decidió no comerse los cristales, por tanto pude aprovecharlos y comprarme sólo la montura, no hay que olvidar que el día 2 de Diciembre paso por quirófano a operarme de la vista y probablemente no me hagan falta más gafas … un alivio, al menos Coco se las podrá comer sin que me enfade con él o si no al menos sin que me joda de esta manera.

            Por la tarde, después de tanto tiempo por fin tocaba ir a por Sputnik …

            La verdad es que la experiencia no resultó tan gratificante como pensaba, aún hoy me siguen temblando las piernas … pobrecito mi sputnik.

            Había organizado con todo el mundo para que me acompañase a por él y todo el mundo me falló menos Betty Boo. Mama Mari se le fue la pinza y se perdio con la chica, Sorolla tenía pintura y bajo ningún concepto lo podía dejar de asistir, y mi Rose estaba tan pachucha que se lo olvido que le había dicho de recogerlo … total que tuvimos que ir Betty Boo y yo solita a por el pobre. La verdad es que iba historia no empezaba como yo pensaba.

            Para que explicaros la experiencia de coger sola a Sputnik, ay pobrecito mío, que lastima de bicho, que paciencia … desde ayer ya está declarado como Santo Oficial. El pobre me miró con sus faritos y su azul aquarium … con sus antenitas asi … dios, con pena mientras yo lo miraba con miedo, y nos mirabamos el uno al otro con recelo … ¡que me vas a hacer! – pensaría – ¡que voy a hacer contigo, como te voy a conducir ¡.

Dios, aquello fue una experiencia, el bicho estaba todo lleno de lucecitas, que se encendian y apagaban y no sabia para que servían … dios me libre. Betty Boo se sentó con paciencia y empezo a explicarme cada una. Mira estas son las luces de cruce, y estas son las luces largas, el freno de mano es esto verde que parpadea, y aquí el contacto, y esta llave te abre la puerta y te la cierra y si la pierdes nunca mas abriras el maletero y tela para volverla a abrir … demasiadas cosas en la cabeza, demasiados conceptos y complicación para tener que cogerlo yo sóla e ir a casa … me moría.

Entonces tuve un lapsus, una duda existencial … se terminaba el mundo … Sputnik no llevaba el libro de instrucciones, ¿Qué iba a hacer? … donde esta mi libroooo… si el Space Cenit lo llevaba donde estaba el mío, y si me cargaba la direccion como hice con el otro donde estaría la palanca para quitarlo … y la rueda, la rueda de repuesto no estaba … ¡que estrés ¡ . Tenía ya la moral por los suelos cuando me doy cuenta que Betty Boo ya habia metido a Angelie en el space con la intención que iniciasemos el camino. Pero Betty, nena, que no me explicaste donde están los intermitentes … me metí en Sputnik que ya estaba temblando al verme … y empecé a tocar botones … a ver este, no ese es el parabrisas … oh parabrisas ¿Cuándo llueva poco o mucho? … no, centrate, buscas intermitentes … varios botones que parece que no hacen nada … claro, obvio, desde dentro no se ven los intermitentes puestos … pues abre la puerta y toca un botón, se enciende, no, no es este, otro boton asomandote, es este … no … hasta que el cuarto, cuando se habían encendido todos las luces posibles del Space Cenit y encima se oia la radio que no se quien encendió los localizo. Sputnik estaba histérico, chillaba, hasta que me di cuenta que era porque la puerta estaba abierta …

Vamos, otra lumbrera, como el elfo negro … pita porque tiene la puerta abierta, para que me entere … como si no lo supiese. Mientras cerraba la puerta me preguntaba cual seria el boton para que dejase de pitar … y todos los que había aprendido se me habían olvidado.

En marcha, había que continuar … despacito y buenos alimentos … llegué hasta Silla con máximo tercera, mientras Betty me pitaba por detrás cada vez que me iba por el sitio que no tocaba. En fin, no se que me estresaba si conducir acojonada, no saber donde iba o saber porque coño pitaba Betty. En el trayecto hasta llegar al pueblo tomé la decisión más importante, iba a comprar unos interfonos de esos de walky para tener uno en el Space Cenit y otro en el Sputnik, así podría saber q queria Betty y si lo estaba haciendo mal. Porque por mucho que chillaba Betty no se enteraba de lo que le estaba diciendo.

Mientras ibamos por carretera todo iba bien, muy bien, pero al llegar al semáforo Sputnik dijo que no, que algo no iba bien y que se paraba … en el semáforo hizo plof, y arrancar otra vez, plof y arrancar otra vez … si, así tres veces o cuatro ni me acuerdo, cuando me di cuenta tenía una cola que llegaba hasta la pista y cuatro pitándome detrás con cara de esquizofrénicos … intransigentes, malos conductores … si, es cierto que había montado la de Dios, pero bueno … es que Sputnik estaba asustadito … al final llegamos a casa de los papis … Consegui aparcar muy malamente pero Betty me ayudó a dejarlo mejor.

            Entonces bajaron Mama Mari y Papa Sorolla con Mery Crose … y cuando me disponía a sacar el coche vi la cara descompuesta de Papa diciéndome todo lo burra que era, el coche, la mujer que la atropellas … ¡Ahhhhhhh, nooooooooo, por Diossss, dejadme … ¡ que se quiten todos que salgo!!!!.

            Y si, efectivamente cuando vi la cara de pánico de aquella vieja a escasos dos metros del culito de Sputnik me di cuenta que esta vez llevaban razón, aunque sinceramente yo diría que los peatones deben ir por la acera siempre y no por la carretera aunque estén saliendo por la estación, si yo soy conductora y tengo obligaciones también las tiene el peatón.

            Papa decidió que necesitaria muchas prácticas más si no quería terminar en otro sitio o con Sputnik reventado, y la verdad es que no les gustó mucho para mi ver.

            Llegue a casa reventada, nerviosita perdida … me moría … que nervios. Entonces pensé o Dios, he cerrado a sputnik y volví a bajar a buscarlo, si, lo había cerrado. Menudo bajón de nervios llevaba, un miedo … que no veas. Pero bueno, la experiencia no había resultado tan mala, poquito a poco.

            Me costó dormir, soñé con Sputnik y me daba penita que estuviese tan solo su primera noche, pero entonces recorde su culito en la puerta de la estación integrado con el resto de las naves … no dormía solo, estaba con cincuenta mas que en la noche le contarían cosas.

            Me puse el despertador más pronto, a las seis y media y antes de ir a trabajar he llevado al Elfo Tonto a que conociese a Sputnik, había que ver si estaba bien. Efectivamente mi sputnik estaba impoluto y cuando he llegado he abierto la puerta y le he dado los buenos días, Coco ha puesto una patita y la ha olido, pero no le ha hecho mucho caso. Luego hemos vuelto a casa y a currar.

            Hoy el día estaba tranquilo hasta que he recibido una llamada de los sres. de la Benemerita Nacional Madrileña … los maderos. Me decían que si no sabía que estaba en la obligación de haber presentado la denuncia para recuperar mi camara y que el viernes tenía una citación para un juicio rápido … mmmmm …… comorrrrr … imposible, el viernes no me puedo ir a Madrid, es un delito, estuve la semana pasada. Resulto que tengo mis obligaciones como ciudadana robada y chorizada en los madriles de noche, y dispongo de 24 horas para poder poner una denuncia en una oficina de policía nacional y a partir de ahí ya me tramitarán todo y me enviarán otra citación.

            ¡!!! 24 horas, ay Dios ¡!!!, se me junta todo … sputnik, recoger las gafas, policia nacional … y es que si no lo hago hasta probablemente pueden tomar acciones legales.

            En fin, para que contar … entre unos y otros me llevan frita, menuda suerte esta que estoy pasando.

            Bueno, al menos ayer hable de mucho tiempo con el Newyorkino, y Erika se ha puesto Internet y podré hablar con ella, y entre Fega y yo decidimos cual es la cámara que me voy a comprar, y me enamoré del tatuador q me renueve la espalda (Abel) y charlé con Jowi … y a Coco se le había pasado el enfado por la bronca y buscaba otra vez las gafas para comerselas… bueno, las cosas volvían a su normalidad dentro del caos y los nervios pasaron un poquito.

 

One thought on “Recogiendo a Sputnik y perseguida por los maderos

  1. bienvenida al mundo real de los conductores……. pronto te tocara chillar por la ventanilla del coche diciendo ….. Cabron que haces que no has visto el stop……. jajajajajajaj poco a poco un beso ciao

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