Sobre los paralelismos y sus respuestas

 

 

Ayer por la mañana, en uno de estos momentos de reflexión explique prácticamente a un amigo en un mail la síntesis de mi vida; una vida pasada, un camino seguido y sobretodo una pregunta sin respuesta que ayer mismo me di cuenta que no fui capaz de responder y ahora mismo si.

Hacía mucho tiempo que no nos encontrábamos, en el momento que se cruzó por mi camino volvía a mi Madrid del alma desde la ciudad que poco después me vio marchitar, en su caso Barcelona. Su nombre no importa, pero si él mismo, supongo que fue aquella pregunta que me hizo en una conversación de un metro que en aquel momento me pareció extraña, pues volvíamos de marcha y a pesar que había una magia, algo especial realmente quizad pensé que era algo exagerada, pues era la primera noche que nos encontrábamos; fue la siguiente :

 

                           ¿Qué harías si te enamoraras locamente de alguien que se tiene que marchar muy lejos y quizad no vuelvas a verlo nunca?.

 

En aquel momento mi respuesta no recuerdo cual fue pero si la suya, él penso que lo pasaría realmente mal, que no podría vivir probablemente y lo lamentaría mucho, que se quedaría hecho polvo.

Aquel chico me había cautivado por su experiencia, por sus ideas y aunque procedía de aquí la vida le había llevado lejos, siguiendo el camino a alguien o quizad simplemente viviendo. Y claro, me sorprendio realmente, al menos en aquel momento que una persona tan grande, con tanta vitalidad y tanta experiencia fuera capaz aún de sentir algo tan puro como seguir en el camino a la persona que realmente ama. Quizad entonces imaginé que este tipo de personas realmente eran lo suficientemente valientes para romper con el amor si era necesario con tal de lograr sus objetivos.

El tiempo, quizad no tanto tiempo después, probablemente al mes siguiente se cruzó por mi camino el amor, un amor al que entregué y me entregó con el que vivi, que me sumió en la felicidad por un tiempo y especialmente por una parte, que me hizo madurar y crecer como persona, capaz llegaría a decir que me impregnó de su sabiduría o quizad de su tranquilidad, pero que animicamente terminó marchitando mi personalidad y frustrando mis sueños, reprimiendo mi libertad y mis anhelos … ¿Por qué?, no sabría decir ahora si el motivo fue estar lejos de mi mundo y saber que esta distancia me estaba destrozando, quizad fue también saber que mi vida con él sería renunciar a la mía propia, porque al ser más introvertido o menos expresivo toda la pequeña magia y chispa que necesitaba se iba quebrando poco a poco.

Es una sensación extraña, porque por una parte tenía la estabilidad y el cariño, la chispa de compartir algo entre él y yo, pero sin embargo esa parte mía con el resto del mundo, esa parte de mis sueños y mis objetivos no podrían llegar nunca. Diría que mi vida con él los dos solos era perfecta, porque a mi manera logré entender su manera de quererme, pero mi otra vida, mi familia, mis amigos y yo misma, las relaciones con la gente que tanto aprecio y disfruto habían ido extinguiéndose de tal manera que casi estaba desapareciendo.

En fin, un día el destino me cruzó con la misma pregunta que aquel chico especial me formulo, ¿Qué harías si la persona a la que quieres se marchase lejos y la amases con locura? … yo siempre pense que cuando se ama se acompaña; él quizad lo pensó pero nunca lo dijo. El final de mi historia es que él se vino, a pesar que me destrozó con la incertidumbre más de un año entero, y cuando llegó se dio cuenta que todo lo que había imaginado era cierto. Efectivamente su vida no estaba aquí, aquí no podía compartir sus sueños, no podría llegar hasta sus objetivos … Ese día, amigos, me di cuenta que el amor no es suficiente si los sueños y anhelos son distintos.

¿Quien es alguien para robarle los sueños a alguien?, ¿Quién se merece renunciar a lo que quiere por amar si el amor quizad no llena los bolsillos?, ¿Por qué entregar tu corazón al cien por cien a alguien si luego el alma se te queda vacía de metas, de sueños … ¿.

Ese día uno de tantos supe que el amor existe pero no es suficiente cuando los caminos divergen y se han de seguir otras sendas. Él marchó el día que yo decidí que estaba cansada de verlo extinguirse, de verlo sometido y sin aspirar a nada más que quizad una miseria de vida, con amor eso si, pero miseria de vida interior y personal.

Quizad me amó, quizad me sigue amando … quien sabe, pero tanto él como yo supimos y entendimos que aquello no era justo para nadie.

Pero bueno, me desvío de la respuesta a aquella pregunta.

Ayer, después de cuatro años, relaciones rotas y vidas paralelas me volví a encontrar a mi amigo, quiso el destino o las casualidades que supiéramos el uno del otro. Me lo encontré en el sitio de donde salio lejos de donde vivía, y como siempre entregando su corazón, a pesar de seguir siendo grande y haber vivido, a pesar de ser experimentado … había vuelto a sus raices, como yo en este momento.

Entonces me encontré de nuevo en un paralelismo, como yo renuncié al amor por volver y como el volvió por no renunciar al amor. A su vez me volvió a sorprender, pues también vivió pero puso su corazón en continuar apostando por algo que él cree, mientras yo renuncié por no apostar otra vez más …

La verdad es que me resulta gracioso, estas incongruencias de la vida, pues realmente no nos conocemos casi, simplemente de aquella noche, pero mis poderes de brujita me dicen que no va a ser la primera vez que nos crucemos en el camino, no sé si me tendrá que enseñar a mi o yo a él, pero estoy convencido que hay algo que tenemos compartir quizad para conocer la respuesta correcta a esta pregunta y saber cual de los dos tiene la razón.

Yo al final comprendí que amar no significa renunciar, no significa someterte o desvivir; porque la persona que bien te quiere te cuida y te entiende, comparte tus alegrías y te acerca a los que quieres, te entrega y comparte contigo el amor hacia aquello que es tuyo . Quizad haya quien ame por entero sin saber respetar, quizad pueda ser amor puro, pero este amor no conviene, porque es un amor estropeado que tarde o temprano termina destrozando al compañero y robándole la chispa.

Y sin embargo, me puedo sentar a su lado y con voz suave insinuarle que ¿harías si te enamorases y esa persona se marchase?, y estoy convencida, totalmente segura que a día de hoy y lo pasado me daría exactamente la misma respuesta.

Me miro a mi y entonces no se sentir orgullo o vergüenza, porque no sé si yo con mi cambio avancé o retrocedi; y lo miro a él y entonces deduzco que el que ganó fue él porque a pesar de sus experiencias logró mantener el tipo y seguir pensando como lo hacía, entregar como entregaba y apostar por sus ideas.

Si, aquel chico grande y con tanta experiencia realmente no era débil como pense en el metro, realmente aquel chico era tan fuerte que a día de hoy mantuvo la entereza para seguir apostando y queriendo con la misma pasion que siempre.    

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