Por fin es viernes

Hacía mucho tiempo que no escribía, al menos con el alma, emanando de mi teclado algo más que palabras … hace tiempo que no logro concentrar mis ideas en mi blog con la misma naturalidad ni nitidez que lo hacía en otros momentos.

Hoy por fin, tras haber despegado de mi cuerpo los sueños compartidos vuelvo a la realidad diaria de la independencia y la vida conmigo misma. Casi me había olvidado de lo que era volver a empezar … sin él. El amor no terminó pero si la ilusión y con ella la relación; somos mayores, y como una dice del amor no se vive.

Lé entregué mis ultimas ilusiones y esperanzas, me armé de valor e intenté asumir papeles que no eran míos, me integré en su vida hasta que un día sin querer me di cuenta que no era mía.

Él es un cielo, una bellísima persona, pero no era para mi, las discusiones empezaban a ser constantes y malviviendo no merece la pena, ninguno de los dos lo merecía así que tiempo al tiempo, sólo el es capaz de curar las heridas y dar fuerza al olvido.

Compartí con el momentos preciosos, inolvidables, casi mágicos … pero la magia, esa que hipnotizó quedó más adelante en recuerdo, no podía más … era su vida a costa de la mía … y yo creo que también merezco la oportunidad de mi misma.

Siempre pequé de los mismos errores, entregarme en cuerpo y alma y dejar de lado esa parte más mía, hasta dejar de escribir, de pensar, de opinar …

Soy una persona comprensiva, pero sin duda comprenderle a él era un milagro, aunque su mentalidad era muy sencilla: “él y su vida”,  y aunque siempre miraba al lado para saber que estaba ahí no me tenía en cuenta, no escuchaba … su razón siempre pesaba más.

No hay que darle vueltas a las cosas, porque pesan y una al final no puede con ellas.

Compartimos muchas cosas, viajes, excursiones, experiencias y me enseñó cosas muy bonitas, que siempre me gustaron pero que nunca hice por miedo y estando a su lado me resultaban cómodas porque con él estaba segura.

Pero con el tiempo me di cuenta que lo había idealizado y a pesar que era el hombre perfecto no era para mí, noches enteras llorando pensando cuando iba a terminar de tanta discusión, peleas constantes que terminaban en preciosas reconciliaciones y olvidando las burradas que una se llega a decir … no, ese no es el tipo de vida que yo quiero, aunque sé que pronto echaré de menos sus brazos, esos que cuando me rodeaban me hacían temblar.

Betty me mira, se sorprende en esta semana kike y yo nos separamos, una de mis mejores amigas perdió su bebé y lamentablemente Susanita, esa chica especial que iba a quedarse en mi piso ha fallecido … se sorprende de verme tan entera, tan fuerte, tan impasible … dice que mi frialdad le asusta, quizad no sea frialdad y si sensatez.

Es increíble, como la vida te pone a prueba constantemente, día a día … me hicieron indefinida, quizad lo que más deseaba yo desde hace tiempo una estabilidad. Me hicieron indefinida en el trabajo,  una mierda de sueldo, como siempre pero al menos buen horario  y un excelente equipo de trabajo que son casi tan ámigos como compañeros. Si para lograr este he de perder todas estas cosas probablemente no me hubiese importado ser una parada más.

En fin, lo tomaré como una señal, el cambio de una etapa para empezar otra, que remedio, me ilusionaré con los nuevos proyectos e intentaré ser feliz con ellos.

Gracias a Dios, por darle las gracias a alguien tengo a mi lado a unas grandes amigas y familia que me van a apoyar fuerte y a darme más vida cada vez. Quiero recuperar la sonrisa, esa que me define y encanta a todos aquellos que me quieren.

Amigos, sabeis que la ninfa no puede permanecer impasible pero la procesión va por dentro.

Como me dijo Jordi cuando almorzábamos, vaya nena parece que su camino se quedó en Santiago y el tuyo empezó en Roma, gran personaje el Lord de Contratos que aunque peca de ser excesivamente seco en el fondo creo que es de los más auténticos que conozco.

Ayer hablé con Charlie, hacía tiempo que no coincidíamos, sigue como siempre, hay personas que no cambian; otras que si, le va muy bien en el trabajo y en la vida en general. Le recordé que su historia personal pasaba por Valencia, así que me comentó que igual pasaba algún día por aquí, la verdad es que ahora me apetecería sentarme con él a tener alguna de esas grandes conversaciones, con ese té que me trajo de Marruecos.

En fin, por hoy supongo que ya tengo bastante, os sigo contando mañana

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