Unas navidades distintas

Querida mamá.

Sabes, ha pasado casi un año desde que marchaste, el tiempo de alguna manera ha ido cerrando grietas  y el corazón ha podido respirar hondo para aprender a seguir el camino sin ti, hay días como hoy que las lágirmas me siguen envolviendo pero gracias a dios o ese ser que seguro que está en algún sitio cada vez se van espaciando más en el tiempo.

Carmen se está haciendo una mujercita, ya no solo en altura sino también en momentos de madurez, cuando ve que me pongo triste recordándote se acerca a mi para abrazarme  y recordarme que cuando me ponga triste tengo que pensar en cosas bonitas y que me hacen feliz.

Asumir nuestras primeras navidades sin ti son un auténtico calvario, pues siempre eras tu la que le daba esa chispa mnaravillosa, con la ilusión, regalando números para la loteria de navidad, preparando los regalos para todos con ese cariño que lo preparabas y como no preparando las estrenas que tan bien recibíamos y las guardábamos para los caprichos de las navidades y también del año entrante.

Tuve la suerte de poder disfrutarte el útlimo año y ayudarte a preparar tus últimas navidades, nadie creiámos que ibas a marchar porque siempre nos convenciste que te qutyedarías a nuestro lado  y llegamos a creérnoslo. Gracias por haberme dado la oportunidad de estar cerca de ti aquel año para hoy recordar con mimo como seguir unas navidades a tu manera.

Alfonsito casi se ha dejado medio sueldo en lotería y como cada año no le ha tocado ni un duro, ves en esas cosas todo sigue al modo tradicional.

Con tu marcha algunas tradiciones se fueron contigo, esta vez fue Matilde quien compró la planta de Navidad para ti en lugar de comprarla tu para ella y para Erótida.

En casa aumentamos la familia, Tina llegó a nuestras vidas con la intención de hacerle algo de compañía a papá y la verdad es que hace su papel, cuando llegamos a casa se vuelve loca con él y se sube a dormir en su regazo, eso si me tiene frita con todo lo que le da de comer que le ha hecho que no pruebe el pienso y de vez en cuando me la traiga con cagalera.

Papá te echa de menos, toda la vida juntos hace que algunos días se desvanezca al recordarte, como todos los  en Navidad los amigos de siempre organizaron la comida y el tío Pi pasó a recogerlo, lo pasó genial y cuando por la tarde volvió estaba animado pero también tremendamente triste porque le faltaba su compañera principal, aún así se sintió afortunado de que todos estuvieran tan atentos de él, sé que no fue el único que te ehco en falta en esa comida.

La verdad es que tenemos la suerte de tener con nosotros a Sandra, ¿recuerdas a la chica que cuidaba a Josefa?, pues fíjate que ahora está con papá-Es una chica estupenda que lo cuida muy bien  y siempre está atento a todas horas.

El día del cumple de papá estuvimos comiendo donde los niños, ya sabes que Dani siempre está encantado de recibirnos, nos juntamos con los chicos y lo pasamos fenomenal.

Estas Navidades madre nos tenemos que repartir, vienen los chicos del Bremen y París a casa para celebrar las fiestas con papá.

Sabes mamá, empecé el mes de Diciembre con unas ganas terribles de arrancar la hoja del calendario de ese mes, dichosas fiestas que este año tendrían un vacío tremendo.

Sin embargo, no sé si desde algún sitio me mandas esas energías que te caracterizaban y sin querer me he comido todos los motivos navideños habidos y por haber, pintar los decorados para la obra de Navidad del colegio que este año hace Carmeta, el festival de villancicos, la actuación … y bueno, tanta motivación hasta nos hizo sacar el arbolillo de navidad en casa de papá y poner el belén que no sabemos de donde ha salido pero que ahí estaba. Hubo un momento que Carmen sacó una pandereta que se había quedado dentro, se la dio al abuelo y nos pusimos a cantar unos villancicos mientras el abuelo tocaba la pandereta.

Sabes mamá, estos días me han hecho unirme mucho más a Beatriz, mira que sabes que a veces la cogería del cuello porque está pero que muy empanada, pero tenerla cerca me hace sentirme menos triste. Supongo que de alguna manera juntas es más fácil, podemos aunar fuerzas y llevar adelante tu recuerdo con más fuerza, sonreir juntas para que las tradiciones sigan y no nos hundamos en la puta miseria de tu ausencia. Y es que desde algún lugar sabemos que nos envías esa energía para seguir el camino y luchar por lo que tu siempre nos enseñaste, mantener la familia y la ilusión en estos días.

El martes fuimos a comprar  la cena de Navidad, no logramos ponernos de acuerdo, como siempre, Beatriz decía que iba a sobrar y yo que iba a faltar, pero este año quise que fueramos juntas para evitar las típicas quejas de se te olvidó comprar, así si alguien se queja que falta algo nos repartimos el enviar a los que se quejen a freir espárragos.

En fin mamá, las Navidades sin ti van a ser por ponerle nombre distintas, pero te prometo que haremos todo lo posible por reir más que por echarte de menos, que va a ser realmente inevitable.

Así que bueno, aquí a punto de empezar las fiestas ya te digo que estoy deseando que terminen. Este año seguramente celebrarás las fiestas con todos aquellos que echamos de menos en otras navidades, seguro que estás muy bien acompañada de los que también marcharon.

Desde que te fuiste he aprendido a valorar muchas cosas que en otros tiempos no hacía, los amigos y la gente que te quiere, he tenido la suerte de recuperar buenos amigos que la distancia nos alejó pero que ahora he reencontrado con mucho cariño. Recuerdas a ¿Raul de Aranjuez?, formó una bonita familia con Carmen y Raquel y vamos a visitarlos a Granada para que Carmeta pueda ver la nieve y disfrutar de un año a los pies de Sierra Nevada.

En estos días pensaré eso que todos dicen que las personas nunca mueren si sabemos guardar  bien su legado y mantener su recuerdo con cariño. Así que mamá, te dejaremos una silla en la mesa para que te sientes a nuestro lado a bendecir la mesa de Navidad.

Feliz Navidad mamá

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