Principes y princesas

Sabes, te estoy pensando … desde cualquier rincón de tu habitación te pierdes entre mis letras y te preguntas como conseguiste que pasase desapercibido a tus ojos la dulzura de una palabras cuando me miraste desde la barra evocando el contorno de mis caderas y la sensualidad de mi escote. Te preguntas si fuiste capaz de pensarme más allá de eso … y hoy compruebas desde tu silla que quizad las ideas se confunden cuando la noche te acerca hasta el hastío de una mujer que deseas.

 

Quizad me viste deambular en la noche y acercar mis labios a otros imaginando que con un beso las propiedades se adquieren, no amigo, no confundas que los besos van y vienen pero sólo permanecen en el corazón del que quiere guardarlos; yo personalmente no malgasto besos pero no los tomo demasiado en serio si no son sinceros y suaves; porque aquellos labios que quieres que permanezcan cerca, esos los dejas pasar por tu lado sin rozarlos válgame que el corazón se ponga serio y te pida que se queden más tiempo.

 

El tiempo y la experiencia me hizo transforme en agua, resbaladiza que corre por su cauce sin miedo, superando obstáculos transparente y con fuerza, unos días con mas caudal, otros mas seca … pero agua, agua indispensable que en su recorrido forma la vida y el calor de la tierra.

 

Soy mujer que se llena de lascividad para esconder su dulzura, porque en el bosque de las hadas acechan lobos peligrosos que cuando pierdes la guardia te deboran el alma y te dejan sin fuerza. Mis alas existen, no las ves porque las escondo para volar cuando no me mires, para que cuando te gires y te des cuenta que existo la sensación que quede en tus entrañas sea igual que la placidez del sueño.

 

No necesito que te confieses, pues sé cuales son tus pecados; te delata la candidez de tu corazón y la sensualidad de tu mirada, la imagen, aquella que nos creamos desde cualquier rincón de nuestra mente tan solo es una idea primera de todos aquellos secretos que nos quedan por descubrir.

 

Quizad tu error fue ser mi amigo, pues con ello seguiste mis pasos y encontraste mis peores defectos y mis mayores virtudes pero siempre sentado a la derecha mientras yo te explicaba donde radicaban mis sueños. Ayer que me leiste descubriste otro mundo distinto, ese que no se enseña para que el secreto se  guarde entre nubes de algodón, blancas e inmaculadas que conservan intactas las esencias de las hadas.

 

Soy como el viento; unas veces vuela rápido y otras permanece a la espera … Soy simplemente el juego de las palabras, el revestimiento de los muros que se derrumban cuando el corazón empuja con fuerza.

 

Hoy amigo pensé en ti y mañana quiero saber si sabes que este pensamiento fue para ti. Un besito y nos vemos el viernes con la gente de siempre, aunque solo sea de dos meses.   

 

P.D. –  Y ya de paso me cuentas como se siente alguien cuando descubre algo que no esperaba … jajajajajaja  

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