Hay veces que la vida te da lecciones de humildad, lecciones que parece no aprender nunca una, lecciones que te escuecen en el alma y que gritan al vacío pidiendo auxilio.
Retomé mi amor por Maitea, las dudas de la distancia me abrumaron en un momento pero al pensar en él me di cuenta que mi amor era demasiado bonito como para ser tan débil de dejarlo así porque si de tal manera que retomé lo nuestro con todo el cariño y el mimo pertinente de una persona que apuesta con los ojos cerrados. Fran me visitó el fin de semana y yo le devolví la visita este puente. Nuestro fin de semana en Valencia fue maravilloso, perdiéndonos en los encantos del barrio del carmen, viendo Valencia desde arriba imaginando como podría ser nuestra casa algún día con un bello balcón con vistas al carmen y luego de vuelta a San Sebastián ese mismo miércoles.
Llegué a San Sebastián ilusionada, compartir unos días en la tierra más hermosa con esa persona que quería, el jueves por la tarde en frente de un lindo paisaje me confeso que tenía miedo y que sus sentimientos no estaban claros.
El viernes, por la tarde, sentados en frente de la playa más hermosa de España, la playa de la concha me dijo que no estaba preparado y que quería dejar la relación, pensaba en voz alta pero no solo era su oposición si no el dolor que le había dejado su relación fallida de siete años el que le cegaba y no le permitía ver más allá. De repente mi corazón quedó esparcido en mil trozos en aquella arena anaranjada … sabía que era algo complicado, que estaba pasando una mala racha, pero nuestras conversaciones de horas, nuestros sueños, nuestras ideas me habían hecho hacerme otra idea, otras esperanzas … pensaba que estaba empezando a apostar y a ser feliz a mi lado.
Sentada en aquella playa pensé en coger el primer autobús para Valencia, que necesidad de hacerme pasar 4 días allí cuando me lo podía haber dicho por teléfono y haber podido llorar junto a mis amigos despotricando sobre lo horribles que son los hombres … entonces miré para atrás y pense que esa era mi penitencia por haber jugado con los sentimientos de otras personas que me habían querido de verdad … pasar tres días en un lugar de ensueño con una persona que me llenaba pero que había decidido seguir el camino sin mi.
Una historia macabra, llorar las penas de amor al lado de la persona que te deja, de alguien que ha decidido hacer de la despedida el fin de semana más hermoso … Controversia de sentimientos, guardé mi corazón en un frasco, lloré y lloré, … triste despertarse en mitad de la noche con la persona que sientes hasta dentro y sentir un ahogo terrible en el mismo corazón pensando que nunca, nunca más ibas a tenerla al lado … mientras reposaba a tu lado durmiendo … y te abrazaba triste pensando que sus abrazos podían calmar tu desesperación.
No conseguimos ponernos de acuerdo, quien era más desgraciado en ese momento si él que estaba perdido en el mundo tras haber perdido en su vida o yo que me había cruzado media España para recibir un castigo de algo que no había ocasionado. Que era más macabro que fuese tan ingrata como el decía de hacerle sentir culpable cuando había dejado de estudiar su oposición ese fin de semana con los exámenes a dos semanas, de haberme preparado un fin de semana de ensueño, de haberme abierto su corazón, de ser tan egoísta de no entender su situación o yo que al fin y al cabo nadie me había preguntado si quería pasar un fin de semana precioso mientras sabía que nunca más iba a recibir sus besos.
Sólo sé que lloré todo lo que hacía falta, una cura de vergüenza cuando estoy acostumbrada a llorar en mi rincón escondida del mundo y tener que aguantar las lágrimas en las esquinas por no hacerle sentir mal … como actuar ante una situación que me desesperaba, sin lograr entender como podía dejarme cuando estaba disfrutando conmigo en ese momento.
No puedo enfadarme con él, está pasando una mala racha, alguien le destrozó la vida y no ha aprendido a perdonar, no entiende, está cegado por su situación, perdido, amedrentado, destrozado … ¿pero y yo?, ¿acaso tengo culpa de que su vida no haya sido un río de rosas?, y la mía …
Llegué a sentirme tan mal, tan perdida, tan extraña con la situación que llegué a disfrutar de la tierra, de las vistas, del momento … y mi amor, ese tan hermoso menguó a darme cuenta que las personas no son siempre lo que uno piensa, que de la calidez a la frialdad sólo hay un paso y que sin querer idealizamos las situaciones y luego no son lo que pensamos.
Me di cuenta que nadie es quien para cuestionar, que las vidas de las personas les marcan y que solo aquellos que están dispuestos a perdonar son los que el día de mañana podrán volver a amar. Sé que algún día mirará atrás y se dará cuenta de lo que perdió, que valorará aquello que le entregué y entenderá que su dolor no tiene porque ser el dolor de los demás… Por eso no siempre se puede apostar y ganar … dosis de humildad.
Me acordé de Charlie, con cariño, con fuerza, con intensidad … recordé aquellos días en Sevilla donde el corazón palpitó con fuerza y recordé como hoy de nuevo había vuelto ahorrar apostando sin tener en cuenta que el círculo continuará mientras no aprenda. Recordé como hoy es un buen pilar y aprendí parte de la vida.
No tengo valor de odiar a maitea, porque mi sentimiento es tan hermoso y su razón tan evidente que he de ser madura y entender que cuando dos personas se encuentran en situaciones distintas no pueden ponerse nunca de acuerdo.
Estoy tranquila porque sé que hice todo lo posible, que aguanté que escuché y callé sin salir corriendo …esta vez tuve valor para callar al ego y salir corriendo como siempre. Me acorde de un amigo, el día que pensó que éramos iguales, pues pude verme reflejada en él y ser consciente de todo el daño que había podido ocasionar yo en algún momento a personas que me han amado.
Anoche salí de San Sebastián, nos despedimos como siempre, como si nada hubiese pasado … me llamó para ver que tal estaba y marché pensando que podíamos ser amigos. Al llegar a Valencia, se me calló el alma, el corazón se había quedado en Euskadi y no era capaz de sentir el alivio de volver a casa y sentirme arropada.
No dormí en el viaje, no he dormido en casa … porque al volver notaba su vacío en mi cama sin haber compartido con él poco más de unos fines de semana. Entonces supe que no puedo ser su amiga, al menos ahora porque su dolor se me contagia con fuerza por verlo así y por hacerme sentir lo que no soy, una perdedora.
Ahora estoy en la oficina, mantengo la forma sin dormir pero no he comido, no tengo hambre … tengo el corazón lleno de cansancio por no dormir y por haber aguantado algo que creo que tampoco merezco después de todo lo que he entregado. Así que hoy comeré mis penas, mañana si procede ya habrá más cosas.
Así que hoy si, hasta siempre Maitea, te deseo lo mejor en tus proyectos pero esta vez amigo no voy a estar, porque estando muero en vida y merezco vivir con fuerza, recuperar mi vida, mi brillo y mi esencia.
Hoy sé que gracias a Dios tengo a mi alrededor un grupo de amigos maravilloso y personas que me quieren, tengo mi vida, mi Valencia … mi yo misma. Gracias por estar ahí, ahora quizad necesite que me enseñeis a volar a mi un poquito.
