Recuerdo de un invierno a la Madrileña

Mi vida un serial, cada día me sorprende a mi misma el destino con situaciones de lo más vanguardista, divertidas e interesantes, situaciones interesantes que me parece hasta tiernas seguir recordándolas.

Anoche mientras hablaba con Fran para quedar e ir al cine me encontré a un viejo amigo, Nando, de Madrid, personaje de la vida con un corazón precioso y un alma inquieta; este miércoles por trabajo viene a Valencia a pasar unos días y me dijo que a ver si quedábamos. Hoy cuando me envió un mensaje contándome que antes de acabar el verano lo había dejado con su querida Raquel con la que hace poco cuando hablamos me contó que tenía pensado hasta casarse me quedé helada, lo imaginaba casi casado y sin embargo habían cambiado las cosas.  Al salir del trabajo no pude evitar acordarme de Isra, increíble aquel madrileño amigo suyo que en aquellos tiempos vivía en Londres. Marqué su número de telefono y estaba apagado, quien sabe, probablemente hasta se habría cansado.

Al llegar a casa me he conectado un rato al msn y estaba Nando, me he explicado su viaje y cuatro pinceladas de toda su trayectoria desde la ultima vez q nos vimos, de eso hace unos tres años, negándose rotundamente a explicarme más cosas porque prefería contarmelo mientras cenáramos o cuando nos viesemos; en ese mismo momento ha sonado el telefono, un numero desconocido … por un momento pensé, debe tratarse de ese chico del sábado que no recuerdo su nombre (creo q era Alex a pesar de que Betty insiste en que se llamaba Carlos, creo que todos los chicos q me gustan los ha bautizado con ese nombre no sé porque) pero me he quedado estupefacta cuando he oido Laura, digo si … eres tu laura … digo si, y tu quien eres … como que quien soy Laurita (de inmediato he sabido de quien se trataba, nadie más era capaz de hablarme con esa picardía … ) pues quien voy a ser Isra … de repente me he quedado flipada, como si de una peli se tratase, Ïsra por Dios, ¿cuanto tiempo, que es de tu vida?, me dice no me digas Laura q me llamas pq estas en Madrid … bueno isra, he estado el ultimo año como diez veces en Madrid pero no pensé en llamarte, hoy me acordé de ti por otra cosa. Me llamaba desde un  avión de vuelta de Africa, viaja con un equipo de Naciones Unidas con una compañía de esas raras para las que él trabaja … estoy en un avión, te llamo desde arriba … se corta y me dice, te llamo pronto … un beso.

Tenía al otro lado a Nando, en el msn … Nando, a que no sabes con quien estoy hablando … es Isra, el nano … ¿Qué dices tía que es de él? … no sé como siendo tan amigos en su juventud y con lo que se han querido han sido capaces de distanciarse tanto, supongo que mi misión como siempre es unir lo que el tiempo desaparece.

Por eso hoy, y ahora a la mente me viene el recuerdo de el día que los conocí … hoy, se han ganado que recuerde su historia, con la sonrisa y la picardía de una rubia recien llegada a Madrid.

Nos remontamos a hace seis años exactamente, probablemente por estas fechas … No recuerdo como conocí a Nando o si lo recuerdo prefiero no contarlo. Nando entonces tenía un año más que yo, que decir tenía 24 yo y el rondaria los 25. Nando es un chico guapo, muy guapo y con un corazón tremendo, sensible como pocos y cabezón como el que más … nos conocimos una noche de marcha con un compañero suyo perdidos en Chueca los tres junto a un amigo gay mío que terminó enamorándse de él. Tuvimos una especie de buena amistad que pasó por un rollete y poco más porque realmente nunca supe que esperaba de mi. Era un chico nervioso, indeciso, con una visión de la vida muy suya, inteligente y divertido pero que para mi era un gran enigma.

Salimos varias veces hasta que una noche volvimos a coincidir, hacía tiempo que me hablaba de uno de sus mejores amigos que vivía en Londres, Isra y que ese fin de semana iba a venir por Madrid; tenía ganas de que lo conociera. Esa noche quedamos, volvimos a salir de fiesta por Chueca y terminamos los tres muertos de risa amaneciendo como tantas noches. Isra era todo lo contrario de Nando; pura naturalidad y desparpajo, puro seductor de la cabeza a los pies, gracioso, claro y tremendamente atractivo. Toda la noche miraba a un lado y miraba a otro y con los dos me deshacía … pensando y sin saber. Llegué a casa asustada, asustada porque Ïsra quedó en llamarme el lunes para que arreglaramos mi currículum en Inglés para que se lo llevase por si en Londres salía algo y podía pirarme alli unos mesecitos.

El domingo, entero estuve dándole vueltas a la cabeza … dios mío, si es que los dos me gustaban y mucho … Nando por ser como era, esa sensibilidad vestida de indecisión, ese misterio, y que además fisicamente estaba muy bien, y por otra parte Isra, tan seductor, tan sexual, tan tremendamente transparente … me senté con mi incondicional amigo y compañero de piso Rafita y le conté mi situación.

 

– Rafa, tío … no sé que hacer me gustan los dos pero son amigos … si cierro los ojos no sé con cual quedarme, son tan especiales los dos … uno es lo contrario del otro pero los dos me encantan …

 

A lo que Rafa un gran sabio me dijo, te gustan los dos tía pues cual es el problema, puedes estar con los dos y ya está … no había pensado en esa opción, pero era cierta, al fin y al cabo Isra se volvía a Londres tarde o temprano.

 

Ese lunes el currículum se alargó hasta la madrugada … buf, increíble … no puedo dejar de pensar la noche tan divertida que pasamos y es que efectivamente Isra era un primor, buen amante, divertido … y la conexión fue total.

 

Nos prometimos guardar el secreto, no tenía nada con Nando estable pero habíamos iniciado un rollito muy especial, de amigos en realidad y no valía la pena perderlo, fue nuestro secreto hasta hoy.

 

Con Nando volví a quedar alguna vez pero a partir de entonces por varias cosas nos fuimos distanciando un poco. Con Isra quedé alguna vez más, más alla de ser un golfo era un gran amigo y muchas veces desde Londres me llamó para contarme cosas y cada vez que venía por Madrid me llamaba para tomar un café. Nunca pude resistirme a decirle que no … al fin y al cabo era mi amante Inglés … una pasada.

 

Pasó el tiempo y me marché a Barcelona, estando allí cuando ya había perdido el contacto con los dos me encontré de casualidad con Isra paseando por Ramblas (versión irreal) y pasamos el fin de semana juntos. A partir de ahí recuperé el contacto con Nando, le llamé para preguntarle que tal estaba y como le iba la vida y sin querer retomamos otra vez la amistad en el punto en el que se quedó.

Nando también estuvo en Barcelona un fin de semana cuando trabajaba aún en el grupo Prisa y desde entonces nos enviabamos mensajes, nos llamabamos y hemos ido manteniendo el contacto, estuve al día de todas sus historias y como se había enamorado con locura de Raquel … por casualidad.

 

Hoy, tras seis años pasados y haber escuchado la voz de mis dos grandes amigos me siento orgullosa de poder decir que valió la pena conocerlos y sobretodo vale la pena conservarlos.

 

Dos de mis amores Madrileños, cada uno con su encanto, yo no los olvidé a ninguno porque con ellos pasé una etapa muy divertida pero me alegra saber que ninguno de los dos me olvido tampoco.

A día de hoy si me volviese a encontrar con los dos de nuevo probablemente hubiese hecho lo mismo, a pesar de que no soy dada a hacer estas cosas.

 

Han pasado seis años y los tres, cada uno en su vida y en su punto, con sus propios caminos estamos en la misma posición, solteros y enteros y con la vida entera para vivir. Paralelismos de la vida, hoy sé que si nuestros caminos se cruzan sin duda tendrá que ser por algo, como dice Nando, algo se ha quedado pendiente … quien sabe.

A

 

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