Sueño de una noche de otoño

Sueño de una noche de Otoño :

 

Es una noche de otoño, cualquiera … la lluvía cae sobre el asfalto mojado mientras espero. Su llegada resultó una sorpresa, quizad en ese momento estaba en otras cosas y cuando casualmente me lo encontré y me dijo que venía no sabía si pensar si era compromiso su visita de paso en uno de tantos viajes o realmente en algún momento quiso venir a verme y aprovechó la ocasión para volver a encontrarme.

Espero, casi asustada, con miedo mezclando recuerdos con pensamientos, preguntándome si debo mirarle a los ojos o esconderme tras ellos por simplemente dudar de si debo o no debo. Intento cansar el miedo paseando por el centro comercial, buscando tonterías, cualquiera cosa interesante que me haga despistar el susto hacia un momento que yo misma busqué, no se me ocurre otra cosa simplemente que vestir esos pequeños objetos que me distraen en mi camino, una funda para mi mp4, unos auriculares porque los viejos se rompieron entre tanto trasto en el bolso y un bicho para guardar mis fotos del ordenador a la cámara … cuando por fin mi mente se ha distendido y empieza a disfrutar de todas las porquerías electrónicas el telefono suena … ya han llegado, en el último mensaje me dijo que la ciudad estaba llena de gente esperando taxis … por un momento miro el teléfono, es él … mi mente vuelve al presente le estoy esperando … Pago mis nuevas pertenencias  con el paraguas entre las manos casi temblando y me asomo hasta la puerta. Por un momento me siento observada, desde algún rincón del hotel me está saludando y aunque no lo veo lo imagino sonriente y divertido.

Intento por un momento encontrarlo entre los edificios, primero observando y luego con mi paraguas paseando entre ellos hasta que soy consciente que soy incapaz de encontrarlo porque no logro creer que esté de camino, le digo que venga alegando que llueve cuando en realidad gotas de susto son las que me están mojando los pies.

Me quedo en la puerta, y enseguida aparece cruzando la calle … Tan alto, tan grande, con esos ojos miel y esa carita de pillo, con esa sonrisa que antes que la mía le ilumina la cara. Le propongo coger el metro, para que un taxi cuando en realidad las entrañas de la ciudad sólo se ven desde abajo. Vestida de duda, subimos al tren en dirección equivocada, el metro deja de ser metro cuando empieza a mojarse al descubierto y eso significa que realmente no vas en dirección correcta.

No es mi despiste, es mi destino, ir dirección contraria hacia ese lugar al que pretendes llegar. En el camino hasta mi casa me cuenta todos sus proyectos, le hablo y me escucho pensando que no estoy diciendo nada más que tonterías, pero me conformo al menos puedo coordinar los pensamientos y aunque desordenados llegan a ser coherentes.

Le ofrezco mi paraguas, el prefiere mojarse … dice que siempre le gustó, me pregunto porque existiendo los paraguas es capaz de preferir mojarse, deduzco simplemente que es un alma libre y camicace, que no le gusta protegerse porque quizad pierda el encanto, pierda la fuerza y realmente no se disfrute igual.

Me extraño pero si él prefiere mojarse a mi me parece estupendo, quien soy yo para negarle esos placeres aunque me resulten raros … por un momento pienso si me sentiría comoda también sin paraguas, pero recuerdo las noches de resfriado y prefiero seguir cubierta.

Me sorprende porque cuando llegamos hasta el portal recuerda el número de mi casa, nunca estuvo sin embargo parece que preparó la ruta desde mi casa hasta su viaje. Lo imagino horas antes buscando direcciones y me río, quizad yo las hubiese olvidado y por un por momento me parece encantador que recuerde eso porque quizad signifique que quiere volver otro día.

Llego a casa, me pide que se la enseñe y veo como va grabando cada rincón de ella observando, sé que ha encontrado cosas que no me ha dicho pero que le han llamado la atención. Mira con respeto las paredes de mi casa aunque no puede evitar reirse de pensar que nunca sería capaz de pintarlas él. Es mi casa, y a pesar que aún no la hice mía por tiempo o por ganas esta vestida de bohemia y poquito.

Entro a la cocina y despistada doy vueltas por ella sin saber que estoy buscando, mi espacio tan organizado a mi manera resulta un caos terrible a la hora de encontrar las cosas. Preparo la cena, algo ligero  mientras lo escucho en el comedor buscando algún disco para poner en el reproductor, le invito a que proponga él pero me dice que sea yo. Por un segundo, mientras preparo la plancha me pregunto como pude enamorarme con esa locura en aquel momento cuando realmente apenas nos conocemos … ni tan siquiera sé que música prefiere … Una nube de realismo me viene a la cabeza, sonrío no puedo evitar pensar que estoy loca y me pregunto si mi cabeza es mía o se pierde por él.

No sabía tan siquiera que vino le gustaba, si tinto o Rosado … yo prefiero el tinto pero sé que una cena como esta bien merece un tinto. Abre la botella y me pide dos copas … en el comedor le digo, saca la vajilla de mi boda … hoy es una ocasión especial y hay que disfrutar de lo que con cariño guardo; no recuerdo cual fue la última vez que la utilicé pero debió ser hace mucho porque en realidad no tengo fecha en la memoria.

Sirve el vino en las copas, un Ribera del Duero, veo que no bebe, me está esperando y me desahago ante la exquisitez de sus modos. Un brindis, por el reencuentro, sonrío y le digo a la tercera va la vencida … así que.

Por un momento un ansia me entra en el cuerpo y busco de nuevo el mechero, Dios parece que todos han desaparecido, que la casa se ha confabulado para que no fume. Me rodea con su mirada y me pide simplemente que lo haga por él esta noche, odia el humo, tanto que me duele estropearle la noche simplemente por eso. Le digo que las cosas no son así que el sabe lo que yo pido por dejar el humo, me llama chantajista, yo le llamo compromiso. Mentalmente relaciono esto con una obligación si quieres estar guapa has de cuidar la linea, si quieres ser buena buceadora has de dejar el tabaco, si quieres ganar dinero tienes que trabajar … Se ríe pero sé que habla totalmente en serio, me pregunto si vale la pena el humo o vale la pena él, no pienso y porque estropear algo mágico cuando tienes la oportunidad de vivirlo.

Nos sentamos, ha preparado dos sillas, una en medio y otra al lado, me siento, y entonces me pregunta porque me he sentado allí … no sé capaz que porque siempre me siento al lado y al ser el sitio más próximo me siento comoda, me dice que era mi sitio porque ahí había puesto mi copa, y entonces el me dice que si que sabe porque se ha sentado en el otro sitio, porque desde allí la luz me da mejor a la cara y puede mirarme … por un momento me derrito, confundiendo la ensalada con el queso y cojo mi copa de vino. Me derrito, porque sé que aunque sólo sea esta noche está sintiendolo y me parece realmente bonito.

Nos entablamos en sus viajes, me detalla sus experiencias en la India y me lo imagino allí con sus casualidades, entre tanta gente distinta a él absorviendo cada segundo de ellos. Lo veo tan cercano que disfruto como una niña escuchándolo, sorprendida, divertida y atontada … Analiza cada una de mis palabras como corrigiendo mis ideas, como tachándome de conservadora y los argumentos se van mezclando y el vino va extinguiéndose hasta llegar al champagne … y argumentos y experiencias se fusionan con la magia de la velada hasta llegar al beso.

Siento un cosquilleo que me trastoca por dentro, sus labios son cálidos, sus sus brazos grandes que cuando me rodean me pierdo entre ellos, sus mejillas y su piel suave y fina. Le escucho tan cerca que no sé si son sus palabras o las mías … y cierro los ojos pensando que no debo sentir por entero porque si no me enamoro otra vez.

Es tarde, han dado casi las dos y a la mañana siguiente hemos de trabajar de nuevo, retiro la mesa y lo escucho en el baño duchándose. Entro a lavarme los dientes y le pregunto si me hace un sitio pero entonces me recuerda que és siempre se ducha con agua fría, y es cierto … ahora entiendo porque le gusta la lluvia. Buf, a mi me encanta deshacerme con el agua hirviendo. Que personajes tan distitntos compartiendo algo tan intenso, y entiendo de nuevo porque el habla y yo callo.

Mi cama está vestida de piedras y está mas bonita que nunca … en ella nos perdemos en la velada … sus manos grandes recorriendo mi cuerpo con la ternura de un niño y la avidez de un gamo, fusión de delicadeza y elegancia, esa facilidad para llegar hasta los extremos más escondidos, con esa dulzura y esa gracia. Sin querer intento buscar en mi recuerdo otras experiencias se que resulta feo echar marcha atrás en momentos tan nuestros pero no recuerdo nadie y mira que tuve suerte con mis grandes amantes que hubiese sido capaz de acariciarme con esa suavidad y dulzura … me siento afortunada, de tenerlo en mi lecho, de compartir mis piedras con las suyas … por un momento me viene el recuerdo de ese té que me ha traido y que nunca pensé que en realidad llegara a su destino. Una ola de calor y placer alcanza mi lecho y a pesar de que la intención no es volver a dormirse si no continuar hasta el amanecer mientras le hablo veo que sus ojos se han perdido y permanece totalmente inquieto. Sonrío, parece que hubiese dormido cada noche a mi lado porque la cama le resulta extraordinariamente cómoda. Poso la cabeza sobre su pecho, perdiéndome entre sus brazos y regalándole caricias de complicidad, no sé si me gusta más despierto o dormido.

Sin querer mis ojos se cierran, sobre los suyos, escuchando el agua que sigue callendo desde mi ventana en una noche de Otoño.

A mitad de noche despierto, asustada … parece que alguien ha tocado mi espalda para que disfrute del momento, como puedes dormir Laura cuando la noche invita a pensar, a soñar … a disfrutar de las gotas cayendo en la ventana y escuchar su respiración a mi lado … decido que no debo dormir, porque perderse ese momento es perder una vida entera … no se ha movido, han pasado unas horas y continua en la misma posición, pienso que quizad no quiso moverse porque le gustó tenerme entre sus brazos. Me incorporo, busco el agua, dichoso vino que me ha resecado las entrañas y cuando me acerco a su lado veo que se ha dado la vuelta, sumido en un sueño profundo. Le admiro, como es capaz de dormir con esa placidez con la lluvia retocando en la ventana, entonces recuerdo que él no le importa mojarse y yo prefiero usar paraguas.

Me abrazo a su espalda colmandole de besos y caricias, él duerme pero sé que al tocarle su sueño será más profundo.

Y no duermo, prefiero quedarme con las gotas de la ventana y los pensamientos en mi cabeza, decidiendo, recordando, sonriendo … intentando encontrar una solución a mis dudas en la magia que duerme a mi lado. Y la placidez del momento me llena, me ilusiona y adormece, y me pregunto porque lloré tanto cuando nos conocimos si en realidad la magia de nuestro momento podía haber sido más sencillo, y decido que puedo volver a amar sin miedo, sin tiempo y sin razones, sin restricciones ni argumentos, porque no lo necesito a mi lado si con noches como esta me da la vida entera. Y vuelvo a entender de nuevo, que las gotas caen lentas y continuas en la noche, y me encanta escucharlas … y mi vida si surge con calma puede seguir cayendo llenando de paz mi alma como lo hace esta noche en el dormitorio.

Y entonces sonrío pensando como puedo alcanzar a entender tantas cosas mientras duerme y cuando estaba despierta el mar de dudas y la tempestad del miedo me prohibió disfrutar por entero.

Y me enamoro de nuevo, de ese sueño de otoño, simplemente, esperando quizad repetirlo o no quizad, pero sabiendo que lo vivido ha valido la pena por la intensidad del momento.

Y dejaré que mis recuerdos sean suyos, con calma y esta vez sin miedo para que algún día y cuando quiera pueda volver a ellos, aquí estaré donde siempre, en el espacio que me embellece e ilusiona, en ese lecho que por fin una noche compartimos.

 

Y despierto de mi sueño, sonriente … lejos de las  lágrimas de antaño para convertirlas en besos, besos eternos que permanecen en mi almohada y me regalan el recuerdo de una noche inolvidable aunque solo fuese un sueño.

One thought on “Sueño de una noche de otoño

  1. Vayaaaaaa telaaaaa!!!!!!! eso es una noche de ensueño y lo demas tonterías, y es que….. mira porque aquí lo ve todo el mundo si no te pondría yo….. jajajjajaja enhorabuena prueba superadisiiiiiimmmmmaaa ya era hora….. Gracias sueño de otoño por devolverle la sonrisa y esa manera de escribir que hacia tanto tiempo que no veía en mi nena……. un besazo para ti cariño.

  2. Vayaaaaaa telaaaaa!!!!!!! eso es una noche de ensueño y lo demas tonterías, y es que….. mira porque aquí lo ve todo el mundo si no te pondría yo….. jajajjajaja enhorabuena prueba superadisiiiiiimmmmmaaa ya era hora….. Gracias sueño de otoño por devolverle la sonrisa y esa manera de escribir que hacia tanto tiempo que no veía en mi nena……. un besazo para ti cariño.

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