Hace tiempo q no escribo

Hace tiempo que no escribo, tanto que me da la sensación que mi blog pasó a un segundo plano, como yo y mi vida, un plano escondido bajo las hojas de los momentos complicados que se van llevando día a día; descubrí otro placer que no conocía, el placer del silencio, de permanecer aquí y ver la vida pasar por tu lado, con una sonrisa media porque si la estiramos demasiado quizad con el escándalo de las risas ahuyente estos pequeños momentos que hacen olvidar que la tristeza yace más cerca de lo que pensamos.

¿Mis días?, sencillos … a las 7:45 suena el despertador, esa canción que desde hace más de un año me despierta … no recuerdo quien me la pasó, es más ni siquiera porque me la puse … sólo sé que ya me despierto por la mañana sin pensar en ella si no tan sólo por que es mi despertador … “Nos vimos tres o cuatro veces, por toda la ciudad   … y fue la fuerza del destino … “; probablemente el día que la enchufé debía creer mucho en él. Apenas me visto, me lavo los dientes, me tomo mi jaleita real y le pongo la comida a Sasha que desde las 7:45 está en la puerta esperando para darme los buenos días. Entonces llega el momento que más me gusta, el momento café, depende de donde aparque el coche en el camino voy decidiendo cual será … prefiero entrar en el de siempre, donde Luis me saca mi cortadito y me recibe con una amplia sonrisa, siempre somos los mismos, los currantes del barrio que se despejan. Es un buen momento para ver las noticias, enviar ese mensaje que se te ocurre o quizad recordar las cosas que has olvidado el día anterior … luego a mi Sputnik … siempre cuando llego le digo algo, hay veces que está empañado, otros que está lleno de hojitas de pino, otras que ni si quiera está porque me olvide que el día anterior lo había aparcado en otro sitio y tengo hacer recesión para acordarme que hubo de distinto ayer para que lo aparcase en otro sitio. Cuando subo al coche estos días enchufo la calefacción y enciendo los cuarenta principales, si, allí me pierdo entre pensamientos y la voz de San Bernardino que me recuerda que llegaré diez minutos tarde como siempre … mis pensamientos se mezclan, siempre aparece maitea, me imagino que estará haciendo, si su despertador verde, ese que me resultó odioso pero el le encanta y si quizad en algún momento de sus días se acuerda de mi como yo lo hago. Entonces recuerdo a Rose, cuando me mira con cara de no te entiendo a pesar que te conozco trece años, y sonrío sabiendo que estoy tonta, y entonces pienso en techu y en su segunda infancia donde se despierta cada día con una sonrisa en la boca … y entonces recuerdo a betty, cuando me dice que el amor verdadero no se olvida aunque duela … no usa esas palabras, pero si quiere decirme eso. Y en cuanto he empezado en el cuarto pensamiento encuentro la salida de cada mañana Alcudia Norte, no logro entender como un pueblillo de mierda como es la Alcudia tiene salida norte y salida centro … y entonces encuentro mi rotonda, esa en la que siempre paro porque es la que me hace despertarme y darme cuenta que empieza mi jornada laboral, es mi segundo de gloria, el segundo de dejar los pensamientos para comenzar con mi rutina. El mismo parque, la misma calle y la misma empresa; despejo dos segundos para aparcar, a veces cinco … seguramente si la gente de la oficina viese ese momento de concentración de aparcamiento se reiría de mi porque cualquier día aparco en medio de la carretera. Si tengo suerte y lo aparco en la misma puerta cada vez que levantan la puerta del almacén puedo ver desde mi silla a mi Sputnik, y sonrío, pues me hace sentir viva saber que mi peque me está esperando en la puerta para volver a casa. Cuando logro encontrar las llaves y abrir la puerta doy una vuelta antes de entrar al despacho, estos días de frío Paco se ha preocupado de encenderme la estufa para que no pase frío, es un cielo, el día que me marche de la empresa y entre en otra lo echaré de menos porque sin duda lo buscaré como cada mañana para darle los buenos días; porque Paco siempre está allí cuando llego.

            Las niñas siempre vienen después, depende de si el día amanecio soleado o amaneció nublado comienza la rutina en la oficina; café, teléfono, pedidos, cierres de ordenes … el día pasa rápido entre papeles, conversaciones y alguna que otra peleona.. Entonces llega Pablo, Euge tiene el oido fino y apenas cruza la calle ya escucha la moto que nos avisa que está en la puerta, es infalible.

            Cuando pasan las doce o la una casi siempre terminamos Paco y yo en la oficina, se oye por fuera a Miguel, que desde la puerta le recuerda si tiene vaselina o no a Paco, nunca entenderé para que quieren la vaselina estos dos, si para arriba o para abajo …

            Luego la tarde, que pasa tranquila normalmente hasta las seis y media si no me lían cosa que últimamente es misión imposible … entonces vuelvo a mi Sputnik para volver a casa. Intento pasarme siempre por casa de papá y mamá, esto días parece que el tiempo apremia y todo el que pase lejos de ellos me pese más que la vida. El corazón me pide estar cerca por si caigo tener quien me agarre con fuerza, estoy descubriendo el calorcito de una cena, el diario de patricia, las conversaciones con el viejo y sus miles de males que le apenan … ahora más que nunca deseo estar cerca, no por ellos, si no por mi, porque quiero vivir una parte que hacía tiempo que tenía olvidada.

            Muchas noches cuando llego guardo un ratito para hablar con Maitea, no sé para que pues hace tiempo que nuestras conversaciones se quedaron en stand by y sólo me recuerdan que lo nuestro terminó hace tiempo; que esto no va a ningún lado y que quien se mete en la boca del lobo siempre acaba encontrando la oscuridad. Cuando cuelgo, después de haberme sentido más cerca de algo que nunca fue mío observo en mi movil otras llamadas, personas maravillosas dispuestas a entrar en mi vida pero de las que no quiero saber nada porque mi corazón está exiliado entre los verdes prados de euskadi y ahogados bajo tierra sobre el esplendor de la arena de la playa de la Concha.

            Entonces sonrío, mi amor quedó ahogado, el tiempo curó las heridas y entendió que lo vivido fue más ideal que verídico que nunca me amó y que quizad me engañé a mi misma pensando que el tiempo curaría las heridas hasta acercarle a mi lado; y que quizad solo me enamoré de un sueño y una tierra; y entiendo que cuando esa persona aparezca en mi vida con fuerza lo sabré como lo supe el día que lo conocí.

            Y entonces vuelvo a mi rutina, esta que me llenó de día a día y que me arropa con los que quiero; desaparezco levemente del mundo para entablarme en el mío, ese pararelo que cree para curar las heridas de las personas que perdí y aun quiero y que sé que algún día volverán a mi camino después de haberse bajado en la parada de la distancia haya llegado el recuerdo y le acerquen hasta el camino de la luna.

            Y mientras amigas que me protegen y me respetan, que entienden mis silencios y se olvidan de que han estado porque saben que algún momento tocaré el timbre de su casa para contarles que aunque no escuchen mis palabras comparten mis pensamientos. Y mientras conozco amigos, personas maravillosas que pasan por mi camino enseñándome que no son los únicos capaces de entregar sin esperar aunque saben que mi corazón no está disponible a sembrar el camino de la prosperidad de momento.

            Y dejo a Betty que siga labrando el camino, de la vida conjunta de ambas, esa que a veces no tengo valor para enfrentar, pero que en cuanto llega la sigo feliz de su mano … yo vigilo mi corazón para que viva, para que sonría, para que entienda, para que se llene de paz en el exilio de una vida que ahora es mía y que quiero guardar en secreto porque si la enseño quizad deje de ser mía.

            No me siento mal, no me siento vacía, sólo me siento en mi sitio, a observar como el tiempo pasa y estirar la mano por si me necesitan, pero en un segundo plano, como si no estuviera, como si no existiese, porque a veces cuando la gente existe en exceso cae en la opulencia y el sarcasmo, cae en boca de quien no procede, y hoy, como escuché un día de boca de alguien a quien quiero mucho hoy sólo estoy para mi.

Betty dice q no la escucho, que sólo la escucho a ella, que no entiende porque soy tan influyente y sólo recapacito cuando ella me habla; quizad es porque me cansé de escuchar a todos y escogí solo una voz, o quizad porque en el fondo es la que más cerca vive y me cuesta poco tocarle al timbre.

He cometido muchos errores, demasiados quizad en los últimos meses y asumo la penitencia de haber perdido personas a las que realmente quería mucho; es más me ha servido de verdad este aprendizaje para ser más humilde, primero entendí que las distancias confunden cuando dos personas no hablan, después que debo entender que las personas que quiero he de seguir conservándolas a pesar de que no compartamos las mismas ideas, comprendí que no hay calor más hermoso que el de un hogar donde te quieren; ya sea viendo partidos de billar en la tele, el diario de patricia o discutiendo con Sasha porque te abra las puertas cuando sabe que no debe.

Aprendí que mi corazón es grande pero no es perfecto, que ha de ser selectivo y entregar su fuerza a quien debe, porque como me dijo aquella bruja : “Tienes el corazón tan grande que eres fruto de sanguijuelas que te chupan la energía y te dejan destrozada, vales demasiado como para estar desperdiciando tu vida en personas que en el fondo sólo pasan de largo una vez han cumplido sus objetivos.”. Por eso hoy me visto de silencio para no hablar en exceso y dejo la furia anclada en el cajón … para ello visto mi corazón de dulzura pero no de entrega, visto mi alma de bondad pero no de limosna, visto mi cuerpo de alegría pero no de euforia y mis palabras estas, las visto de día a día no de pasado ni de futuro, si no de presente.

Y que el camino me lleve a donde plazca, hoy no tengo miedo, porque hoy por fin, me siento una mujer libre, de mi misma, libre de miedos, hoy me siento más ninfa porque mis alas las manejo yo … y aunque no sepa donde me llevará el viento si que puedo ajustar las velas para llegar hasta mi destino. El vivir en paz conmigo misma y con los que quiero, aquellos que estan y los que estuvieron.

            Un día alguien dijo que la verborrea de mis entradas no me exculpaban de mis errores, es cierto, no se puede borrar con una goma el errar en una vida, eso sólo se queda en el recuerdo y como mucho se convierte en recuerdo; pero también es cierto que los que bien me amaron supieron que no erré si no que simplemente aprendí.

            Hoy crecí y mañana seguiré haciéndolo, y se abrriran círculos, y se cerrarán otros y la vida pasará en conjunto con recuerdos, con experiencias, con miles de historias que vendrán y marcharán; pero yo, sólo yo seré la que continuaré el camino conmigo misma y con los que quiero. Y hoy sé que estoy compartiendo mi tiempo con la persona que más he querido y a quien más me parezco, la persona con la que menos me entendí y ahora comparto … porque ese tiempo ahora y siempre quiero estar ahí. Y es posible que quizad no todas las personas con las que lo comparta sean las ideales, pero viviré en paz sabiendo que lo hago con las que quiero.

 

  

Sashita y arguiñano

 
Para información Sashita sólo estuvo en el rellano 3 minutos maullando, como castigo por ser un bicho auténtico … ¿alguien me cree capaz de abandonar a mi niña?, por
favor … es una manera de hablar … Os dejo unas muestras de la Sasha y arguiñano.
 
 
 
A su vez también el enlace de Descubriendo la concha :
 
 
Yo mientras Fran me la enseñaba
 

Sasha

Ayer fue uno de los días más tristes de mi vida, hoy cuando he abierto la puerta parece que la tristeza se ha venido conmigo, se ha sentado de coopiloto pero a la vuelta ha venido convertida en esperanza, así que aunque tristé llené de fé el vacío para hacer más llevaderos los dias.
Ayer tire a la calle a Sasha, además de abrir puertas a aprendido a colgarse de los marcos como si fuera un mono; en plan columpio, sabe que me cabrea mucho así que mientras se cuelga hace salto mortal cuando me levanto con la zapatilla salta al sillón, se esconde debajo de la silla, la cama y cuando llevo media hora persiguiendola acordándome de la madre que trajo al mundo a las gatas negras se dedica a mirarme divertida hasta que la zapatilla le alcanza casi en plan diana y entonces es consciente que hay peligro … entonces se mete debajo del armario y la ceporra no sabe que estoy esperándola en la puerta pa cogerla. Y si, sashita a la puta calle … y es que la tonta no sé porque le tiene pánico al rellano así que mejor castigo que sacarla allí y esperar tres minutos escuchándola maullar asustada porque la tonta en ved salir corriendo se queda en la puerta llorando pidiendo entrar de nuevo.
Es increible, no he conocido un bicho más inteligente que ella … amortiza bien su tiempo libre; aprendió a abrir puertas y a abrir congeladores. Tal como os lo cuento, el viernes cuando entré veo un trozo de pechuga en el suelo cruda; me quedo flipada … ¿pero que narices es esto? … si, Sasha había abierto la puerta del congelador y había hecho su elección … una pechuga de pollo fresquita … para haberse quedado pegada dios mio !!!!!
Pero hoy había sido la bomba, le encanta beber agua del grifo, no entiendo como cuando he llegado la aixeta de agua caliente estaba abierta de par en par y el agua corriendo … para haberse inundado. Si entendemos que mi cocina tiene el grifo de rosca y no de los que se levanta … os lo podeis creer?
 
 
 
 

Sin palabras

Hay días que una se levanta preocupada, el corazón le dice que algo que quiere y aprecia no se encuentra bien, que la vida aunque sigue si miras al lado parece que no te has dado cuenta que algunos muy cercanos le tiembla y aunque gritan en silencio nadie les quiere escuchar. Las noticias, esas que no queremos esperar escuecen más que si fueses tu misma … entonces piensas que has sido egoísta, que no te has preocupado de la realidad, que la quieres ver desde lejos y está más cerca de lo que una piensa. Entonces es cuando te das cuenta que no puedes hacer nada, nada más que esperar … viste como a tu alrededor amigas a las que quieres les ha temblado el alma por lo mismo y ahora te toca a ti. Nos hacemos mayores y ellos también; pero dentro de mi corazón sigo siendo una niña y me niego a creer que tarde o temprano puede pasar.

No te preocupes, te regalo diez o quince años de mi vida, prefiero perderlos y que tu los aproveches bien … para que puedas llevar a pasear a mis hijos, conocer Roma y sentir la furia de volver a nacer otra vez, hoy y las veces que haga falta.

El silencio

Hay veces que los silencios visten la morada del alma haciéndola inoportuna compañera. Hay tantas maneras de interpretarlos que en ocasiones son confundidos.

 No me gusta el silencio porque llena la habitación de oscuridad y de monotonía, porque piensas que ese vacío significa nada distanciando las ilusiones.

La vida siempre te invitó a compartir y con el tiempo aprendes que lo compartido fue algo hermoso pero que quedó en el corazón de los que contigo estuvieron, quedó en su recuerdo, en el tuyo … pero luego, el tiempo los llena de silencio; ese es el silencio que perturba.

Vivir la vida con intensidad es una manera de llenar los silencios; alguien me dijo un día mientras volvíamos de un viaje corto que las personas llenan su vida de actividad porque son incapaces de enfrentarse a ellos cuando la virtud de superarlo es aprender a afrontarlos y dejar de llamarlos silencios.

Hay días en que la energía y la felicidad te hacen romper barreras, querer comerte el mundo … ese día fundes el teléfono recordando a todos que existes, que necesitas su aire junto al tuyo, que tu estás aquí, que quieres compartir, tu ilusión se llena de furia y piensas que tus conocidos son los mejores amigos, y te ríes de tu crisis existencial, porque ese día sabes que tu estás sentada encima del mundo y desde arriba puedes darle vueltas sin que te duela los brazos para hacerla girar, eso es un día porque al siguiente te das cuenta que el silencio se despierta contigo al lado de tu cama y entonces el mundo pesa.

Al principio el silencio escuece tanto que piensas que aunque la herida no sangre está llena de mal, de dolor, de indiferencia; piensas que no serás capaz de acostumbrarte a él porque nunca lo conociste tan de cerca, porque siempre fuiste afortunada y tuviste tu vida llena de melodías que te acariciaban pero ahora es distinto.

Entonces te sientes terriblemente mal porque parece que nadie te entiende y entonces te llenás de pánico y sales corriendo en busca de auxilio, te intentas rodear de los que te quieren para que te cuiden, te orienten, te apaguen ese silencio que te llena el alma; y sales y compartes y luchas con fuerza por escuchar cualquier cosa menos ese silencio … y si, tu vida se llena de voces que solo se oyen un rato pero luego marchan y a tu vuelta en tu espacio de nuevo la nada se apodera. Entonces piensas que debes estar muy mal porque las voces itinerantes que llenaron tu silencio son voces que no te llenan aunque estuvieron siempre. Entonces decides que quizad es buen momento para explorar nuevos sonidos, esos que piensan que más que sonidos serán jauría y cuando los exploras te das cuenta que tampoco te llenan.

Has probado mil maneras de llenar ese silencio y ninguna es apta y sufres … y entonces te conformas y ves que el sufrimiento se queda aparcado y decides aceptar el silencio como compañero porque entonces así los dos sereis felices.

Ya no es silencio es tranquilidad, es paz, es meditación; es un silencio que te curte y te hace feliz, no necesitas nada más porque ahora ya eres feliz con él; te permite conocerte a ti misma y estar más preparada para sentir y asumir los cambios.