Noches de Peter y Campanilla

 
 
 

Rosas blancas que dibujan

Inmaculada presencia

En virtud de la inocencia

Que entre besos acurruca.

 

Despierta la mañana temprana

De un amanecer reconocido

Un dulce placer escondido

En la calidez de las entrañas.

 

Que vista de luz la ilusión

De un jardín donde las luces

Dejaron atrás las cruces

Para sentir la emoción

 

Que hoy la calidez de tu chaqueta

Llene de emoción y sonrisa

La elocuente y dulce brisa

De una rubia pizpireta.

 

Que vuelen mis sueños en la noche

hasta el balcon de las dulces aguas

para encontrar tras las enaguas

un beso de despedida en un coche

 

Que la magia de un simple martes

Encante la virtud de las hadas

Y olvide el temor a perder sus alas

Porque decidió ceder su parte.

 

Que la raiz que hoy emana

La virtud de un nuevo amigo

Sea para mañana destino

Y que crezca bien regada.

 

Un beso Peter

 

 
 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *