Mi fuerza, para ti … te necesitamos

Hoy quiero hablarte de amiga a amigo, porque si me pongo en el papel de tu sangre probablemente la misma hará que broten mis lágrimas al sentir que el aire esta noche se me escapa de los pulmones y la desesperación haga que las palabras se enreden y no consiga articularlas.

 

Quiero darte mi fuerza papa, tienes que luchar, luchar por la vida, has de ser fuerte. No tengas miedo, estamos aquí contigo cada día esperando tan solo que abras los ojos para que puedas vernos y sepas que estamos aquí; quiero secar mis lágrimas y las de los demás porque sé que tu nunca consentirías que nadie llorase por ti, porque tu entereza y tu valor está muy por encima de la pena. Yo confío en ti, me dejo la vida te lo aseguro jurando y perjurando a todos que volverás, que pronto de nuevo estarás entre nosotros para seguir disfrutando de nuestra presencia.

 

Fuerza papa, llena ese espiritu de luz, de amor y de apoyo, quedate con nuestras fuerzas, no las necesitamos sin ti, sabes, el otro día se me enmarañaban las lágrimas con la sonrisa como la telaraña que capturó el jugoso manjar de la esperanza; cuando de la noche a la mañana la vida parecía menguar cual mengua la luna cada día rayos de fuerza, bendita fuerza que cuando los más formados médicos vaticinaban los peores de los augurios resucitó la actividad de tus organos, cuando el milagro de la vida, y no milagro si no tu entereza y fuerza divina le planto la cara a los diagnósticos; porque tu papa, tienes el secreto de los alkimistas, el secreto de la vida … continuar con nosotros.

 

No sé que me apena más si verte inerte sobre la cama mientras te observamos o ver como los que te observan pierden la fé en ti, no imagino una vida sin ti, será porque no quiero imaginarla y porque sé que tienes el coraje y la entereza eterna de seguir creyendo en la vida.

 

            Estos días papá estoy viendo pasar mi infancia por tu cama; amigos que desde hace años van pasando; personas que te quieren y a las que nunca ví llorar y esta vez se derrumban tan solo ante la idea de que pueda sucederte algo. Con el tiempo y la edad olvidé que eras; me acostumbrá a verte como ese padre y no como ese amigo; ahora que me pregunto a veces quien eres porque no consigo identificarte entre tranto caos. A veces en el caos de la espera me pierdo en los recuerdos, son 32 años los que han pasado desde el día en que me viste por primera vez yo he pasado los mismos y quizad con el tiempo haya olvidado darle preferencia a ti mismo que a mi misma. Ahora lamento millones de cosas que no te dijé, ideas que pensé y no te conté; ahora me encuentro como una niña perdida … tengo el resentimiento hacia el mundo por no quererte lo suficiente, me enfado con esas personas que quisiste y ahora no se acuerdan de ti, me enfado con esos que en su aburrimiento vaticinan o chismorrean sobre los acontecimientos; ahora me enfado con el mundo porque quiere hacer creer a todos que quizad no vuelvas.

 

            Yo creo en ti, creo en ti más que en el día que amanecerá seguro, creo en tu fuerza, creo en tu vitalidad; yo me enfrento al mundo si hace falta con uñas y dientes para decirles que mi padre dentro de poco abrirá los ojos con fuerza y sonreirá de nuevo.

 

            En los momentos de nada me he vuelto más observadora; no me di cuenta jamás de que tienes la suerte de vivir la historia de amor más hermosa que he conocido en mi vida. Me parece increíble lo afortunado que eres de tener una mujer como mi madre …envidio la fusión y la complicidad que ambos os habeis entregado cada día y que pasaron desapercibidos a mis ojos; papá, debes volver porque sin duda la mujer de tus sueños con la que tuviste la suerte de vivir la más bella historia te está esperando. Ella cada día se levanta pensando cuando llegará el momento de que vuelvas a darle un beso, creo que con el tiempo se ha conformado simplemente con escuchar tu voz. Creo que hace tiempo que dejó de vivir para ella porque escogio vivir para los demás, pero ahora más que nunca papá vive por ti y necesitamos que estés junto a ella para devolverle la vida porque se está marchitando.

 

            Tienes que esforzarte, tienes que crecer, tienes que luchar, tienes que tener fuerza, coraje y valor, sé que lo tienes pero ahora te lo pido con más fuerza, si hace falta lo estaré repitiendo mil veces hasta que me escuches.

 

            Sabes que mi vida es un caos, siempre lo fue y por eso quizad me tuvieses un cariño especial, porque sabías que siempre tenías razón y nunca quise escucharte; el otro día cuando marché a arreglar unos papeles y volví al hospital encontré a mamá llorando, se me vino el mundo abajo, pensé dios … malas noticias de nuevo … encontré a mamá sentada en una silla llorando a moco tendido; sólo conseguí entender dos palabras … “Mi chico se queda, quiere luchar … “, creo que ese día fue uno de los más hermosos de mi vida saber que al menos lo estás intentando.

 

            Pensé en esas dos palabras, “Mi chico” … vi una madre que volvía a sonreir, una mujer enamorada y feliz; te vi a su lado aunque no estabas,  pensando probablemente que no te gustan los espectáculos dantescos  y que esta mujer como siempre se emociona con cualquier cosa. Entonces te imaginé a su lado mirándola; y asegurando que no entendías como dudaban de tu entereza.

 

            Sabes papá, no quiero contarte lo mal que me siento, porque la verdad es que resultaría egoísta, quiero decirte simplemente que espero que vuelvas para poder abrazarte y decirte todo lo que te has perdido; está bien que descanses, en esta vida pasaste mucho y no está mal que estes en reposo, pero dime papá al menos que este reposo será constructivo para ti y cuando despiertes la vitalidad te llenará por entero para devolvernos la necesidad de tu presencia.

 

            Aquí todo sigue igual, aunque pasen los días las situaciones son las mismas, mamá cada día más allá de que el mundo se acabe va a buscarte, aunque sea solo para verte desde la ventana, Ana Cristina le acompaña, ella siempre dice que cada uno hacemos nuestra vida y la que siempre le quedará será ella. Ana se está portando como una señorita, creo a veces que en el fondo es la más fuerte de todas; Alfonso anda perdido, es el pequeño y a veces casi nos olvidamos de él; el otro día fuera de hora nos colamos en el pasillo, yo para verte en medio de las rendijas y el para desde el pasillo cantarte la canción que tanto te gusta de Serrat; tenía un ojillo en el trocito de persiana q me dejaba verte y el otro en él viendo como llorando se cruzaba el pasillo de arriba abajo recordandote eso de “Caminante no hay camino se hace camino al andar … “. Beatriz a veces no está, siempre viene pero se pierde; creo a veces que intenta mantener tanto el tipo que se derrumba sin enterarse. El otro día nos discutíamos todos porque queríamos hablarte a la vez; Javi a veces viene, el pobre tuvo que entrar en casa  en ayuda deprisa y corriendo para dar un poco de coherencia a tanto caos, es buena gente y ha levantado alguna miradita entre las nenas de las visitas.

Angelica pregunta por ti, no hemos sabido q explicarle, le dijimos que estabas en el hospital y ella está haciendo planes para cuando vuelvas todas las cosas que quiere hacer contigo. A veces cuando nos ve llorar nos pregunta porque lloramos; creo que se siente culpable. El otro día mamá le dio una muñeca y le dijo que la guardase porque esa se la habian regalado el iaio y la iaia; desde entonces dice que es su muñeca preferida y que piensa cuidarla mucho para que cuando el iaio vuelva pueda ver que bonita la tiene.

 

Joseph te vió el otro día, creo que el tampoco entiende exactamente que sucede, yo creo que es mejor así; tuvimos un dilema si dejarle o no entrar pero al fin y al cabo creo q el también merece darte un besito aunque sea tras el cristal.

 

Yo papá estoy aprendiendo a perder mis miedos, todas las mañanas q puedo acudo con mamá y Ana a verte, la verdad es que son unas santas porque creo que en estos días hemos aprendido todas las maneras de perderse desde la Fe hasta Silla, el otro día mismo quise coger un atajo y terminamos llegando a Silla pasando por la Malvarrosa. Ellas no se quejan, saben que en el fondo pongo todo mi esfuerzo pero no doy para más en materia de volante; te echos de menos.

 

Por eso papá quiero que luches, porque queremos todos compartir este día a día contigo, queremos que vuelvas para que puedas disfrutar con nosotros de esta, tu vida.

One thought on “Mi fuerza, para ti … te necesitamos

  1. Que lindo escrito le has hecho a tu padre, es verdad que es un hombre ejemplar, ahora estamos pasando todos una mala racha, pero hoy dia 19 todos nos hemos vuelto locos de contentos, yo su mujer y tu madre me ha hecho una gran ilusion que mi mirara, aunque no esta todavia su vision clara, pero cuando he llegado, le he saludado y le he dicho hola mi chico y el me ha mirado, para mi ha sido una mirada de esa tan linda que nos haciamos cuando el tenia sus 18 años y me miraba loco de amor, pues para mi esa mirada despues de diez dias lo ha significado igual , como si hubiera sido su primera mirada, es tanto lo que lo queremos que todos lo estamos pasando super mal, pero el dia a dia y poco a poco se ira recuperando, lo necesitamos entre nosotros, no se que pasaria si no vuelve, pero si aunque tarde su recuperacion lo tendremos entre nosotros, Gracias Laura por este escrito tan bonito dedicado a tu padre,UN BESO MARIA

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