Cartas a Eros (II)

Mi querido Eros :

 

Sentada junto
al arroyo de nuestro amor vivido espero la vuelta de mi botella, esa que rellené
con todos mis deseos en un grito de auxilio, esa vacía de esperanzas y llena de
recuerdos; la espero con tal ansia que yo mismo escribo tus palabras en mi
mente para creer que no me olvidaste, yo misma invento tus susurros en mis
oidos, tus caricias en mi mejilla, tus besos en mis labios … quiero creer tanto
en tu recuerdo que a veces me olvido que permanezco sola a la espera porque
estoy convencida que tu alma, esa que entregó y satisfizo los más hermosos
momentos permanece sentada junto a la roca que mi esperar lamenta ante el vacío.

 

Te siento tan
cerca mi vida, son tan reales esas palabras que escucho que mis labios
entreabiertos saborean tus besos cual hambriento recien nacido que busca con
ansia el pecho materno. Es tal la placidez de mi espera que el delirio me lleva
a encontrar botellas en las rocas del vacío, que esa carta que ensalce la
virtud de tus amores donde me amas y me pides que sea tuya eternamente son
espejismo ante el sediento de amor que espera su destino.

 

Mil amores,
mil vivencias, mil amantes desconocidos pasaron fugaces por mi lecho como
amante que no ama sino vive su camino, lascivas salamandras se cruzaron por la
senda de los amores quizad prohibidos … pero Eros, mi amado Eros, vos me
robasteis la cordura y te llevaste mi equilibrio, vos me haces sentir el amor
como sangre que envenena el placer de los sentidos, vos hiciste que tu aire
fuese la razón de mi aire porque respirar sin ti es la asfixia de morir en el
olvido.

 

Vos me
regalaste la esencia de amar por entero con el alma, vos me enseñaste mi Eros el
calor de la prudencia y la calma … ¿porque regalar tal virtudes a una inocente
dama cuando aquel día que marchaste la locura quedó en mi cama?. ¿Por qué ensalzar
tus palabras si hoy solo escucho las mías?, ¿Por qué las lágrimas que enjugo saben
a dolor y a ira?. Y entonces quiero cambiar amargos sabores por el manjar de
tus besos pero entonces la conciencia me dice que cambio amor por desespero.

 

 Más cierro los ojos en la noche, y meto mi
mano en el agua; gélida sensación me recorre, es la sensación de la espera que
aún vestida de recuerdos está vestida de penas … y entonces miro al horizonte,
el agua sigue su curso, tal vez mi querido Eros no alcanzaste a encontrarla. Y
decido de nuevo escribir la virtud de tus encantos y arrojo esta carta en
botella imaginándola entre tus manos.

 

Eternamente
tuya

 

Neyebek

Historias sin titulo

Te escribo porque fuiste la única persona
que no me pidió que lo hiciese y ese voto de confianza da al corazón la virtud
de regalar con un recuerdo a aquel que simplemente permanece sin exigir.

 

Hoy en un manuscrito de historias donde el
juego de la seducción tiene dibujadas miles de momentos se dá cuenta que la
imaginación dejó el resto en las páginas anteriores, porque hoy sólo quiere
escribir una historia bonita de dos almas que en el camino las casualidades
dieron lugar a las causalidades para que la tinta de esta pluma de rienda
suelta a la imaginación más tierna, al momento más divino, a las sensaciones más
desconocidos.

 

Creo que nunca desde que nuestras palabras
se encontraron ninguno de los dos quiso ver más allá de una amistad hermosa,
pero yo hoy cierro los ojos y quiero ver otra historia, algo bonito, algo
tierno, algo nuestro. Una historia sin nombre.

 

Siempre pensé que las historias con título
son historias más coherentes, se confraterniza con ellas haciéndolas más tuyas,
sintiéndolas con fuerza … haciendo de ellas parte del camino, del aprendizaje y
la belleza de la vida.

 

Escucho a Silvio, desde los últimos tiempos
el destino me ha cruzado con él en varias ocasiones, tuve el placer de vivirlo
de cerca, de escucharlo y cuando lo tuve en frente pensé que sus palabras no
eran tan hermosas en directo como yo las había sentido, cada letra me recordaba
a un segundo de mi vida, desde adolescente fue para mi todo un significado, un
poeta de la trova, un revolucionario … con el tiempo fui haciendo de él
costumbre y apenas me di cuenta de todo lo que significó en mi crecimiento.

 

Hoy me pregunto si Silvio sigue siendo mi
amigo o pasó a ser mi compañero, quizad el destino hace que las personas se
crucen y luego cuando vuelvas a escucharlas las sientas tan cerca que no
llegues a diferenciar si te las volviste a encontrar o si siempre estuvieron.

 

Hoy me reencuentro con esa parte más tierna,
esa que me ilusiona por unos días he desconectado del mundo para encontrarme a
mi misma … si, bien sabe el mundo y la luna que las ninfas son enamoradizas si
no enamoradizas caprichosas porque en su vuelo desde lo alto olvidan que en la
tierra la gente piensa de otra manera. Hoy quiero volar y sentir … y cuando
miro hacia arriba no encuentro a nadie más cercano que a ti.

 

Me pregunto realmente si ese acercamiento es
mío tan solo o quizad en el camino tras largas conversaciones hayamos llegado a
ser buenos compañeros de vuelo; el amor va y viene pero los buenos amigos son
los que gusta viajar y compartir.

 

La vida, especialmente en este año no me
acompañó con la suerte, a veces pienso que me debilito mortalmente otros como
hoy que necesito reposar cerca de mi arroyo para pensar que el vuelo no resulta
tan aburrido si cuando miras desde  la
orilla encuentras nuevos sueños en los que creer, el sueño de las historias sin
nombre.

 

Quizad la pobreza del momento o la facilidad
de no pensar hace que refugies tu imaginación en los rincones más inhóspitos, más
cercanos … esos rincones que solo se descubren cuando la pereza de volver a
empezar te invita a seguir compartiendo.

Hoy quiero creer en la magia, esa que nos
llena de fuerza y nos hace pensar que quizad no todos los terremotos condenan
al exterminio, hoy quiero creer en las nuevas historias y querer las que vivo;
porque el amor es como la paz si se vive por entero se disfruta hasta el final.

 

En cuanto a ti amigo, no sé te encontré por
el camino y hace tiempo que permaneces en mi vida como algo cotidiano haciendo
de nuevo una historia, la historia de dos personas especiales que han vivido y
se complementan para en los malos momentos tener esas palabras o momentos
especiales que pueden compensar esos otros vacíos que a veces nos hace ver el día
nublado y oscuro.

 

No te conozco, apenas más que tus palabras y
tus historias, igual que tu las mías pero he de decirte que algo bonito ha
nacido en el seno de un espacio que más allá de ser virtual rozó el cariño de
lo personal.

 

Hoy que tengo un día romántico quiero volar
lejos, darte la mano para que me acompañes a enseñarte que el horizonte es como
la vida; hay que vivirla hasta el final con intensidad, hoy te vendaré los ojos
… no quiero que veas nada simplemente que sientas la dulzura de una mano junto
a la tuya, la calidez de una sonrisa amiga que te propone no tener miedo más
porque de la mano de una ninfa nunca caerás al vació; quizad no sea la mejor
maestra de vuelo pero si te digo que me preocuparé que mientras vueles
simplemente disfrutes de tu viaje sin pensar que al quitarte la venda de los
ojos la altura te hará perder el rumbo

 

Las historias, esas que nacen sin esperar
son las historias mas hermosas porque su trama no está estipulada son los
mismos personajes los que van curtiendo, improvisando y embelleciendo.

 

Las mariposas también tienen alas; a mi
personalmente me gusto sólo mirarlas porque su belleza está condenada a ser
breve; a veces sentada junto al árbol me pregunto si su belleza es caduca o es
tan infinita que a pesar de ser breve será eterna en el recuerdo de los que la
observaron.

 

Las mariposas entonces son como los
recuerdos, bonitos siempre y permanecen en algún lugar del corazón siempre que
los que las observan quieran hacerlas eternas o quizad pensar que son breves.

 

Esta noche hice una sinopsis en la historia
de las tristezas para sonreir un poquito quizad porque soñar es barato y como
bien sabemos hace tiempo que el dinero no se quedo por la luna.

 

Esta vez pagaré los sueños con sonrisas y
pensaré que las imágenes no son necesarias si las palabras unieron algo que
valió la pena; la confidencia pesa más en la balanza del aprecio que las
esperanzas o los acontecimientos.

 

Porque yo sé que como tantas veces si caigo
mis alas me levantarán el vuelo con facilidad porque la experiencia de la vida
hace que las nubes dejen de ser aire para ser algodones donde las caidas duelen
menos.

 

 

 

 

Supervivencia

Hace días que las lágrimas se
hicieron compañeras, quizad el fracaso o el miedo, quizad la miseria de no
llegar ni a ser miseria porque hasta los míseros tienen un halo de esperanza
para seguir trepando la cuerda.

Que recurso me queda mas que las
lágrimas para ocupar el tiempo. Un libro que cuando lo leo me parece tan malo e
insulso que hago esfuerzos incomparables para no cerrar los ojos y partirlo en
mil trozos, una nevera vacía con la que conversar si es lo único potable que se
puede hacer por ella, un silencio roto por los gritos de una gata que aburrida
decidió coger el celo cada diez días por si no tuviese bastante con escucharme
a mi misma.

Esfuerzos, sobrehumanos y sin
saber de donde salen por no coger el mundo y estrujarlo, por no enviar a la
mierda al Sr. Del Banco que tan buenamente se ofreció a que le importase unas
narices que no tenga ni para vivir mientras siga pagando la dichosa hipoteca,
que se exime de responsabilidades, fuerza para encerrarme en las cuatro paredes
y sobrevivir, no pasar la vergüenza de tener que agachar la cabeza y decir “no
puedo”. Cansada de tener que contestar a preguntas y reproches, “que mala cara”,
“que humor”, “que brusca”, “no te tomes las cosas así”, “es que te estas
quedando tísica” … narices, ¿alguno de todos los que son capaces de mirarme a
la cara se han preguntado quizad tenga mis razones?, ¿que la fuerza si sale de
algún sitio es porque me está consumiendo?. Cada día que me levanto me pregunto
si esta vez el día traera buenas noticias, si esta vez alguien se acordará que
necesito trabajar, si tal vez pueda ser un día mejor y más interesante. Cuando
dará respuesta la espera, cuando por fin podré ver la luz con claridad.

Cansada, hasta incluso del amor, personajes incompletos que pasan por el camino exigiendo y
sin entender las situaciones, cansada de silencios y conversaciones a destiempo
que terminan en discusiones simplemente porque los vacíos del alma no pueden
suplir a los del corazón.

Porque para todos es fácil ver
las situaciones desde fuera pero sentirlas sólo le toca a uno. Supervivencia,
el secreto de los perdedores pero la pócima para evitar la muerte en vida.

Mi querido Eros

Mi querido y ansiado Eros :

Noches de hastío fusionan las lágrimas con la desesperación, te busco entre mis sábanas preguntándome porque esta noche como tantas el recuerdo me envuelve con la añoranza de tu partida, pasaron decádas desde que tu cuerpo desnudo envuelto junto al mío se deshacía en besos y caricias, décadas desde que tu sonrisa inmaculada iluminaba el alma de mis anhelos, que la ilusión de tenerte a mi lado era la luz que iluminaba cada despertar.

Me pregunto porque el destino, ese que cruzó durante un segundo nuestro momento hoy me castiga cada noche con el silencio de unas sábanas … en la distancia te sueño … sueño ser ninfa encantada que en riachuelo donde emanan aguas de esperanza te espera sentada junto a la orilla, sentada en la roca bautizada de fé e ilusiones, calida roca en el momento de la espera porque sabe que en algún momento tu ansiada sonrisa cual mago o vital alkimista haría olvidar que las piedras en realidad son frías.

Es tan plácido mi sueño Eros que no deseo despertar nunca, y cuando en la mañana el sol me desvela durante un segundo deseo con toda mi alma hayarme acostada a tu lado … y entonces, cuando mi mano busca la tuya un gélido grito de ausencia me dice que esta mañana como tantas deberé apretar los labios para no querer olvidarte.

Aquel día mi amado Eros que desperté por primera vez sin tu presencia me pregunté mil veces donde fuiste, y en cada silencio de mi día me pregunto si me amaste o fue tan sólo mi amor tan grande el que lleno tu sitio o el mío.

Donde se hayarán mis besos, esos que compartimos, si perecerán en otros labios o tal vez volverán a los tuyos … hoy mi ansiado Eros cual mensaje en una botella arrojo mi esperanza al río para volver a sentirte allá donde te hayes.

Siempre tuya

Neyebek

Muchas gracias por estar ahi … hoy otro año más con todos

Érase una vez un hada que vivía en un país muy lejano. Era un hada alegre, no muy alta pero a veces tenía una sonrisa tan grande que pasaba desapercibido su tamaño tanto para ella como para el resto de los habitantes de aquella extraña tierra. Se ganaba la vida contando historias, de pequeña su mamá le dijo que el todopoderoso creador del país de las hadas le había bautizado con la virtud de las palabras y por esa incondicional gracia la gente la quería porque cuando a las personas se les terminaban las esperanzas ella siempre tenía una historia que contar para devolverle la sonrisa y la ilusión.

En la tierra de las hadas proliferaba la paz, la gente sólo se ponía triste cuando perdía una cosecha, cuando no salía el sol o cuando algún familiar se ponía enfermo, entonces alguien se acordaba de aquella hadita pequeña que llegaba con sus canciones y les devolvía las risas con sus anécdotas y fuerza, siempre llegaba con una cajita, decía que sólo contaba si metían sus penas en esa cajita y al terminar la historia le devolvían la misma para enterrarla en el bosque de la alegría.

Un día después de atender a la petición de un gran señor hadita se disponía a enterrar una cajita bajo un árbol en aquel bosque, entonces mientras estaba arrodillada escuchó una voz tras de ella :

– No entiendo, ¿Qué es eso de guardar las tristezas en una caja?. Sabes te he seguido desde hace tiempo, escuchando tus historias y viendo como engañas a la gente.

Hadita se giró perpleja y vio tras de ella un hombre vestido de negro, llevaba un sombrero de copa y un bastón largo.

– Me parece increíble que una persona tan pequeña sea capaz de hacer creer a los
Demás con sus mentiras que sus penas van a desaparecer por enterrar una caja fea y siempre la misma. Marchas con tu sonrisa cínica feliz de saber que tus mentiras lograron su objetivo.

Hadita se echo a llorar, de repente se dio cuenta que sus manos temblaban y la caja se abría, noto que le faltaban las fuerzas para desprender la arena del hoyito, la cogio con una mano y se giró de nuevo para ver bien el rostro de aquel hombre. Vio sus ojos fríos, tanto que se mezclaron las lágrimas con un frío gélido. Entonces el hombre desapareció.

Le temblaban las manos así que cogió aquella cajita y marcho a su choza desconsolada.

Las palabras del hombre resonaban en su cabeza:

– “Engañas a la gente” … “engañas a la gente” …

Ella sabía que sus historias no eran reales, que cada cuento era fruto de su imaginación pero también recordaba las sonrisas, las ilusiones y la alegría de cada casa cuando marchaba… De repente las dudas le llenaban, se preguntaba en realidad si ese hombre le estaba diciendo la verdad y había llenado su ego de triunfos, si quizad era tan superficial como para sentirse capaz de liberar de las penas a la gente cuando la gente en realidad tenía necesidad de penas y debía asumirlas en ved dejar que un hada cualquiera le engañase diciendo que se las llevaba dentro de una cajita.
Hadita se sintió por primera vez pequeña, tan pequeña que casi cabía en la cajita y prefería esconderse entre las penas a tener que asumir que quizad había estado engañándose a si misma y encima a los demás.

Hadita entonces comprendió que tenía cuentos para todos pero que ahora, cuando intentaba subsanar sus penas no tenía ningún cuento para ella.
Pasaron los días y la fuerza de hadita iba cada vez aminorando, tanto que sin querer perdió la voz y las penas de la cajita sin enterrar habían empezado a dispersarse por la choza.

Entonces al tercer día se oyeron unos golpes en la puerta de su choza:

– “Hadita, hadita”… soy Enea, ¿la hija del señor me recuerdas? Puedo pasar?

Hadita apenas tenía fuerzas para levantarse, de repente le vinieron a la cabeza los recuerdos, la cajita llevaba las penas de Enea y se sintió desfallecer aún más, seguro que venía a decirle le había engañado porque la caja no se había enterrado en el bosque de la alegría y seguro que sus penas continuaban.

– Buenos días hadita, te traigo un pastel de calabaza en agradecimiento a la alegría que nos devolviste, sé que no tiene punto de comparación a tus historias pero de buena fe y con mis propias manos lo preparé para ti.

Hadita balbuceo …

– ¿Que te sucede hadita?, ¿Dónde está tu voz? … te has resfriado … Oh amiga, lamento que cogieses frío cuando enterraste mis penas

Hadita intentaba gritar que no las había enterrado, que en realidad era consciente que estaba engañando a todos y que no pensaba contar cuentos nunca más.

Enea se acercó y la abrazó con tal fuerza que de nuevo se empezó a sentirse grande.
Hadita no entendía nada no había enterrado las penas y sin embargo Enea tenía una fuerza grandísima.
Enea dejó el pastel sobre la mesa y se marchó.
Hadita se quedó mirando la cajita, el abrazo de su amiga le había dado tantas fuerzas que aprovechó toda su energía para ir corriendo a enterrarla en el bosque.
Al volver a casa se sentía tranquila, sabía que sus penas se encontraban en buen lugar.
Entonces decidió probar el pastel, estaba riquísimo tan rico que de repente le volvió la voz y empezaron a venirle cuentos, y cuentos y cuentos … y entonces pensó que mas da si mis historias no son reales, al fin y al cabo tenia aquí la cajita y Enea había recuperado su fuerza.
De nuevo tocaron a la puerta … y cuando fue a abrir encontró un bastón con una nota que decía :

– Los pasteles de calabaza no devuelven la voz igual que tus cuentos sirven para engañar a la gente pensando que sus penas se meten dentro de una cajita.

Hadita quedó contrariada … ¿que había sucedido entonces?

Al volver a la mesa encontró en su cajita una pizca de imaginación y dos dosis de gratitud, habían entrado solos dentro. Entonces comprendió que la felicidad o la sanación de las penas no radican en los remedios, si no en las personas, que a veces la fuerza interior es la que otorga la felicidad, que no hay que pensar en los medios si no en las soluciones y todos habían sanado solo porque creían.
Hadita supo que quizad sus historias no fuesen reales, que los pasteles de calabaza solo eran pasteles pero que si ella cada vez que contaba una historia creía en ella sus oyentes también creerían y que si los pasteles se llenaban de gratitud podían ser pócimas mágicas llenas de vitalidad.
Hadita aprendió que nunca nadie, ni siquiera vestido de negro tiene suficiente fuerza para romper la magia de un cuento y la naturalidad de la gratitud.

Pensamientos

Hay días que el sueño se transforma de tal manera que pasas a vivir más de noche que de día, yo hace días que vivo demasiado sin tener nada. Quiero encontrarme un poquito más a mi misma, muchos me encontraron pero no fui capaz de lograr encontrar el sillón cómodo donde sentarme a pensar para encontrar alguna solución factible.

Tengo en mi mesa apenas un Boli, cuatro hojas mal escritas del último boceto de fiesta que organicé … y sobre la silla un millón de preocupaciones, pesan 58 kg.

Quizad las preocupaciones pesen menos si la disciplina o el equilibrio se ponen en la otra parte de la balanza. Necesito pensar, no sé en que porque me aburro yo sola con mis pensamientos si la fuerza no acompaña, pero supongo que en algún momento el viento arrastrará con fuerza la tristeza para convertirla en algo útil.

Creo que se me secan hasta las palabras, porque si vuelvo a leer lo que escribo me quedo en la primera linea pensando si es correcto mi parecer, si es correcto mi peso o si en realidad lo que tengo delante de las narices es sólo un momento.

Hecho de menos a Maitea, supongo que porque resulta más cómodo echarlo de menos porque fue el último hombre que amé hasta perder la cordura y hoy estoy tan cansada que prefiero echarlo de menos que de más.

Guardo mis fuerzas para papá, supongo que entre estar en casa lamentando y pasear mi alma en pena con él resulta más productiva mi no nada a su lado que yo misma y mis pensamientos.

Quizad la razón llamó a mi puerta, es curioso porque mi puerta hace tiempo que perdió la validez de su pomo pero quizad ahora más que nunca despierte a la entrada de la cordura para vivir sobre mis posibilidades y no por encima de ellas.

Estoy escasa, escasa de palabras y escasa de posibilidades; simplemente estoy.

El amor tocó a mi puerta, sin duda le cogi del brazo fuerte para que no se marchase … un Peter Pan para una campanilla sin alas que con los ojos vendados se pregunta sin ganas hacia donde seguir su rumbo.

Escasa, sin palabras y seca … un manantial de fuerzas que hoy perdieron el rumbo de su caudal y se desparraman sin sentido ni forma. El manantial absorvido en un mundo donde el quizad no se acepta y quiere el ya mismo.

 

Sobre los vaticionios y las llamadas no entendidas

Esta noche eran las cuatro y media de la mañana, de repente me dio un vuelco el corazón , note un miedo, como a veces me pasa, sentí esa voz dulce que me reconforta cuando tengo ese tipo de miedos, papá iba a ir hoy al medico y me preguntaba si quizad le iba a pasar algo, aquella voz me decía que no temiese, que no estaba cerca pero algo me decía que había algo, que la muerte estaba cerca, que esa angustia me llenaba decía que había algo … esa voz me impedia levantarme de la cama: ven aquí, no tengas miedo, no le hagas caso … pero una fuerza me invitó a levantarme, busqué Sasha, no respondía a mis llamadas, me preocupé dije bueno esta loca ya se me ha escapado por la ventana y en dos dias me viene con churumbeles, pero no … de la misma manera que esa voz me decia vuelve a la cama y duerme me armé de valor, de repente en la habitación del ordenador note una especie de luz, al mirar al cristal parecí observar unos ojos reflejados en el cristal y de repente un halo frío que me dejó helada y de nuevo ese subconsciente de vuelve a la cama, no temás …  me marché a la cama temblando, volvi a llamar a Sasha pero parecía haber desaparecido de la habitación. Se me quedaron gravados esos ojos que medio en sueños medio despierta juraría haber visto en el cristal pero agarrando fuerte mi Jesus del Perdón conseguí conciliar el sueño.

Al levantarme vi el ordenador encendido, anoche lo debi dejar así, conecte el mesanger y me encontré a Raul, le dije que no iba a estar en el hospital, que en todo caso podiamos comer el viernes si el quería el recogia unas cosas para marcharse al mismo hospital donde estaba papa en la consulta; al llegar a casa de mamá he visto su llamada perdida; me he preocupado … le he devuelto la llamada y me ha dicho que su padrastro acababa de fallecer.

Me pregunto si esta noche la muerte quiso hablar conmigo para que le avisara … y me convenzo que esos otros que me cuidan y nos cuidan sabrán orientarnos cuando los necesitemos, quizad debiéramos prestar más atención para perder nuestros miedos.

Me pregunto si la muerte serán esos ojos o esa luz, o quizad la misma imaginación, me pregunto si su instinto de protección  se supera entre ellos para aquellos que cuidan sufran menos de lo que ellos creen conveniente. Me pregunto si los gatos también perciben las imagenes y el respeto de la muerte les hace inmovilizar sus sentidos y su esencia, porque Sasha esta mañana estaba dormida junto a mi almohada.

 Sólo pido que esta vida, esta que vemos cercana dure lo suficiente para llegar a entendernos entre todos; macabra imagen la de aquellos que creen ver en si mismos los vertiginios de la muerte y son incapaces de entenderla, aunque hay otros que como no entienden prefieren volver a su cama.

Que Dios y la luz acompañe a aquellos que con prisas  se encontraron en otro mundo sin haberle dado tiempo a prepararse … desde aquí poco más que velar por los que en vida seguirán regalandole la dicha del recuerdo.

Y mientras, yo misma y mis propias incongruencias estaremos para intentar entender cuando unos ojos se reflejan en una ventana y cumplir esa misión que no todos pueden percibir.

Noches de Peter y Campanilla

 
 
 

Rosas blancas que dibujan

Inmaculada presencia

En virtud de la inocencia

Que entre besos acurruca.

 

Despierta la mañana temprana

De un amanecer reconocido

Un dulce placer escondido

En la calidez de las entrañas.

 

Que vista de luz la ilusión

De un jardín donde las luces

Dejaron atrás las cruces

Para sentir la emoción

 

Que hoy la calidez de tu chaqueta

Llene de emoción y sonrisa

La elocuente y dulce brisa

De una rubia pizpireta.

 

Que vuelen mis sueños en la noche

hasta el balcon de las dulces aguas

para encontrar tras las enaguas

un beso de despedida en un coche

 

Que la magia de un simple martes

Encante la virtud de las hadas

Y olvide el temor a perder sus alas

Porque decidió ceder su parte.

 

Que la raiz que hoy emana

La virtud de un nuevo amigo

Sea para mañana destino

Y que crezca bien regada.

 

Un beso Peter