Sobre Erika … mi pelirroja favorita

El día que Erika se cruzó por mi camino fue de casualidad, de esas casualidades de la vida que sinceramente nunca piensas que te puede pasar. Echamos la vista atrás, aproximadamente diría que hace casi cinco años. Yo había dejado mi valencia del alma tras una experiencia que me había dejado rota, mi separación, había estado más de dos años tirando y demostrándole a todo el mundo que era capaz de vivir sin Rafa, que el haber dejado mis estudios y que me hubiese desvalijado la casa y la vida no era suficiente para terminar con una Laura, aun joven pero ya con la etiqueta de ser “separada”.  Me había embarcado en una Madrid gigante, que se me hacía grande y a su lado parecía una golondrina sin nido, parecía que se yo … quizad una niña que mira a su alrededor buscando algo que no sabe que es.

Había dejado Getafe donde había vivido casi un mes para irme a la capi, en concreto al puente de Vallecas. En el trabajo, en Alcobendas; ejercitando mis labores de informática a medias y valenciana de lengua había conocido a Cristina, una chica estupenda que a mi llegada me había abierto las puertas de la Madrid más despierta, la más profunda, con su gente y sus historias. Una tarde Cristina nos dijo que ibamos a juntarnos a cenar o a tomar unas copas, no sabría recordar … y que vendrían dos amigas suyas del trabajo nuevo que eran compañeras, una era Eli y otra era Erika. Cuando la vi por primera vez me creo cierto impacto, era grande y tenía unos ojos verdes preciosos, era una chica distinta a las demás, se la veía fuerte  y con temperamento, con ¿Cómo decirlo?, clase, carácter o fuerza. Había dejado su Sevilla del alma para embarcarse en el caos de Madrid con la intención de iniciarse en su carrera y empezar una vida nueva. Me pareció muy simpática y efectivamente al poco tiempo conectamos de una manera extraordinaria. Recuerdo la fuerza en sus ojos, tiene una mirada que transmite una energía desbordante, una fuerza que enseguida fui capaz de descubrir porque había terminado en Madrid. Enseguida nos dimos cuentas que había algo en nosotros que éramos capaces de descubrir, la magia, no sé quizad una complicidad que sólo las brujas buenas somos capaces de compartir. Hubo una fusión de energía preciosa que marcó un antes y un después en nuestros caminos. Desde ese día creo que llegamos a ser inseparables, desde noches de fiesta empalmando noches de sueño con el trabajo, tardes de tapeo por la latina o simplemente cafés interminables donde las brujas intercambiabamos ideas y maneras de ver las cosas. En este caso no puedo olvidar a Eli, brujita que tiraba las cartas del tarot, para mi siempre fue brujita pero de las del otro lado, la quería mucho pero en su mirada se percibía un halo de historia con energías muy negativas, probablemente por su abuela. Y Cristina, mi cristina del alma … luz y guía en mis andares por Madrid, amiga y confidente … incondicional hasta ahora. Erika, con su fuerza y magia para las cartas de la baraja española y bueno, la ninfa que en aquellos tiempos era capaz de conocer a las personas mirándolas a los ojos y según el momento incluso capaz de verles partes del pasado y del futuro.

            No penseis que estoy loca, j aja … yo encontré mi parte más lógica al momento, supongo q las personas cuando experimentan un cambio grande y se encuentran desprotegidas despiertan un sexto sentido, en mi caso fue esta sensibilidad, que quizad pueda ser cierto, que quizad pueda ser casualidad … soy consciente.

            En fin, no me pierdo. Entre Erika y yo surgió una magia especial, nos entendíamos mucho y a pesar de ser bastante distintas en algunas cosas, ella era fuerte y con carácter, una mujer de los pies a la cabeza responsable y sentada yo era más bien débil, volátil, alocada y despreocupada … más viva la vida. Pero ambas compartíamos la ilusión de conocer cosas, ella me envolvía con sus sueños newyorkinos, con su ingles refinado y su locura por Sevilla mientras yo le escuchaba y le complementaba con mis risas, mis ideas más abstráctas de la vida, mi empezar con miedo pero empezar. Dos amigas que en sus comienzos por los madriles se apoyaban y escuchaban, se cuidaban y acompañaban para crecer y levantar cuando alguna de las dos caía.

            Siempre fue una chica explosiva, su melena pelirroja y sus ojazos verdes llamaban la atención por donde fuese, y su dulzura andaluza cautivaba a más de uno, pero ella siempre fue precavida para el amor, no lo quiso cerca si no fue bienavenido. Yo era todo lo contrario, locura y adrenalina, descontrol en toda regla … ella me escuchaba en mis momentos más bajos y me daba su mano cuando caía, me hacía ver la otra parte que yo no veía y me daba su fuerza para darme cuenta que vivir tan deprisa a veces valía un desengaño. Recuerdo noches que me decía, no le hacía caso y luego corría en su busqueda … mira que me paso, y aunque ella me lo había dicho se mordía la lengua y me secaba las penas con un café.

            Conocimos tanta gente juntas que llegaría a decir que no recuerdo a la mitad …

            Cuando mi vida estaba en plena expansión, cansada de tantos reproches de tantos madrileños terribles (a todo hay q decir q la rubia siempre tuvo gustos muy poco acertados para los hombres) voló a Tarragona a los primeros calores de Abril. Allí quedaron ellas, que no lograron entender mi cambio pero lo aceptaron, y a pesar que un trocito de sus vidas de Madrid se marchaba por capricho pusieron todo su corazón en apoyarle hasta el final aunque como buenas brujitas veían que su camino no iba a ser tan maravilloso como pensaban.

            Y marché y no la olvidé nunca, nunca … tanto que cada vez q veía una chica pelirroja me acordaba de mi Erika, y siempre que venía alguien le hablaba de mi amiga Sevillana …

            El tiempo nos volvió a cruzar, un año después de marcharme, o casi diría que el mismo previo navidad necesité volver a Madrid a verlas, entonces encontré que la magia de las cuatro brujitas había ido marchitándose.

            Aquellos días en Madrid fueron preciosos, las encontré de nuevo a todas, tan felices y salimos de marcha y volvimos a tomar café … y como siempre juntas desde el mediodía  hasta el final del día … daba igual donde estuviéramos, lo importante no era dormir, sino estar juntas. Y de nuevo otra vez otra despedida más …

            Pasó el tiempo y el año siguiente casi por las mismas fechas volvió a cruzarse en el camino, Fega y yo estuvimos unos días en Madrid y curiosamente nos cruzamos con Codes y un amigo. Ese día Fega en su linea me montó un pollo de los suyos, sobre sus celos … hombres, jodidos hombres, no se pensaba que le estaba tirando los trastos al amigo del catalán … manda huevos. Y la pobre Erika se comio un pollo de la leche por culpa del impresentable de mi ex que terminó volviendo solo al hote. Pero ella, solo ella fue capaz de quedarse como tantas veces a mi lado levantándome y acompañándome … mi niña.

            Y ese fue el último día que se cruzó por mi camino hasta el fin de semana pasado. Sinceramente creo que me resulto tan vergonzoso el pollo que me montó mi ex que dejé de llamarla sin querer … siempre la tuve en mente, siempre la he querido mucho pero mea culpa, no la llamé en casi cuatro años … puf, se me cae el alma a los pies.

            Betty estaba loca por ir a Madrid es sus ciberflirteos había conocido madrileños de buen ver y llevaba dias diciendo q nos teníamos que ir un fin de semana allí … hasta q compre los billetes y hablando con Edu recordé mi Erika y pensé … seguira en Madrid … y si, mi pelirroja favorita estaba en Madrid en la zona donde yo viví, en el puente de Vallecas. El destino quiso que la fuerza y las casualidades le acercaran hasta el lugar donde una de sus mejores amigas vivió los mejores momentos de su vida.

            Que se yo, quizad el destino quiso que cuando yo volviera a Madrid ella estuviese allí para recordarme todo lo que significo.

            Y si, lo prometo, pongo la mano en el fuego si hace falta, esto no volvera a pasar más porque encontrar personas como ella es tan difícil que no pienso bajo ningun concepto volverla a dejar pasar tanto tiempo, porque los angeles de Charly necesitan una mision … y es estar cerca aunque la distancia exista.

            Porque espero q esto sea el principio de una nueva vida para q podamos seguir disfrutando de las noches destroyer en Madrid o donde sea, de los paseos por la latina sin haber dormido porque no era importante en el ratmovil escuchando musica funky, porque hay que deletrear el mail de charly con o de España, o terminar en la calle trece … y sobretodo descubrir grandes amores, los de una amiga entrañable

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