Sobre aquellos que no saben perder

El fin de semana ha sido duro, el dichoso virus estubo deambulando por la oficina y al final terminó encontrando un calido sitito en cualquier lugar de mi metabolismo hasta hacerme pasar uno de los peores fines de semana con diferencia desde hace tiempo. Menudo resfriado, mocos, tos, dolor por todos sitios y como dice mi hermana Ana, si estamos en Octubre ya te quiero ver yo como terminarás este invierno … no quiero ni pensarlo.
Estoy muy enfadada con el guerrero, ahora se dedicó a patalear por el mundo dejando el recuerdo en baja estima, hay quien no sabe perder, que vamos a hacerle. En fin optaré por dejarle un tiempo lejos de la luna simplemente para que se desintoxique un poco de los recuerdos y asuma una dosis de humildad que falta le hace.
 

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