Historias sin titulo

Te escribo porque fuiste la única persona
que no me pidió que lo hiciese y ese voto de confianza da al corazón la virtud
de regalar con un recuerdo a aquel que simplemente permanece sin exigir.

 

Hoy en un manuscrito de historias donde el
juego de la seducción tiene dibujadas miles de momentos se dá cuenta que la
imaginación dejó el resto en las páginas anteriores, porque hoy sólo quiere
escribir una historia bonita de dos almas que en el camino las casualidades
dieron lugar a las causalidades para que la tinta de esta pluma de rienda
suelta a la imaginación más tierna, al momento más divino, a las sensaciones más
desconocidos.

 

Creo que nunca desde que nuestras palabras
se encontraron ninguno de los dos quiso ver más allá de una amistad hermosa,
pero yo hoy cierro los ojos y quiero ver otra historia, algo bonito, algo
tierno, algo nuestro. Una historia sin nombre.

 

Siempre pensé que las historias con título
son historias más coherentes, se confraterniza con ellas haciéndolas más tuyas,
sintiéndolas con fuerza … haciendo de ellas parte del camino, del aprendizaje y
la belleza de la vida.

 

Escucho a Silvio, desde los últimos tiempos
el destino me ha cruzado con él en varias ocasiones, tuve el placer de vivirlo
de cerca, de escucharlo y cuando lo tuve en frente pensé que sus palabras no
eran tan hermosas en directo como yo las había sentido, cada letra me recordaba
a un segundo de mi vida, desde adolescente fue para mi todo un significado, un
poeta de la trova, un revolucionario … con el tiempo fui haciendo de él
costumbre y apenas me di cuenta de todo lo que significó en mi crecimiento.

 

Hoy me pregunto si Silvio sigue siendo mi
amigo o pasó a ser mi compañero, quizad el destino hace que las personas se
crucen y luego cuando vuelvas a escucharlas las sientas tan cerca que no
llegues a diferenciar si te las volviste a encontrar o si siempre estuvieron.

 

Hoy me reencuentro con esa parte más tierna,
esa que me ilusiona por unos días he desconectado del mundo para encontrarme a
mi misma … si, bien sabe el mundo y la luna que las ninfas son enamoradizas si
no enamoradizas caprichosas porque en su vuelo desde lo alto olvidan que en la
tierra la gente piensa de otra manera. Hoy quiero volar y sentir … y cuando
miro hacia arriba no encuentro a nadie más cercano que a ti.

 

Me pregunto realmente si ese acercamiento es
mío tan solo o quizad en el camino tras largas conversaciones hayamos llegado a
ser buenos compañeros de vuelo; el amor va y viene pero los buenos amigos son
los que gusta viajar y compartir.

 

La vida, especialmente en este año no me
acompañó con la suerte, a veces pienso que me debilito mortalmente otros como
hoy que necesito reposar cerca de mi arroyo para pensar que el vuelo no resulta
tan aburrido si cuando miras desde  la
orilla encuentras nuevos sueños en los que creer, el sueño de las historias sin
nombre.

 

Quizad la pobreza del momento o la facilidad
de no pensar hace que refugies tu imaginación en los rincones más inhóspitos, más
cercanos … esos rincones que solo se descubren cuando la pereza de volver a
empezar te invita a seguir compartiendo.

Hoy quiero creer en la magia, esa que nos
llena de fuerza y nos hace pensar que quizad no todos los terremotos condenan
al exterminio, hoy quiero creer en las nuevas historias y querer las que vivo;
porque el amor es como la paz si se vive por entero se disfruta hasta el final.

 

En cuanto a ti amigo, no sé te encontré por
el camino y hace tiempo que permaneces en mi vida como algo cotidiano haciendo
de nuevo una historia, la historia de dos personas especiales que han vivido y
se complementan para en los malos momentos tener esas palabras o momentos
especiales que pueden compensar esos otros vacíos que a veces nos hace ver el día
nublado y oscuro.

 

No te conozco, apenas más que tus palabras y
tus historias, igual que tu las mías pero he de decirte que algo bonito ha
nacido en el seno de un espacio que más allá de ser virtual rozó el cariño de
lo personal.

 

Hoy que tengo un día romántico quiero volar
lejos, darte la mano para que me acompañes a enseñarte que el horizonte es como
la vida; hay que vivirla hasta el final con intensidad, hoy te vendaré los ojos
… no quiero que veas nada simplemente que sientas la dulzura de una mano junto
a la tuya, la calidez de una sonrisa amiga que te propone no tener miedo más
porque de la mano de una ninfa nunca caerás al vació; quizad no sea la mejor
maestra de vuelo pero si te digo que me preocuparé que mientras vueles
simplemente disfrutes de tu viaje sin pensar que al quitarte la venda de los
ojos la altura te hará perder el rumbo

 

Las historias, esas que nacen sin esperar
son las historias mas hermosas porque su trama no está estipulada son los
mismos personajes los que van curtiendo, improvisando y embelleciendo.

 

Las mariposas también tienen alas; a mi
personalmente me gusto sólo mirarlas porque su belleza está condenada a ser
breve; a veces sentada junto al árbol me pregunto si su belleza es caduca o es
tan infinita que a pesar de ser breve será eterna en el recuerdo de los que la
observaron.

 

Las mariposas entonces son como los
recuerdos, bonitos siempre y permanecen en algún lugar del corazón siempre que
los que las observan quieran hacerlas eternas o quizad pensar que son breves.

 

Esta noche hice una sinopsis en la historia
de las tristezas para sonreir un poquito quizad porque soñar es barato y como
bien sabemos hace tiempo que el dinero no se quedo por la luna.

 

Esta vez pagaré los sueños con sonrisas y
pensaré que las imágenes no son necesarias si las palabras unieron algo que
valió la pena; la confidencia pesa más en la balanza del aprecio que las
esperanzas o los acontecimientos.

 

Porque yo sé que como tantas veces si caigo
mis alas me levantarán el vuelo con facilidad porque la experiencia de la vida
hace que las nubes dejen de ser aire para ser algodones donde las caidas duelen
menos.

 

 

 

 

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