Supervivencia

Hace días que las lágrimas se
hicieron compañeras, quizad el fracaso o el miedo, quizad la miseria de no
llegar ni a ser miseria porque hasta los míseros tienen un halo de esperanza
para seguir trepando la cuerda.

Que recurso me queda mas que las
lágrimas para ocupar el tiempo. Un libro que cuando lo leo me parece tan malo e
insulso que hago esfuerzos incomparables para no cerrar los ojos y partirlo en
mil trozos, una nevera vacía con la que conversar si es lo único potable que se
puede hacer por ella, un silencio roto por los gritos de una gata que aburrida
decidió coger el celo cada diez días por si no tuviese bastante con escucharme
a mi misma.

Esfuerzos, sobrehumanos y sin
saber de donde salen por no coger el mundo y estrujarlo, por no enviar a la
mierda al Sr. Del Banco que tan buenamente se ofreció a que le importase unas
narices que no tenga ni para vivir mientras siga pagando la dichosa hipoteca,
que se exime de responsabilidades, fuerza para encerrarme en las cuatro paredes
y sobrevivir, no pasar la vergüenza de tener que agachar la cabeza y decir “no
puedo”. Cansada de tener que contestar a preguntas y reproches, “que mala cara”,
“que humor”, “que brusca”, “no te tomes las cosas así”, “es que te estas
quedando tísica” … narices, ¿alguno de todos los que son capaces de mirarme a
la cara se han preguntado quizad tenga mis razones?, ¿que la fuerza si sale de
algún sitio es porque me está consumiendo?. Cada día que me levanto me pregunto
si esta vez el día traera buenas noticias, si esta vez alguien se acordará que
necesito trabajar, si tal vez pueda ser un día mejor y más interesante. Cuando
dará respuesta la espera, cuando por fin podré ver la luz con claridad.

Cansada, hasta incluso del amor, personajes incompletos que pasan por el camino exigiendo y
sin entender las situaciones, cansada de silencios y conversaciones a destiempo
que terminan en discusiones simplemente porque los vacíos del alma no pueden
suplir a los del corazón.

Porque para todos es fácil ver
las situaciones desde fuera pero sentirlas sólo le toca a uno. Supervivencia,
el secreto de los perdedores pero la pócima para evitar la muerte en vida.

Muchas gracias por estar ahi … hoy otro año más con todos

Érase una vez un hada que vivía en un país muy lejano. Era un hada alegre, no muy alta pero a veces tenía una sonrisa tan grande que pasaba desapercibido su tamaño tanto para ella como para el resto de los habitantes de aquella extraña tierra. Se ganaba la vida contando historias, de pequeña su mamá le dijo que el todopoderoso creador del país de las hadas le había bautizado con la virtud de las palabras y por esa incondicional gracia la gente la quería porque cuando a las personas se les terminaban las esperanzas ella siempre tenía una historia que contar para devolverle la sonrisa y la ilusión.

En la tierra de las hadas proliferaba la paz, la gente sólo se ponía triste cuando perdía una cosecha, cuando no salía el sol o cuando algún familiar se ponía enfermo, entonces alguien se acordaba de aquella hadita pequeña que llegaba con sus canciones y les devolvía las risas con sus anécdotas y fuerza, siempre llegaba con una cajita, decía que sólo contaba si metían sus penas en esa cajita y al terminar la historia le devolvían la misma para enterrarla en el bosque de la alegría.

Un día después de atender a la petición de un gran señor hadita se disponía a enterrar una cajita bajo un árbol en aquel bosque, entonces mientras estaba arrodillada escuchó una voz tras de ella :

– No entiendo, ¿Qué es eso de guardar las tristezas en una caja?. Sabes te he seguido desde hace tiempo, escuchando tus historias y viendo como engañas a la gente.

Hadita se giró perpleja y vio tras de ella un hombre vestido de negro, llevaba un sombrero de copa y un bastón largo.

– Me parece increíble que una persona tan pequeña sea capaz de hacer creer a los
Demás con sus mentiras que sus penas van a desaparecer por enterrar una caja fea y siempre la misma. Marchas con tu sonrisa cínica feliz de saber que tus mentiras lograron su objetivo.

Hadita se echo a llorar, de repente se dio cuenta que sus manos temblaban y la caja se abría, noto que le faltaban las fuerzas para desprender la arena del hoyito, la cogio con una mano y se giró de nuevo para ver bien el rostro de aquel hombre. Vio sus ojos fríos, tanto que se mezclaron las lágrimas con un frío gélido. Entonces el hombre desapareció.

Le temblaban las manos así que cogió aquella cajita y marcho a su choza desconsolada.

Las palabras del hombre resonaban en su cabeza:

– “Engañas a la gente” … “engañas a la gente” …

Ella sabía que sus historias no eran reales, que cada cuento era fruto de su imaginación pero también recordaba las sonrisas, las ilusiones y la alegría de cada casa cuando marchaba… De repente las dudas le llenaban, se preguntaba en realidad si ese hombre le estaba diciendo la verdad y había llenado su ego de triunfos, si quizad era tan superficial como para sentirse capaz de liberar de las penas a la gente cuando la gente en realidad tenía necesidad de penas y debía asumirlas en ved dejar que un hada cualquiera le engañase diciendo que se las llevaba dentro de una cajita.
Hadita se sintió por primera vez pequeña, tan pequeña que casi cabía en la cajita y prefería esconderse entre las penas a tener que asumir que quizad había estado engañándose a si misma y encima a los demás.

Hadita entonces comprendió que tenía cuentos para todos pero que ahora, cuando intentaba subsanar sus penas no tenía ningún cuento para ella.
Pasaron los días y la fuerza de hadita iba cada vez aminorando, tanto que sin querer perdió la voz y las penas de la cajita sin enterrar habían empezado a dispersarse por la choza.

Entonces al tercer día se oyeron unos golpes en la puerta de su choza:

– “Hadita, hadita”… soy Enea, ¿la hija del señor me recuerdas? Puedo pasar?

Hadita apenas tenía fuerzas para levantarse, de repente le vinieron a la cabeza los recuerdos, la cajita llevaba las penas de Enea y se sintió desfallecer aún más, seguro que venía a decirle le había engañado porque la caja no se había enterrado en el bosque de la alegría y seguro que sus penas continuaban.

– Buenos días hadita, te traigo un pastel de calabaza en agradecimiento a la alegría que nos devolviste, sé que no tiene punto de comparación a tus historias pero de buena fe y con mis propias manos lo preparé para ti.

Hadita balbuceo …

– ¿Que te sucede hadita?, ¿Dónde está tu voz? … te has resfriado … Oh amiga, lamento que cogieses frío cuando enterraste mis penas

Hadita intentaba gritar que no las había enterrado, que en realidad era consciente que estaba engañando a todos y que no pensaba contar cuentos nunca más.

Enea se acercó y la abrazó con tal fuerza que de nuevo se empezó a sentirse grande.
Hadita no entendía nada no había enterrado las penas y sin embargo Enea tenía una fuerza grandísima.
Enea dejó el pastel sobre la mesa y se marchó.
Hadita se quedó mirando la cajita, el abrazo de su amiga le había dado tantas fuerzas que aprovechó toda su energía para ir corriendo a enterrarla en el bosque.
Al volver a casa se sentía tranquila, sabía que sus penas se encontraban en buen lugar.
Entonces decidió probar el pastel, estaba riquísimo tan rico que de repente le volvió la voz y empezaron a venirle cuentos, y cuentos y cuentos … y entonces pensó que mas da si mis historias no son reales, al fin y al cabo tenia aquí la cajita y Enea había recuperado su fuerza.
De nuevo tocaron a la puerta … y cuando fue a abrir encontró un bastón con una nota que decía :

– Los pasteles de calabaza no devuelven la voz igual que tus cuentos sirven para engañar a la gente pensando que sus penas se meten dentro de una cajita.

Hadita quedó contrariada … ¿que había sucedido entonces?

Al volver a la mesa encontró en su cajita una pizca de imaginación y dos dosis de gratitud, habían entrado solos dentro. Entonces comprendió que la felicidad o la sanación de las penas no radican en los remedios, si no en las personas, que a veces la fuerza interior es la que otorga la felicidad, que no hay que pensar en los medios si no en las soluciones y todos habían sanado solo porque creían.
Hadita supo que quizad sus historias no fuesen reales, que los pasteles de calabaza solo eran pasteles pero que si ella cada vez que contaba una historia creía en ella sus oyentes también creerían y que si los pasteles se llenaban de gratitud podían ser pócimas mágicas llenas de vitalidad.
Hadita aprendió que nunca nadie, ni siquiera vestido de negro tiene suficiente fuerza para romper la magia de un cuento y la naturalidad de la gratitud.

Sobre los vaticionios y las llamadas no entendidas

Esta noche eran las cuatro y media de la mañana, de repente me dio un vuelco el corazón , note un miedo, como a veces me pasa, sentí esa voz dulce que me reconforta cuando tengo ese tipo de miedos, papá iba a ir hoy al medico y me preguntaba si quizad le iba a pasar algo, aquella voz me decía que no temiese, que no estaba cerca pero algo me decía que había algo, que la muerte estaba cerca, que esa angustia me llenaba decía que había algo … esa voz me impedia levantarme de la cama: ven aquí, no tengas miedo, no le hagas caso … pero una fuerza me invitó a levantarme, busqué Sasha, no respondía a mis llamadas, me preocupé dije bueno esta loca ya se me ha escapado por la ventana y en dos dias me viene con churumbeles, pero no … de la misma manera que esa voz me decia vuelve a la cama y duerme me armé de valor, de repente en la habitación del ordenador note una especie de luz, al mirar al cristal parecí observar unos ojos reflejados en el cristal y de repente un halo frío que me dejó helada y de nuevo ese subconsciente de vuelve a la cama, no temás …  me marché a la cama temblando, volvi a llamar a Sasha pero parecía haber desaparecido de la habitación. Se me quedaron gravados esos ojos que medio en sueños medio despierta juraría haber visto en el cristal pero agarrando fuerte mi Jesus del Perdón conseguí conciliar el sueño.

Al levantarme vi el ordenador encendido, anoche lo debi dejar así, conecte el mesanger y me encontré a Raul, le dije que no iba a estar en el hospital, que en todo caso podiamos comer el viernes si el quería el recogia unas cosas para marcharse al mismo hospital donde estaba papa en la consulta; al llegar a casa de mamá he visto su llamada perdida; me he preocupado … le he devuelto la llamada y me ha dicho que su padrastro acababa de fallecer.

Me pregunto si esta noche la muerte quiso hablar conmigo para que le avisara … y me convenzo que esos otros que me cuidan y nos cuidan sabrán orientarnos cuando los necesitemos, quizad debiéramos prestar más atención para perder nuestros miedos.

Me pregunto si la muerte serán esos ojos o esa luz, o quizad la misma imaginación, me pregunto si su instinto de protección  se supera entre ellos para aquellos que cuidan sufran menos de lo que ellos creen conveniente. Me pregunto si los gatos también perciben las imagenes y el respeto de la muerte les hace inmovilizar sus sentidos y su esencia, porque Sasha esta mañana estaba dormida junto a mi almohada.

 Sólo pido que esta vida, esta que vemos cercana dure lo suficiente para llegar a entendernos entre todos; macabra imagen la de aquellos que creen ver en si mismos los vertiginios de la muerte y son incapaces de entenderla, aunque hay otros que como no entienden prefieren volver a su cama.

Que Dios y la luz acompañe a aquellos que con prisas  se encontraron en otro mundo sin haberle dado tiempo a prepararse … desde aquí poco más que velar por los que en vida seguirán regalandole la dicha del recuerdo.

Y mientras, yo misma y mis propias incongruencias estaremos para intentar entender cuando unos ojos se reflejan en una ventana y cumplir esa misión que no todos pueden percibir.

NOCHES DE MAGNETISMO

CHIWAKA:
 
La vida es curiosa verdad?. Neyebek y yo habíamos mantenido un juego sobre la noche de San Valentín a raiz de un post sobre el tema de la iniciativa en las relaciones hombres-mujeres. De hecho ella me había retado y yo la reté a ella.

Todo era un juego …. pero algo ocurrió………

Neye se acercó a mi y me dijo al oido aquello que le reté a decirme. Sabeis que ella no es precisamente una mujer que salte al bote salvadidas ante cualquier avería del barco. Yo esto ya lo intuía… pero iba preparado.

Y a quíen le importa lo preparado que va uno?. La vida te juega pasadas. No reaccioné como tenía estudiado hacerlo… con aplomo…. con seguridad en mí mismo. Al contrario….. reaccioné como ella intuía que yo lo haría …. con nerviosismo, con inseguridad.

Neye, sé que disfrutaste de la victoria de que fuera yo quien apartara la mirada, quien balbuceara en las palabras y quien, en el fondo vencido, sintió un gran vacío sobre sus pies.

Cumplimos con lo que ambos nos propusimos demostrar y después de ese encuentro curioso cada cual tomó de nuevo su camino…. pero algo ocurrió Neye.

Fuiste elegida Miss magnetismo personal. Yo fuí elegido Mister magnetismo personal.

¿Casualidades verdad? Nos resultó gracioso coincidir en esto.. recuerdas?

Pero mas tarde llamaste mi atención. El azar quiso que la organización se equivocara y te diera a ti la medalla del mister y a mí la de la miss……. El azar quiso que nos encontráramos de nuevo. ¿Otra casualidad?

Y las intercambiamos, y con ésta también surgió el intercambio de palabras…….

¿Los dos piscis? ¿Mas coincidencias?… Cada vez estaba mas asombrado. La vida te acerca y te separa, pero parecía que la vida de aquella noche quisiera acercarnos….

Luego vinieron los encuentros, fugaces pero embriagadores.. habíamos dejado de ser dos casi desconocidos y quizá la magia… o fue el alcohol….. nos empujó a conocernos un poco mas.

Y en medio de tantas, y tantas historias que se desarrollaron aquella noche…. estaba la "nuestra", o quizá, simplemente la "mia"

Quizá se quedó en una mera anéctoda pero …………….. algo pasó aquella noche.

 
NEYEBEK :
 
Estimado Chiwaca :

Sabes en realidad que uno de mis placeres son las letras, emanan fácilmente como quien pinta, la virtud del artista que vierte sus ideas y sus sueños en lienzo, que viste de belleza su propia belleza para reflejarla a ojos de aquellos que sólo son capaces de deleitarse, los más afortunados … hoy, esta misma mañana me llevé horas tras la pantalla intentando encontrar las letras màs correctas y hermosas, esas palabras que vistiesen de belleza la respuesta a una entrada que más que atrevida resulta preciosa, pero para mi sorpresa mis palabras quedaron desnudas ante las tuyas … que manera más sinuosa de sugerir un encuentro que casual no deja de ser intenso y dulce.

No creo en las casualidades, nunca creí … la vida está llena de señales que pasan continuamente a nuestra vista y sólo los que prestamos atención a ellas somos los que sabemos obtener respuesta; esa sensibilidad innata nos hace especiales, por eso amigo no pasaste desapercibido a mis ojos esa noche de encuentros.

La vida es un duelo, encuentros merecedores de plasmar una entrada entera … juegos de seducción que hiptonitizan, cuando me acerqué a ti quizad eran mis sensaciones las que temblaban ante la incertidumbre de obtener una respuesta no esperada, apenas me percaté que bajó tu mirada, de que la inseguridad era más compañera tuya que mía pues aunque no lo creas las rubias de rojo semejan atrevidas y locas pero suelen vestirse de vanalidad y euforia para guardar su timidez en el armario de los miedos.

Nuestro primer encuentro en la noche pasó por un cruce de palabras, tengo que hablar contigo dijiste … y me temí que quizad fueras a tacharme de atrevida, sólo era un juego pensé … No recuerdo si en ese momento te di dos besos pero si que recuerdo que durante la noche hasta que llamaron a los misters te busqué con la mirada sólo preguntándome que es lo que me querías decir … y me sorprendí sobre el palco a mi izquierda que el destino capicua había puesto en la otra parte una persona especial que para mi sorpresa resultó ser mi mismo horóscopo.

Recuerdo el día que te conocí, fue una noche de viernes en el Sally … me resultaste una persona cercana y entrañable rodeado de mucha gente … gente que te quiere y que te aprecia porque sin duda tu magnetismo personal es un brillo que desde lejos queda plasmado.

Es cierto que cuando entregaron las medallas me tocó a mi la de mister … me hizo mucha gracia … las señales invitaban a acercarme a ti irremediablemente así que no podía menos que hacerles caso, tan solo aunque fuese para ver si su significado era algo más que una mera confusión… y efectivamente descubrí que tenía algo más que contarnos, tenía que "contar una historia" … quizad la nuestra …

Quizad el alcohol no sea buen consejero, sin duda … pero también he de decir que esos dos encuentros se produjeron en frente de la barra, muy común como suele decirse … dicen que sólo los niños y los borrachos tienen la debilidad de ser sinceros … así que amigo, las palabras esas que se cruzaron no cayeron en saco roto sino que eran sentidas.

El destino sin duda forzó el encuentro por última vez, me marchaba … en la misma puerta y con el bolso y la chaqueta en la mano me crucé de nuevo contigo, esta vez no recuerdo lo que te dije pero si lo que te me dijiste … y no recuerdo más que llegar al coche y haber perdido mi movil.

Porque como última señal del destino sabías que no iba a llegar a mi casa con tu teléfono … por eso decidiste quizad hacermelo llegar de otra manera … hoy tras hacerme con mi movil nuevo solo tengo un teléfono el tuyo porque el resto se quedaron perdidos en la fiesta de San Valentín.

Sin duda aquella noche pasó algo … demosle al destino la oportunidad de que nos demuestre si en medio de tantas, y tantas historias que se desarrollaron aquella noche…. estaba la "nuestra", o quizá, simplemente la "mia"

 
CHIWAKA :
 
No dejas de sorprenderme. Si te digo la verdad, no recuerdo tus ojos vivarachos, porque no tenía valor de mirarlos directamente. Si.. era un juego, me decía, pero entonces porqué te buscaba entre la gente?

Tu no crees en las casualidades y yo solo creo en la templanza de un caos venido a menos.

Quizá Jose Ramón tenga razón y dos polos magnéticos de distinto signo se atraigan, no lo se.. .quizá tan solo sean nuestras sensibilidades las que nos acerquen.

Pero te dejé marchar y no se si me arrepiento porque por la noche soñe y no te encontré en mis sueños.

Quizá haya que soñar con mas fuerza, con mas deseo, quizá…. y solo quizá ……. mejor que no sea un sueño.

 
NEYEBEK :
Los sueños no son mas que un reflejo de los pensamientos, si yací en ellos a tu lado es porque quizad en otra vida compartí un lugar priveligiado y algo pendiente quedó en el camino; quizad un secreto compartido que a voces reclama ser abierto para evocar los recuerdos de un pasado no vivido.
Las casualidades no existen porque si existiesen probablemente la ley del magnetismo, esa en la que dos polos opuestos se atraen sólo sería una teoría y hoy sin duda es evidencia.
No tenias valor para mirar a mis ojos porque los tuyos estaban perdidos en el recuerdo, quizad de un amor no consumado o un amor escrito por el destino; no necesitabas mirarlos porque el latir de un corazón se marchó esa noche contigo.
Y arduo en tus sueños, como pecado pendiente en una noche donde las almas quedan en el limbo penitencia de sueños, hoy sueños compartidos.
 
CHIWAKA :
 
No se Neye.. por aquí eres amable conmigo, incluso me inspiras pensamientos…. pero no contestaste a mi privado….. porque?
 
NEYEBEK :
 
Las propuestas, esas que el destino nos regala … hay que sentirlas pero si se viven quizad pierden la magia al mezclarse con la rutina … Dejemos que estos que emanan sean pensamientos más que realidades, porque en el mundo de los sueños las caricias y los besos son para el alma y no para el cuerpo.
 
CHIWAKA :
 
Xiqui.. la magia no es solo magia porque no se materializa en realidades sino porque existe conjutamente con ésta. ¿De que tienes miedo? ¿de qué te protejes?
 
NEYEBEK :
 
La magia es un secreto que los magos guardan como preciado tesoro bajo su manga, a veces imaculadas palomas o despistados conejos … nadie sabe exactamente explicar de donde anida el misterio sin en ellos mismos o en la candidez de su público, la magia es virtud del que cree y yo todavía me estoy preguntando si soy mago o soy público.
El temor es como la magia, se viste de gala para enseñar sus virtudes pero sin duda en secreto se cuestiona que es más importante si el primero que protege el corazón ante las desavenencias vividas o el segundo que invita a sentir con dulzura el momento de actuar sobre una escena.
No temo, pues tus ojos vestidos de misterio y bautizados por tu eterna sonrisa me invitaron a cerrar los ojos al miedo aquella noche de cupidos, rubias vestidas de pasión rojiza escondiendo tras su escote un corazón sentido protegían el corazón con una medalla que aunque no suya tocó a la puerta de los sentidos para hacerle saber que esa noche más que suya era del destino que le invitaba a comenzar una historia, la historia del magnetismo.
Sabes que mi mensaje, ese que no llegó a tu correo pero si a tu mirada dice que los besos suaves y dulces te esperan en el rincón de la valentía para despertar corazones dormidos; el mío quizad despistado y el tuyo quizad en el exilio.
Así que hoy te invito amigo a rememorar el día en otro lugar parecido, donde tu mano y la mía puedan retar al destino.
 
CHIWAKA :
 
Laura.. podríamos hablar de miles de cosas, asomarnos al néctar destilado que al tiempo que calienta el cuerpo favorece la predisposición a la empatía…… peroooo ….

Bajemos a la tierra…. Laura….. ¿un café?

 
 
 

ARRANCANDO RECUERDOS

Hoy tengo un día extraño, este fin de semana tuve un pequeño incidente emocional, parece mentira cuando la vida te sonríe el corazón se debilite con tanta fuerza cuando te arrancan recuerdos hermosos. No sé si mi sueño frustrado es no haber sido madre aún o que quizad lo más parecido que sentí a amor hacia un niño lo viví con tanta intensidad que no llegué a ser consciente de  todo lo que ese niño había significado para mi.

 

Es complicado de explicar; ese niño significó mucho para mi en un momento, fue aquel momento simplemente pero ese vínculo de amiga, esa sensación de triunfo y protección con un nene tan especial como él. Me conformé con no verlo, al fin y al cabo es normal, me alegra su felicidad con su entrañable nuevo hermanito, con su futura familia, me alegraba y conformaba con verlo en fotos sonriendo mientras mi compañera me contaba avenencias y desavenencias, travesuras y risas … me alegraba saber que era féliz.

 

Hoy tantos momentos parece que no pasaron nunca, cuando entre los dos discutíamos por si se comía antes la comida de todos, como lograba en los momentos que se enfadaba y lloraba por sus miedos arrancarle una sonrisa porque a Laura cuando el se ponía triste le salían los eructos como si fuera cerdita simplemente para que los dos termináramos llorando de risa en lugar de por otras cosas. Compartimos grandes momentos, el y yo … quizad el resto del mundo en aquel momento de guerras quedaba a un margen para disfrutar a nuestra manera de una realidad que nos unía, el cariño.

 

Mi error, colgar una foto de él junto a mi; quizad no merezca o tenga potestad para tenerla; no creo que merezca tanto odio como para que se me prohiba una imagen: una imagen divina de una tarde de paseo de verano; aparecíamos los dos abrazados pues si no recuerdo mal esa misma mañana habíamos tenido una ardua discusión niño-adulto por su terror a los perros; me aseguró que no tenía corazón porque él entendía que me dieran miedo las cucarachas y no se quejara y yo no entendiese que él tenía pánico a los perros, aunque se tratase de un chucho de mierda que le tenía más miedo que él. Esa foto era el triunfo, había conseguido salir de la casa y entrar al restaurante por delante del perro, corriendo pero se le olvidó que estaba el chucho porque había dejado de ser importante.

 

No me duele el no verlo, al fin y al cabo es normal, tiene su vida ahora y no tengo nada que ver con ella, hace tiempo que deje de tener que ver … pero lo que me duele es que me arranquen los recuerdos, esos son míos y aunque parezca algo insignificante a ojos de los demás para mi es duro porque los ensucian.

 

Hoy en día las personas que pasaron por la vida no tienen derechos, solo obligaciones; yo no exigia nada, sólo pedía un derecho, guardar mis recuerdos intactos como eso y poder sentir en la lejanía el cariño hacia un niño que paso por mi vida y con el que compartí grandes momentos.

 

Un día, recuerdo escribí algo sobre él, me parece que lo leyó y le gustó; hoy quiero que sepa que a pesar de todo pase lo que pase lo seguiré teniendo en mi corazón, porque me regaló grandes momentos que aunque no esté permitido guardarlos en foto porque atentan contra su imagen y no tengo consentimiento quedarán gravados en mi alma para siempre; y de allí, de allí si que no los va a arrancar absolutamente nadie.

 

Y como dice mi madre, Laura, no llores por esas cosas, son tonterías; cada uno recojerá lo que con su mano siembre; así que segador de injusticias y desavenencias que no llore cuando su cosecha tenga que esperar en barbecho porque quizad el tiempo no le de los frutos que él espera.

 

Así que terminó mi pena porque realmente nadie olvidará en el camino que él y yo compartimos grandes momentos y esos no se olvidan.