Hasta las narices

Hoy estoy hasta las narices del mundo, sería uno de esos días en que una se metería debajo de la almohada y empezaría a chillar como una loca y gritarle al mundo … dejadme en paz … si, y es que la verdad es que esta semana está siendo realmente caótica. En primer lugar me acuerdo de los puñeteros señores de movistar que me están dando la murga con una fra que no me cuadra, y con otra segunda que me cuadra menos … decisión a partir de ahora pienso vivir sin móvil, o al menos no con el número de siempre, En segundo lugar el resto del mundo que está de vacaciones y no se da cuenta que la gente común y vulgar está pringadísima en la oficina hasta el culo de faena y se estresa escuchando su movil desde la otra punta de la oficina mientras el resto de compañeros se preguntan de quien es el movil que suena con tanta insistencia, hasta las narices que en la oficina no haya ni dios más que tu misma para solucionar todos los puñeteros pollos. Estoy hasta las narices de que la gente no se acuerde que existo, de los que prefieren vivir su tiempo y su espacio sin tener en cuenta los sentimientos de los demás, estoy hasta las narices de que nadie se entere aunque lo grite a los cuatro vientos que no tengo pasta y no puedo hacer cosas … hasta las narices de que mi madre me diga que tengo mucho genio, que vaya a hacerme un bocadillo y que mi madre que toda la vida he sido su hija no se acuerde que lo único que me gusta es el pamplones, ni el chorizo, ni el jamon York ni nada más … estoy hasta las narices que la gente no sé de cuenta que felicitar la navidad es importante, hasta las narices de recibir llamadas anónimas que te cortan cuando lo coges, hasta las narices de abrir la nevera y que no haya nada interesante que comer, hasta las narices de currar como una negra y cojerme estos sofocos y que me paguen una miseria, hasta las narices que los ex novios decidan llamar a tus padres para felicitarles la navidad y se olviden que tu también pasas la navidad, hasta las narices de mi misma … porque hasta escucharme me estresa … hasta las narices de este mal humor que me llena la barriga y me sale por la boca …

Creo que debo tomar un nuevo rumbo a mi vida, en el trabajo, tomarme las cosas con relax y vivir por mi misma, en el amor saber donde estoy yo, quererme y darme cuenta que quien no me cuida nose merece que piense dos veces, en la amistad hacerles ver cual es mi situación e intentar que me comprendan y en la vida, darme cuenta que la mala ostia no hace otra cosa que estropear más el día.

Y es que en días como hoy parece que nadie, ni siquiera tu pobre madre sabe que es lo que quieres o necesitas aunque se desviva al lado en tu sillón por hacerte esbozar una mínima sonrisa … y cuando llego a casa al menos tengo a mi peluda, con su maullido seco y mimoso dispuesta a demostrarme que nadie más en el mundo es tan feliz como ella de volverme a vver, de sentirme cerca, de disfrutar de mis caricias … mi suavecita pelusa negra que me dice entre maullidos, no te quejes, no te enfades … ahora mismo acariciame simplemente que yo siempre estoy aqui …

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *