(Aparece la ninfa
sentada sobre una roca del riachuelo, al fondo correteando por los juncos está
Sasha)
Neyebek : (sentada pensativa) Sabes Sasha hace
quince lunas que no cambia ni un solo color en nuestro mundo; creo que estoy
aburrida de ver los mismos colores cada mañana desde que me levanto hasta que
me acuesto (sonríe y gesticula). Recuerdas Sasha los momentos de aventuras,
cuando Abevury se enamoró, cuando Erika surcaba las aguas y nos reíamos con
Hermes (suspira ) quedaron tan
lejanas …
Roxe : (suspira) Quejarte, quejarte …
últimamente es lo único que sabes hacer, encontrarle pegas a todo lo que te
encuentras
Neyebek : (se
gira) No digas eso Rose, ¿acaso no ves que la luna ha llegado a ser
aburrida y los colores han perdido viveza?.
Roxe : Si no fuese porque te conozco de hace
tanto tiempo diría que tanto sol te está afectando la cabeza; la luna sigue
teniendo los mismos colores, las mismas historias y los mismos personajes. Eres
tu la que languideces pensando en que los demás no te necesitan.
Neyebek : Estás
muy equivocada Rose, me siento feliz de que hayan aprendido a volar ellos sólos,
quizad me sienta triste de pensar que mi luna se secó de aventuras.
Roxe : Aventuras,
aventuras; dichoso vicio que tienes de complicarte la existencia, ya me dirás
buena amiga las gratificaciones que obtuviste de algunos de tus personajes
Neyebek : No me
entiendes Rose, para ti es sencillo, pequeña, vistosa tus colores nunca dejan
de brillar y cuanto más te da el sol más viva te sientes; el sol con mis alas
en pausa las secan, pierdo vigor y fuerza.
(De repente se oye un
ruido, suena como a tambores, la ninfa se levanta, los ojos se le abren como
platos y busca el sonido)
Neyebek : ¿Qué es
eso que se escucha en el fondo del bosque?
Roxe : Has visto,
llevaba razón te ha dado demasiado el sol estas últimas lunas.
Neyebek : En
serio no lo escuchas Roxe
Roxe : Pues claro
que lo escucho
Neyebek : De
donde vienen?
Roxe : No se
Neyebek : Vamos
Roxe : No
Neyebek: Venga
vamos
Roxe : Bueno,
pero prometeme que pase lo que pase no te vas a meter en líos
Neyebek : ¿Cuándo
me he metido yo en líos?
Roxe : Tu nunca vamos, eso son los prejuicios de una rosa languida y neurótica verdad
(Aparece Sasha junto a
un tambor; el unicornio negro la mira de reojo y da vueltas a su alrededor)
Neyebek : Sasha,
¿Qué haces aquí?, Ven aquí a mi lado y deja el tambor, ¿no ves que está
asustado?
(el unicornio mira a
la ninfa desde lejos y con indiferencia sigue dando vueltas alrededor del
tambor)
Rose : Hay que
ver lo obediente y disciplinada que es tu amiga, todo un ejemplo de fidelidad y
sumisión.
(se acerca hasta donde
están el tambor y Sasha, se pone en frente de ella)
Neyebek : Sasha
que te he dicho? (el unicornio la mira y
para, coje el tambor), ya veo que contigo las ordenes valen de poco,
¿quieres que me enfade contigo?.
(el unicornio la mira,
agacha la cabeza y se sienta)
Adartia : Benditas las manos que le otorgó la
luna
(la nnfa asustada
suelta el tambor)
Neyebek : Caspita,
un tambor que habla
Roxe : (empieza
a reir jocosamente) y eso te sorprende,
tu eras la que asegurabas que estaba asustada porque tenía rondandole a
Sasha.
Neyebek : Si,
pero no es lo mismo … estar asustado que hablar
Roxe : No claro,
no es lo mismo; uno puede estar asustado pero si se queja, ay entonces empieza
a ser algo raro (ríe) si no fuese
porque te conozco empezaría a pensar que te dio demasiado el sol
Adartia :
Disculpen mi osadía amigas, siempre supe hablar pero nunca quise expresarme.
Neyebek : (se giran y la miran de nuevo absortas)
Miralo, si habla de verdad (se acerca y
la toca)
Adartia : Me
gusta el tacto de tus manos, son suaves. Yo echo de menos el tacto de las de
los dedos de mi señor
Neyebek : ¿tu señor?
Adartia : Si,
quedo lejos
Neyebek : Te
abandonó?
Adartia : No, me
escape.
Roxe : Vaya si
nos hemos encontrado con un tambor escapista
Neyebek : Te
escapas pero lo hechas de menos, no te entiendo
Adartia : El
tampoco me entendía …
Roxe : Semejante
galimatías, un tambor que se escapa y un señor que no entiende.
Adartia : Yo lo
amaba pero el no sabía escucharme
Neyebek : Pero le
hablaste
Adartia : Nunca
Neyebek :
Entonces?
Adartia :
Entonces me enfadé un día y decidí escaparme
Neyebek : Pero
ahora estás sola
Adartia : Siempre estuve sola escuchándole. (suspira) Al principio de
conocernos todo era maravilloso, acudía cada mañana al amanecer a mi lado; pasaba las horas enteras regalándome el tacto
de sus manos; disfrutaba viendo el brillo en sus ojos, su vitalidad, su emoción
se mezclaba con mis notas y ambos pasabamos las horas muertas .
Me encantaba escucharle, me
contaba todos sus sueños, estaba lleno de energía y durante mucho tiempo ambos
cruzamos oceanos y bosques; tambor y trobador al unísono
Neyebek : Trovador ¿
Adartia : Si, trovador de sonrisas y felicidad. Deberías haberle
visto, era un auténtico creador de notas; llegabamos a cualquier poblado y todo
el mundo le admiraba.
Neyebek : Y que paso entonces tambor para que esa felicidad
marchase?
Adartia : Que el tiempo le hizo volverse exigente.
Neyebek : ¿Exigente?
Adartia : Si exigente, un día después de muchos viajes me dijo que algo
entre nosotros había cambiado. Era tal su ambición por satisfacer a los demás
en cada lugar que se olvidó de
satisfacerse a si mismo y darse cuenta que nuestra unión no había cambiado sino
sus aspiraciones.
Neyebek : ¿Sus aspiraciones?
Adartia : Si, sus aspiraciones. Había olvidado que era más
importante su música que hacer disfrutar a los demás.
Neyebek : Pero los trovadores nacieron para eso, para divertir a
los demás?
Adartia : Si ninfa, pero el nunca conseguió entender que divertir a
los demás es una opción y no una obligación.
Neyebek : Eso es cierto
Adartia : Mi señor no entendía que la gente cada vez quiere más y
que la música es un regalo y se estropea cuando te engañas a ti mismo
quieriendo mejorar por los demás y no por lo que en realidad te llena. Nuestros
momentos perdieron la magia.
Neyebek : Creo que eres bastante injusta con él
Adartía : El nunca fue justo conmigo.
Neyebek : ¿Por qué?
Adartia : Porque siempre me vio como su instrumento y no como su
amiga.
Neyebek : Pero al fin y al cabo eres un tambor
Adartia : No te engañes ninfa, yo soy su amiga. He compartido con
él los más bellos momentos y también los terribles, el sólo me escucha cuando
me toca pero yo a él lo escucho todo el tiempo. He visto menguar su ilusión día
a día, convertir sus sueños en obligaciones, engañarse a si mismo pensado que
los sueños que inicio nunca iban a cumplirse. Vi convertirse sus notas en
miedo.
Neyebek : ¿Miedo a que?
Adartia : Miedo a todo …
Neyebek : ¿Un trobador con miedo?, no puedo creerlo
Adartia : Si amiga; los últimos tiempos sus manos dejaron de ser
suaves, se tiraba tanto tiempo lamentandose de sus penas que el miedo dio lugar
a la confusión, yo cada día mientras le escuchaba iba marchitándome poco a
poco. Mis notas, si quizad no sonaban con la misma fuerza que antes, pero es
que con su muerte estaba también muriendo yo.
Neyebek : ¿Por qué?. ¿Qué te decía?
Adartia : Tantas cosas
… se sentía distinto al mundo, pernsaba
que ningún sitio era su lugar porque no terminaba de complacer a nadie todo lo
que el mismo se exigía, se castigaba pensando que había perdido el encanto
porque su inconformismo le hacía sentirse raro.
Neyebek : Hay que decir que los trovadores suelen ser algo
especiales, y dime la gente notaba su tristeza?
Adartia : No, eso nunca ninfa. Tenía el defecto de guardar ese
dolor sólo para nuestros momentos; cuando la gente estaba a su alrededor de
algún sitio sacaba la fuerza para transmitir. Eso es lo que más me dolía que
los buenos momentos los viviese con los demás y los nuestros solo fueran un mar
de lamentaciones.
Neyebek : Vaya
Adartia : Un día pensé que quizad el nunca compartío nada conmigo y
todo con el resto de la gente.
Neyebek : No digas eso tambor
Adartia : Si amiga, así es; compartía media vida conmigo y ni tan
siquiera sabía mi nombre. ¿Tu crees que algo con el que compartes tanto tiempo
no merece al menos tener un nombre?
Neyebek : Pero bueno, eres un tambor
Adartia : No ninfa, tu sabes que soy su amiga
Neyebek : Es cierto, pero porque no se lo contaste a él igual que
me lo cuentas a mi?
Adartia : No olvides amiga que los tambores somos de nuestros
dueños, estamos a la virtud de sus manos y solo debemos escuchar, porque nuestro
encanto sólo nace de sus movimientos.
Neyebek : Pero tu estás sufriendo
Adartia : Quizad, pero como antes dijiste las personas piensan que
los tambores no hablan y tampoco sienten.
Neyebek : Pero el debería escucharte
Adartia : Escucha mis notas, pero no mis consejos
Neyebek : Si me dijiste que nunca le hablaste
Adartia : No le hablé pero si le transmití mi música con sus
movimientos y el no quiso escucharlos … Sabes ninfa, los tambores somos el
reflejo de los sentimientos, el debió escuchar que sus notas semejaban feas y
sin vida era porque el mismo estaba negándose a entender que eras sus
movimientos poco coordinados los que afeaban mis sonidos, debería haber
entendido que la raiz de sus problemas no radican en los demas sino en el
mismo. Debió entender que la música igual que los lugares no son mejores ni
peores, son simplemento eso lugares. Que la belleza de la música no cambia
estés donde estés sino como te sientas contigo mismo cuando desplegas las
notas.
El secreto de su éxito radica en su
propio equilibrio, en aceptar y entender que las exigencias de los demás poco
nos reconfortan si nosotros mismos ya somos los que nos castigamos diariamente
exigiendonos cosas que nadie nos pide pero que creemos que son necesarias.
Neyebek : Pero esa es la virtud y el defecto de los inconformistas
Adartia : No amiga, es la condena de aquellos que les resulta más
fácil pensar que son inconformistas y necesitan encontrarle solución a todo, la
condena de aquellos que no son capaces de encontrar solución a sus miedos y en
lugar de enfrentarse a ellos y darle solución se conforman con solucionar los
problemas de los demás porque así creen que desaparecerán los suyos
Neyebek : Eres muy injusta con tu amo
Adartia : No, solo soy realista; el me necesita pero no me quiere.
Neyebek : Te aseguro que es más importante que te necesiten que no
que te quieran
Adartia : De poco me sirve …
(Se oye a lo lejos unas voces )
Trovador : Adartia, Adartia … ¿Dónde estás?
Neyebek : (Se dirige al
tambor) Es tu amo
Adartia : ¿Sabe mi nombre?
Neyebek : Ves tambor, estabas equivocada, tu amo si que te quiere
Adartia : No, solo me necesita
Neyebek : Dale otra oportunidad amiga, hubiese sido fácil para él
encontrar otro tambor sin embargo está buscandote a ti, quizad haya aprendido
la lección.
(la ninfa coje el tambor y se
aproxima hasta las voces, aparece el trovador, destartalado y con el gesto
triste, una mezcla entre bohemio y perdido )
(La ninfa se acerca hasta el
trobador, lleva escondido detrás el tambor)
Neyebek : Buenos días
trovador, creo que encontré algo que andas buscando
(la ninfa saca el tambor y se lo
acerca)
Taramis : Adartía, mi querida Adartia … ¿Dónde la encontraste?
Neyebek : Escondida en el bosque, mi unicornio la encontró hace un
rato
(Hace ademán de coger el tambor, entonces la ninfa estira las alas y se
eleva con el tambor en la mano)
Taramis : ¿Dónde vas?, acaso me la robaste … Dame mi tambor ahora
mismo.
Neyebek : Dame una buena razón para entregartelo
Taramis : Es mío
Neyebek : Tu crees que esa es razon suficiente para que te lo
entregue, ¿lo encontré en el bosque y puedo decir también que es mío?.
Taramis : Pero estuve media vida con ella, no imagino seguir mi
camino sin compartirlo con Adartia.
Neyebek : Aquí llegaste sólo
Taramis : No, llegué por ella
Neyebek : Ves, esa es buena razón para devolvertelo.
Taramis : Gracias
Neyebek : (susurra al tambor)
Viste amiga en realidad te quiere, llegó por ti
Taramis : Con quien hablas?, ¿con el tambor? (se pone a reir), y yo que pensaba que era el unico loco que
hablaba con los tambores y resulta que existen ninfas más locas que yo.
Neyebek : Sabes, quizad tu
tambor no te hable, pero no olvides que te escucha.
Taramis : Es cierto
Neyebek : Pues si no quieres perderla de nuevo deleita sus oidos y
no los castigues.
Taramis : Es un tambor
Neyebek : No es un tambor, es tu amiga..
(le entrega el tambor, coje a Roxe y se da media vuelta rumbo a su
junco)
Roxe : Menos mal que me dijiste que no te ibas a meter en líos (ríe), en el fondo eres una ninfa con
suerte
Neyebek : Puede ser. Curioso personaje este trovador, ¿crees que
Adartía y él volveran a compartir todo de nuevo?
Roxe : Estoy convencida de que nunca dejaron de compartir
Neyebek : Es cierto, se echaron de menos; bueno Roxe volvamos a la
choza que aún tengo que regañar a Sasha por su comportamiento, ha de ser más
obediente.
Roxe : No si en el fondo las historias se repiten siempre
Neyebek : Sasha es un unicornio
Roxe: Nooooo, no es un unicornio, es tu amiga
Neyebek : (ríe) es
cierto, y tu también pero contigo hablo
Roxe : Quien sabe quizad el trovador además de una amiga necesite
alguien que le hable como tu.
Neyebek : Quizad.
(desaparecen las dos tras un arbol y aparece la imagen de Taramis y
Adartia, el la toca y ella sonríe)
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