Sobre los elfos tontos, los baños y las armas de destruccion masiva

Ayer cuando pasé por delante de la tienda de animales cuando salí del trabajo pregunté a la chica cuanto me costaría que me lavasen al perro, me dijo que entre 15 euros y 20. La verdad es que me creo una duda existencial, ¿Qué hago? … me pasé toda la tarde intentando decidir que hacer, si lavarlo en casa o llevarlo a la pelu de bichos.

Es triste, muy triste estar dos horas divagando que hacer; realmente patético, con toda la cantidad de cosas interesantes que se puede hacer un lunes por la tarde, aunque no nos vamos a engañar un lunes siempre es un lunes.

Pero más triste es tener un perro maloliente paseando por la casa y rechazado por la sociedad. Y claro, es que lamentablemente si el pobre elfo ya tiene bastante con ser un elfo tonto, sólo le falta oler mál … ahí es cuando el pobre empieza a ser un desperdicio de la sociedad, una pequeña basurita, victima del rechazo, un apartado … Aunque la verdad a él le da igual, es igual de feliz de una manera u otra. A veces cuando se me acerca me huele con esa cara de pánfilo y me mira … me da penita decirle que el que huele mal es él y no yo.

Aunque bueno, para que engañarnos, la culpable siempre será la ninfa que no lo mete en la bañera siempre, pero sin duda mis razones tengo …

Al final decidí que no lo llevaba a la pelu y lo bañaría en casa

 

Lunes 13/11/06 – 21.30 noche :

Momento clave y decisivo para la existencia del Elfo tonto. Tras constantes denuncias por parte de los habitantes de la luna por “ser habitante fétido” se dicta sentencia unánime por la asamblea, Coco debe ser bañado en la charca.

 

Obviamente, el proceso de baño tiene su protocolo; en primer lugar hay que rescatar el bañador del cajón, ese que usaba para la piscina climatizada en mis tiempos de DIR, y las chanclas de la piscina … decido que ponerse las gafas de buzo realmente puede ser exagerado, así que me visto de nadadora profesional y recojo el baño.

El baño tiene que estar vacío, vacío de cualquier cosa que se pueda hinchar con el agua. A todo esto, en mi proceso protocolario tengo al elfo tonto saltando detrás de mi como un sapo idiota, le debe resultar graciosa la pinta que hago en pleno més de Noviembre con el frío que empieza a rascar, sin duda. Si, somos la pareja perfecta nadadora profesional en el baño de su casa temblando por el fresquito y elfo pánfilo preguntándose que pasa.

Lleno la bañera a medias de agua, con el agua calentita y le quito el collar al bicho. Para él empieza la fiesta empieza a morder el collar como si de un hueso se tratase.

Lo meto dentro del agua y veo como abre los ojos como platos, en un primer momento se esta quieto, parece que no le molesta y casi me sube un orgasmo de tranquilidad … pero entonces, cuando la confianza parecía estar controlada y todo lleva su curso, en un segundo de relajación plof el elfo empapado y con el principio de jabon puesto salta y sale corriendo de la bañera … oh dios, fallo técnico, pero que cagada … olvide cerrar la puerta del baño … si, efectivamente, para vuestra información elfo tonto empapado llego hasta la cocina (otra punta de la casa) pasando por el sillon, el suelo … mientras el pingüino va corriendo detrás acordandose de la madre que trajo al mundo a los elfos.

Otra vez a la bañera, esta vez cierro la puerta, vuelve a salir pero esta vez no llega muy lejos. No debemos olvidar que coger un elfo empapado de 15 kg con un bañador y unos escarpines puede ser una faena pesada, especialmente si lo tienes que hacer varias veces.

            Momento kit kat, ¿Qué hacer? … estoy hasta los ovarios de este perro … venga pues todos dentro, hacemos todo el paripe … coquito, bb que mono estas, nos bañamos juntos … venga … total que pingüino y elfo terminan dentro de la bañera.

Funciona, al menos funciona, y además si le tienes que dar una colleja no te das con la esquina de la bañera. Entonces viene el proceso …

Obviamente el baño ya no es lo que era, ahora pasó a ser una piscina con tres dedos de agua. Una vez termina el baño más o menos tranquilo tras una larga conversación y terapia sobre lo reconfortante que puede ser un baño y lo limpito y bien que va a oler viene el segundo paso, el patético … el terrible.

Con el frío que empieza a hacer y obviamente con lo propenso a los resfriados que son los elfos negros debemos pasar al proceso de secado.

Quito la humedad con una toalla, la toalla resulta ser otro hueso interesante que morder y con el que jugar, toalla seca y humeda de su pelo termina en el suelo con tres dedos de agua empapada. Me siento en el bide, cojo otra toalla y mientras muerde la empapada cojo y lo seco con otra … y entonces salta y otra vez al suelo … tres toallas empapadas. Coje fregona y recoge el agua para enchufar el secador … de repente te das cuenta… dios si tengo mas pelos pegados por todo el cuerpo que él … dios, la ninfa se esta convirtiendo en un elfo negro tambien. Friego el suelo mientras el otro empapado juega con las tres toallas, está estresado, no se decide cual se parece más a un hueso.

Y entonces empieza la bacanal , cojo al elfo con una mano, con otra el secador … y el elfo le entra el terror escénico y empieza a ladrar como un poseso, a saltar y a darme cabezazos por todos lados … arranca el secador, rompe el peine, se enreda con el cable y se da una ostia contra la puerta … dios, no puedo, no puedo … le chillo, respiro hondo y enchufo el secador de nuevo. No hay manera, el elfo decidio que el secador se trata de una arma de destrucción masiva, un elemento mortal que le va a destrozar, que no controla … y se descontrola, salta, sigue pegando cabezazos y de nuevo se enreda con el cable y arranca el secador otra vez … me vuelvo a cagar en su madre, me suben los calores y le doy una colleja … en fin, como diez veces asi que recuerde me desenchufó el secador … al final lo sujeto entre las piernas, con una mano el secador y otra frotándole el pelo … continua dando coces como un burro y cabezazos … no hay manera, pero para ovarios los de la ninfa. Así el proceso media hora.

Por fin, con el baño hecho un desastre, toda llena de pelos y con el secador desmontado y el enchufe hechando humo, cuatro toallas empapadas y un elfo negro de mierda que después del pollo que ha montado tiene la poca vergüenza de estar enfadado de la ostia.

Dios me libre, triple faena, baño, limpiar baño y ducharme yo … decidido … una y no más santo Tomás … la próxima vez a la peluquería … o termino con un infarto, un ataque de ansiedad o con algo fracturado … o eso o mato al perro de una galleta.

De momento me costó tres moratones y tal subidón que por la noche me costó dormir horrores.

Pero bueno, al menos el elfo tonto, aunque enfadado huele bien y puede seguir panfileando por la luna sin incidentes.

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