Una carta … de despedida

LA ETERNIDAD

En momentos como hoy, cuando una piensa que porque es tan desdichada de no tener lo que espera de las personas

recibe una carta recien entrado el año que le hace pensar que la vida tiene efecto boomerang y que a uno le toca lo

que repartió, que las historias se repiten y tarde o temprano vuelves a vivir lo que sin querer hiciste.

Pedi permiso para colgarla, es tan bonita … y si, realmente es triste, aunque quiera esforzarme no sé quererle porque

marchó y ya no lo siento, pero sin duda he sido afortunada en el amor … tuve lo mejor, pero a veces no es suficiente unas palabras …

 

Pero ahí quedan las palabras, el cariño y los buenos momentos. Lo siento, por ti y por mi, por ti pq eres una gran persona que

pronto volverá a amar … y por mi porque sin querer estoy pagando el precio sin haber echo nada. En momentos como estos es cuando

comprendes porque nosotras también perdemos. Y si, la verdad es que es injusto porque cuando alguien te cuida así luego quieres que

todos lo hagan igual y quizad una esté equivocada y pierda personas interesantes, pero bueno, no creo que sentir asi sea nada malo.

 

Gracias y hasta siempre

 

 

 

Querida amada mía:

 

 

 

No sabría como contarte esta historia que no se cuando comenzó ni cuando terminará, ojalá y nunca fuera…

 

Pero al final, el camino más largo comienza con un paso, y la historia más larga comienza con una palabra…

 

Como te contaré la historia de este amor, con palabras que nunca haz escuchado y que yo nunca he dicho, quizás con frases tibias como murmurando un te quiero, no se si tal vez escribiéndote estas cuantas letras entenderías que te quiero desde siempre. Sin palabras, en silencio como un secreto, como se ama a Dios y sin verlo.

 

Te contaría que te conozco desde siempre, en todas y cada una de mis vidas, he venido siguiendo tu huella a través del tiempo.

Recogiendo cada uno de tus besos, todos y cada uno de aquellos que en otras bocas derramaste. Seguí tus pasos en aquellas noches eternas en que dedicabas tu piel a otros cuerpos, no sabes cuantas heridas tengo en el alma por no ser mi piel la que acariciabas, ni mis manos las que te tocaban.

 

Mis labios marchitos tras el tiempo vivieron suplicando las gotas de vida de tu aliento, tantas vidas sufriendo desde la primera vida en que te conocí, no recuerdo como ni cuanto solo se que te amé.

 

Te conozco desde siempre, desde hoy hasta y después de la eternidad.

 

Quizás no creas nada de lo que te digo, porque no sientes lo que yo siento, tendrías que vivir para morir por tan solo un beso, una mirada o una caricia como yo lo hago por tus besos, por tus miradas, por tus caricias, quizás mañana me olvides por otra viva mas, mas yo esperaré la eternidad para volverte a encontrar, como te encontré hoy, como te perderé mañana…

 

El tiempo es y será mi eterno enemigo, como creer en el si el nunca a creído en mi.

 

Y tú que buscas en otros las caricias que yo en mis manos encierro para ti, y tú que derrochas amor, y yo muriéndome de sed.

 

Que cobarde e irónico que es el tiempo atándome toda la eternidad a amarte sin siquiera tú quererme, yo dándote mi vida y tú sin querer vivir la mía.

 

Mas cada palabra que te escribo se perderá en el tiempo pues bien se que por mas que desangre mis versos en el poema pálido de tu piel, no podré borrar las caricias ya sentidas, las auroras ya vividas.

 

Te contaré miles de sueños pero tú nunca soñarás conmigo, te perderé como empecé a quererte sin palabras y en silencio.

 

Pasará el tiempo sin saber que a pasado y te olvidarás de mis sentimientos, de las letras de mis poemas, de mi voz mancillada por el desprecio de tus besos. Y a nadie contarás que esta copia barata de poeta, te escribió el más tierno y dulce de los versos cuando te dije por primera vez… ¡Te quiero!

 

No sé si un día tú me querrás como yo te quiero…

 

Hoy no tengo el calor de tu mano en la mía, no siento tu mirada ni tu compañía, estoy solo como antes y después de ti…

 

He dedicado mi vida a los placeres buscando olvidar en otras mujeres, a la eterna sombra de tu recuerdo, que por mas que se acaben mis vidas, en cada una nueva te sigo queriendo…

 

Hoy te vuelvo a encontrar y sigues teniendo miedo, y no es a las sombras que me acompañan, tienes temor a querer como te quiero, temes sentir un amor eterno que no se acaba con la muerte, que siente mucho más allá del tiempo, de los vivos y de los muertos

.

Temes amarme, pues cuando lo hagas, no podrás olvidarme, como yo no puedo…

 

Si en esta vida no te tengo, tengo la eternidad para seguirte queriendo.

 

Eternamente tuyo…

 

 

 

 

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