Mi fuerza, para ti … te necesitamos

Hoy quiero hablarte de amiga a amigo, porque si me pongo en el papel de tu sangre probablemente la misma hará que broten mis lágrimas al sentir que el aire esta noche se me escapa de los pulmones y la desesperación haga que las palabras se enreden y no consiga articularlas.

 

Quiero darte mi fuerza papa, tienes que luchar, luchar por la vida, has de ser fuerte. No tengas miedo, estamos aquí contigo cada día esperando tan solo que abras los ojos para que puedas vernos y sepas que estamos aquí; quiero secar mis lágrimas y las de los demás porque sé que tu nunca consentirías que nadie llorase por ti, porque tu entereza y tu valor está muy por encima de la pena. Yo confío en ti, me dejo la vida te lo aseguro jurando y perjurando a todos que volverás, que pronto de nuevo estarás entre nosotros para seguir disfrutando de nuestra presencia.

 

Fuerza papa, llena ese espiritu de luz, de amor y de apoyo, quedate con nuestras fuerzas, no las necesitamos sin ti, sabes, el otro día se me enmarañaban las lágrimas con la sonrisa como la telaraña que capturó el jugoso manjar de la esperanza; cuando de la noche a la mañana la vida parecía menguar cual mengua la luna cada día rayos de fuerza, bendita fuerza que cuando los más formados médicos vaticinaban los peores de los augurios resucitó la actividad de tus organos, cuando el milagro de la vida, y no milagro si no tu entereza y fuerza divina le planto la cara a los diagnósticos; porque tu papa, tienes el secreto de los alkimistas, el secreto de la vida … continuar con nosotros.

 

No sé que me apena más si verte inerte sobre la cama mientras te observamos o ver como los que te observan pierden la fé en ti, no imagino una vida sin ti, será porque no quiero imaginarla y porque sé que tienes el coraje y la entereza eterna de seguir creyendo en la vida.

 

            Estos días papá estoy viendo pasar mi infancia por tu cama; amigos que desde hace años van pasando; personas que te quieren y a las que nunca ví llorar y esta vez se derrumban tan solo ante la idea de que pueda sucederte algo. Con el tiempo y la edad olvidé que eras; me acostumbrá a verte como ese padre y no como ese amigo; ahora que me pregunto a veces quien eres porque no consigo identificarte entre tranto caos. A veces en el caos de la espera me pierdo en los recuerdos, son 32 años los que han pasado desde el día en que me viste por primera vez yo he pasado los mismos y quizad con el tiempo haya olvidado darle preferencia a ti mismo que a mi misma. Ahora lamento millones de cosas que no te dijé, ideas que pensé y no te conté; ahora me encuentro como una niña perdida … tengo el resentimiento hacia el mundo por no quererte lo suficiente, me enfado con esas personas que quisiste y ahora no se acuerdan de ti, me enfado con esos que en su aburrimiento vaticinan o chismorrean sobre los acontecimientos; ahora me enfado con el mundo porque quiere hacer creer a todos que quizad no vuelvas.

 

            Yo creo en ti, creo en ti más que en el día que amanecerá seguro, creo en tu fuerza, creo en tu vitalidad; yo me enfrento al mundo si hace falta con uñas y dientes para decirles que mi padre dentro de poco abrirá los ojos con fuerza y sonreirá de nuevo.

 

            En los momentos de nada me he vuelto más observadora; no me di cuenta jamás de que tienes la suerte de vivir la historia de amor más hermosa que he conocido en mi vida. Me parece increíble lo afortunado que eres de tener una mujer como mi madre …envidio la fusión y la complicidad que ambos os habeis entregado cada día y que pasaron desapercibidos a mis ojos; papá, debes volver porque sin duda la mujer de tus sueños con la que tuviste la suerte de vivir la más bella historia te está esperando. Ella cada día se levanta pensando cuando llegará el momento de que vuelvas a darle un beso, creo que con el tiempo se ha conformado simplemente con escuchar tu voz. Creo que hace tiempo que dejó de vivir para ella porque escogio vivir para los demás, pero ahora más que nunca papá vive por ti y necesitamos que estés junto a ella para devolverle la vida porque se está marchitando.

 

            Tienes que esforzarte, tienes que crecer, tienes que luchar, tienes que tener fuerza, coraje y valor, sé que lo tienes pero ahora te lo pido con más fuerza, si hace falta lo estaré repitiendo mil veces hasta que me escuches.

 

            Sabes que mi vida es un caos, siempre lo fue y por eso quizad me tuvieses un cariño especial, porque sabías que siempre tenías razón y nunca quise escucharte; el otro día cuando marché a arreglar unos papeles y volví al hospital encontré a mamá llorando, se me vino el mundo abajo, pensé dios … malas noticias de nuevo … encontré a mamá sentada en una silla llorando a moco tendido; sólo conseguí entender dos palabras … “Mi chico se queda, quiere luchar … “, creo que ese día fue uno de los más hermosos de mi vida saber que al menos lo estás intentando.

 

            Pensé en esas dos palabras, “Mi chico” … vi una madre que volvía a sonreir, una mujer enamorada y feliz; te vi a su lado aunque no estabas,  pensando probablemente que no te gustan los espectáculos dantescos  y que esta mujer como siempre se emociona con cualquier cosa. Entonces te imaginé a su lado mirándola; y asegurando que no entendías como dudaban de tu entereza.

 

            Sabes papá, no quiero contarte lo mal que me siento, porque la verdad es que resultaría egoísta, quiero decirte simplemente que espero que vuelvas para poder abrazarte y decirte todo lo que te has perdido; está bien que descanses, en esta vida pasaste mucho y no está mal que estes en reposo, pero dime papá al menos que este reposo será constructivo para ti y cuando despiertes la vitalidad te llenará por entero para devolvernos la necesidad de tu presencia.

 

            Aquí todo sigue igual, aunque pasen los días las situaciones son las mismas, mamá cada día más allá de que el mundo se acabe va a buscarte, aunque sea solo para verte desde la ventana, Ana Cristina le acompaña, ella siempre dice que cada uno hacemos nuestra vida y la que siempre le quedará será ella. Ana se está portando como una señorita, creo a veces que en el fondo es la más fuerte de todas; Alfonso anda perdido, es el pequeño y a veces casi nos olvidamos de él; el otro día fuera de hora nos colamos en el pasillo, yo para verte en medio de las rendijas y el para desde el pasillo cantarte la canción que tanto te gusta de Serrat; tenía un ojillo en el trocito de persiana q me dejaba verte y el otro en él viendo como llorando se cruzaba el pasillo de arriba abajo recordandote eso de “Caminante no hay camino se hace camino al andar … “. Beatriz a veces no está, siempre viene pero se pierde; creo a veces que intenta mantener tanto el tipo que se derrumba sin enterarse. El otro día nos discutíamos todos porque queríamos hablarte a la vez; Javi a veces viene, el pobre tuvo que entrar en casa  en ayuda deprisa y corriendo para dar un poco de coherencia a tanto caos, es buena gente y ha levantado alguna miradita entre las nenas de las visitas.

Angelica pregunta por ti, no hemos sabido q explicarle, le dijimos que estabas en el hospital y ella está haciendo planes para cuando vuelvas todas las cosas que quiere hacer contigo. A veces cuando nos ve llorar nos pregunta porque lloramos; creo que se siente culpable. El otro día mamá le dio una muñeca y le dijo que la guardase porque esa se la habian regalado el iaio y la iaia; desde entonces dice que es su muñeca preferida y que piensa cuidarla mucho para que cuando el iaio vuelva pueda ver que bonita la tiene.

 

Joseph te vió el otro día, creo que el tampoco entiende exactamente que sucede, yo creo que es mejor así; tuvimos un dilema si dejarle o no entrar pero al fin y al cabo creo q el también merece darte un besito aunque sea tras el cristal.

 

Yo papá estoy aprendiendo a perder mis miedos, todas las mañanas q puedo acudo con mamá y Ana a verte, la verdad es que son unas santas porque creo que en estos días hemos aprendido todas las maneras de perderse desde la Fe hasta Silla, el otro día mismo quise coger un atajo y terminamos llegando a Silla pasando por la Malvarrosa. Ellas no se quejan, saben que en el fondo pongo todo mi esfuerzo pero no doy para más en materia de volante; te echos de menos.

 

Por eso papá quiero que luches, porque queremos todos compartir este día a día contigo, queremos que vuelvas para que puedas disfrutar con nosotros de esta, tu vida.

RENACIENDO … ADIOS A LAS CENIZAS DE UN AMOR ROTO

Hay momentos que la vida te pide renacer, hace una semana exactamente esperaba con ansía la llegada de un amor roto, pensaba haberlo superado y haber cambiado ese sentimiento de amor por cariño, pensaba que volver a verlo me haría darme cuenta que por fin estaba preparada … no, no vino y su ausencia me dolió más que su lejanía … ese día supe que no lo había olvidado y que todo ese tiempo sólo esperaba el momento de volver a encontrarlo, guardando los recuerdos para revivirlos a su vuelta.
No acudió, dejo mi grito de auxilio chillando en la lejanía … tanto grite que el desgañitar de mi garganta llego a oidos del olvido para que enfadado realmente acudierse raudo y veloz,  me asio fuerte, me zarándeo y me indicó que si esta vez volvía a errar no correría en mi ayuda nunca más. Hable con él seriamente, esta vez tenía razón me estaba engañando a mi misa cerrando los ojos y arrojándome al pozo de los desesperados; aún he de sentirme afortunada que el destino me regalase la oportunidad de abrir los ojos antes de ver el fondo lleno de pesar y lágrimas … Entonces me sentó en el sillón de la reflexión, deposito la pluma de la sabiduría y con el papel del compromiso me hizo firmar con mi propia sangre que esta vez había llegado el final de mi historia … la historia del desamor, del querer no recíproco y de las esperanzas no reconocidas porque iban disfrazadas de evasiones y justificaciones en forma de venda ante unos ojos que no querían ver.
Esta vez si, hasta siempre Fran, suerte en tu camino … maitea quedará como recuerdo, fue bonito pero terminó para siempre.

Felicidades Maitea

Mi querido Maitea :

 

Hace tiempo que quiero escribirte, tanto que ni yo misma recuerdo cuando fue ese día porque sin querer son tantos que envolviéndolos todos juntos hacen un día grande, casi tan grande como todo lo que te hecho de menos. Desde que te marchaste han pasado tantas cosas que aunque a veces por teléfono hemos hablado creo que no te las he contado todas. Ayer mientras ibamos en el coche con mi hermana me acordé de ti, me acuerdo muchas veces, a veces pienso que sobrevivo a los altibajos de amores itinerantes intentando refugiarme en tu cariño como si el día que te cruzaste decidiese idealizar nuestro amor como una coraza inmensa para olvidar los abateres de cariños sin sentido y amores mal encaminados … quizad no te olvide o quizad no quiera olvidarte porque a mi manera tu recuerdo me llena tanto que me hace pensar que solo tu aunque no supiste amarme o quizad no llegaste a entenderte a ti mismo eres la única persona en la que a día de hoy sería capaz de luchar por tenerte. Idealicé nuestro romance con tanta ansia que el perdon, el cariño y los recuerdos se fusionaron de tal manera que cuando te pienso una sonrisa me ilumina el alma; una ilusión me llena … volver a verte, pasear por Euskadi como si el tiempo y los llantos hubiesen dejado de existir con la distancia, esa que lamentablemente terminó con la ilusión de nuestros sueños.

Me pregunto muchas veces que encontré en ti, no fuiste gran amante y tampoco gran luchador, me quisiste a la manera que quieren las personas cuando están destrozadas, un amor a medias e insulso, un amor conformado en el recuerdo de otros recuerdos no míos pero que te confundían … quizad te eche de menos y te quiera tanto porque fuiste la única persona que sin sentir me amaste de la manera que aman los corazones limpios pero destrozados, porque cada vez que mi grito de auxilio buscaba un halo de esperanza siempre estabas detrás sin amarme pero si para cuidarme, porque tu supiste entender que las hadas no les importa regalar sus alas para enseñar a volar al que necesita … hoy igual que ayer y cada día que no nos hemos vuelto a ver eres el primero que me has cuidado y me has pensado has sido tu.

Hoy quiero recordar ese día en que te cruzaste por el camino, era un quince de Agosto, día de Santas Madres y Marias piadosas, a que mala hora te cruzaste por el camino para que las de arriba se apiadaran de este corazón que al cruzarte lo dejaste herido de muerte. En aquel momento pude sentir la locura de un amor incondicional, una película que en mi corazón se quedó gravada, celuloide de esperanzas, sueños y lucha por un amor imposible porque debía reposar antes.

Viniste a pasar un fin de semana que se alargaron a diez días, días inolvidables que mientras no estaba aunque mi corazón yacía a tu lado fueron los más hermosos que recuerdo en los últimos cuatro años, noches dormida entre tus brazos vistiendo de sueños la esperanza de no perderte nunca aún sabiendo que tu corazón estaba frágil, noches de risas, de complicidad de magia … noches de mariposas que revoloteaban desde mi estomago hasta el tuyo .., te recuerdo, aquí esperando mientras grababas a sashita, mientras planificabas que hacer en una tarde de Agosto … no entendía, no entendía como tus ojos se perdían en los míos, como podías compartir tantas ilusiones y siempre estar presente sin amarme, no concebía que simplemente la nitidez de tu corazón te invitaba a cuidarme porque mi locura te había llenado el vacío de sueños y sin querer te había devuelto la ilusión de sentir sin querer … como mi fuerza, y mi amor eran suficientes para vestir un vacío de ilusiones del ser más empobrecido en la espera de entenderse al menos a si mismo.

Recuerdo el día que marchaste, lloré tanto que a día de hoy me vuelven las lágrimas sólo de recordarlo, era una noche de viernes, un viejo amigo me acompañó en mi suplicio y me confesó que estaba enamorado … esa noche aunque triste fue mágica porque mi ninfa marchó contigo a cuidarte a la espera de volver a encontrarnos.

Cuantas conversaciones eternas deshaciéndonos en ilusiones, conversaciones psicoanalíticas sobre ti mismo como reflejo de mi y yo de ti, esa ilusión ante la espera de volver a encontrarnos, a abrazarnos, a sentirnos; esa exquisitez para preparar ese momento que aunque corto se alargaba cada día con la ilusión de volver a encontrarnos.

No hay momento que no me llene el corazón al recordarlo, los buenos y quizad los malos, te analizo a ti que en la distancia entendiste de repente que no podías continuar sintiendo sin sentir y yo que me obligaba a entenderte como si fuese una esclava de la esperanza … noches de viernes en casa esperando que se hicieran las seis para ir a recogerte, para ver junto a ti el amanecer en la malvarrosa, noches de Euskadi vestidas de valencia intentando creer en un amor imposible pero hermoso.

El amor más romántico con los finales más tristes, más emblemáticos y más duros … el día que quise descubrir Euskadi perdi el corazón de un vasco. Fueron dos meses apenas lo que el amor tuvo contacto físico, en que nuestras almas se fusionaron para encontrarse pero las cumbres de las distancias y los sentimientos no entendidos o asimilados pudieron con la ilusión de una ninfa y un principe derrotado por un manuscrito hecho pedazos que fue arrastrado por las aguas del río.

Hoy, tras casi ocho meses de conocerte y casi seis de no haberte visto te recordé con cariño en un coche; un amigo en un coche, que más que amigo empieza a ser cuñado me dijo :

         Laura, el amor duele y no tienes que hacerte una coraza porque entonces dejarás de ser tu misma para ser una coraza que se niega a vivir con naturalidad el amor que es la espera y la paciencia, el tesón y el resultado de la lucha.

 

Quizad sus palabras no eran las exactas pero mirando hacia atrás la única persona en la que pensé que podría esperar hubiera sido por ti, he vivido otras ilusiones desde que marchaste, he conocido personas muy especiales … pero sentir con solidez y arropo sólo tu recuerdo; sombras de historias una tras otra de historias vividas.

Hoy, tras unas semanas de no escucharnos he vuelto a acordarme de ti, hace días que quería llamarte pero sabes que la miseria del día a día te priva de existenciales como el mismo teléfono y hoy al volver a escucharte he sonreido.

De todas las miserias como decía al menos una buena noticia, que al fin tu lucha ha valido la pena; que quizad en temas del corazón no conseguiste la plaza pero en el paraíso del tesón y la lucha por tus sueños has conseguido al menos hacerte un sitio en el paraíso de las llamas, espero buen amigo y eterno compañero que al menos ahora que podrás apagar fuegos empieces a matar esos fantasmas que queman y te hicieron sucumbir al avance de tus miedos y quimeras. Aquí como siempre las ninfas que otorgan y entregan estarán esperandote para abrazarte y celebrar lo que un día aquí empezaste … tu plaza para emprender el camino hacia el mundo de los apaga-fuegos.

Un besote Maitea, mi corazón quedó en euskadi pero tu destino sin duda empezó en Valencia, la ciudad de los Valientes.

Cartas a Eros (II)

Mi querido Eros :

 

Sentada junto
al arroyo de nuestro amor vivido espero la vuelta de mi botella, esa que rellené
con todos mis deseos en un grito de auxilio, esa vacía de esperanzas y llena de
recuerdos; la espero con tal ansia que yo mismo escribo tus palabras en mi
mente para creer que no me olvidaste, yo misma invento tus susurros en mis
oidos, tus caricias en mi mejilla, tus besos en mis labios … quiero creer tanto
en tu recuerdo que a veces me olvido que permanezco sola a la espera porque
estoy convencida que tu alma, esa que entregó y satisfizo los más hermosos
momentos permanece sentada junto a la roca que mi esperar lamenta ante el vacío.

 

Te siento tan
cerca mi vida, son tan reales esas palabras que escucho que mis labios
entreabiertos saborean tus besos cual hambriento recien nacido que busca con
ansia el pecho materno. Es tal la placidez de mi espera que el delirio me lleva
a encontrar botellas en las rocas del vacío, que esa carta que ensalce la
virtud de tus amores donde me amas y me pides que sea tuya eternamente son
espejismo ante el sediento de amor que espera su destino.

 

Mil amores,
mil vivencias, mil amantes desconocidos pasaron fugaces por mi lecho como
amante que no ama sino vive su camino, lascivas salamandras se cruzaron por la
senda de los amores quizad prohibidos … pero Eros, mi amado Eros, vos me
robasteis la cordura y te llevaste mi equilibrio, vos me haces sentir el amor
como sangre que envenena el placer de los sentidos, vos hiciste que tu aire
fuese la razón de mi aire porque respirar sin ti es la asfixia de morir en el
olvido.

 

Vos me
regalaste la esencia de amar por entero con el alma, vos me enseñaste mi Eros el
calor de la prudencia y la calma … ¿porque regalar tal virtudes a una inocente
dama cuando aquel día que marchaste la locura quedó en mi cama?. ¿Por qué ensalzar
tus palabras si hoy solo escucho las mías?, ¿Por qué las lágrimas que enjugo saben
a dolor y a ira?. Y entonces quiero cambiar amargos sabores por el manjar de
tus besos pero entonces la conciencia me dice que cambio amor por desespero.

 

 Más cierro los ojos en la noche, y meto mi
mano en el agua; gélida sensación me recorre, es la sensación de la espera que
aún vestida de recuerdos está vestida de penas … y entonces miro al horizonte,
el agua sigue su curso, tal vez mi querido Eros no alcanzaste a encontrarla. Y
decido de nuevo escribir la virtud de tus encantos y arrojo esta carta en
botella imaginándola entre tus manos.

 

Eternamente
tuya

 

Neyebek

Historias sin titulo

Te escribo porque fuiste la única persona
que no me pidió que lo hiciese y ese voto de confianza da al corazón la virtud
de regalar con un recuerdo a aquel que simplemente permanece sin exigir.

 

Hoy en un manuscrito de historias donde el
juego de la seducción tiene dibujadas miles de momentos se dá cuenta que la
imaginación dejó el resto en las páginas anteriores, porque hoy sólo quiere
escribir una historia bonita de dos almas que en el camino las casualidades
dieron lugar a las causalidades para que la tinta de esta pluma de rienda
suelta a la imaginación más tierna, al momento más divino, a las sensaciones más
desconocidos.

 

Creo que nunca desde que nuestras palabras
se encontraron ninguno de los dos quiso ver más allá de una amistad hermosa,
pero yo hoy cierro los ojos y quiero ver otra historia, algo bonito, algo
tierno, algo nuestro. Una historia sin nombre.

 

Siempre pensé que las historias con título
son historias más coherentes, se confraterniza con ellas haciéndolas más tuyas,
sintiéndolas con fuerza … haciendo de ellas parte del camino, del aprendizaje y
la belleza de la vida.

 

Escucho a Silvio, desde los últimos tiempos
el destino me ha cruzado con él en varias ocasiones, tuve el placer de vivirlo
de cerca, de escucharlo y cuando lo tuve en frente pensé que sus palabras no
eran tan hermosas en directo como yo las había sentido, cada letra me recordaba
a un segundo de mi vida, desde adolescente fue para mi todo un significado, un
poeta de la trova, un revolucionario … con el tiempo fui haciendo de él
costumbre y apenas me di cuenta de todo lo que significó en mi crecimiento.

 

Hoy me pregunto si Silvio sigue siendo mi
amigo o pasó a ser mi compañero, quizad el destino hace que las personas se
crucen y luego cuando vuelvas a escucharlas las sientas tan cerca que no
llegues a diferenciar si te las volviste a encontrar o si siempre estuvieron.

 

Hoy me reencuentro con esa parte más tierna,
esa que me ilusiona por unos días he desconectado del mundo para encontrarme a
mi misma … si, bien sabe el mundo y la luna que las ninfas son enamoradizas si
no enamoradizas caprichosas porque en su vuelo desde lo alto olvidan que en la
tierra la gente piensa de otra manera. Hoy quiero volar y sentir … y cuando
miro hacia arriba no encuentro a nadie más cercano que a ti.

 

Me pregunto realmente si ese acercamiento es
mío tan solo o quizad en el camino tras largas conversaciones hayamos llegado a
ser buenos compañeros de vuelo; el amor va y viene pero los buenos amigos son
los que gusta viajar y compartir.

 

La vida, especialmente en este año no me
acompañó con la suerte, a veces pienso que me debilito mortalmente otros como
hoy que necesito reposar cerca de mi arroyo para pensar que el vuelo no resulta
tan aburrido si cuando miras desde  la
orilla encuentras nuevos sueños en los que creer, el sueño de las historias sin
nombre.

 

Quizad la pobreza del momento o la facilidad
de no pensar hace que refugies tu imaginación en los rincones más inhóspitos, más
cercanos … esos rincones que solo se descubren cuando la pereza de volver a
empezar te invita a seguir compartiendo.

Hoy quiero creer en la magia, esa que nos
llena de fuerza y nos hace pensar que quizad no todos los terremotos condenan
al exterminio, hoy quiero creer en las nuevas historias y querer las que vivo;
porque el amor es como la paz si se vive por entero se disfruta hasta el final.

 

En cuanto a ti amigo, no sé te encontré por
el camino y hace tiempo que permaneces en mi vida como algo cotidiano haciendo
de nuevo una historia, la historia de dos personas especiales que han vivido y
se complementan para en los malos momentos tener esas palabras o momentos
especiales que pueden compensar esos otros vacíos que a veces nos hace ver el día
nublado y oscuro.

 

No te conozco, apenas más que tus palabras y
tus historias, igual que tu las mías pero he de decirte que algo bonito ha
nacido en el seno de un espacio que más allá de ser virtual rozó el cariño de
lo personal.

 

Hoy que tengo un día romántico quiero volar
lejos, darte la mano para que me acompañes a enseñarte que el horizonte es como
la vida; hay que vivirla hasta el final con intensidad, hoy te vendaré los ojos
… no quiero que veas nada simplemente que sientas la dulzura de una mano junto
a la tuya, la calidez de una sonrisa amiga que te propone no tener miedo más
porque de la mano de una ninfa nunca caerás al vació; quizad no sea la mejor
maestra de vuelo pero si te digo que me preocuparé que mientras vueles
simplemente disfrutes de tu viaje sin pensar que al quitarte la venda de los
ojos la altura te hará perder el rumbo

 

Las historias, esas que nacen sin esperar
son las historias mas hermosas porque su trama no está estipulada son los
mismos personajes los que van curtiendo, improvisando y embelleciendo.

 

Las mariposas también tienen alas; a mi
personalmente me gusto sólo mirarlas porque su belleza está condenada a ser
breve; a veces sentada junto al árbol me pregunto si su belleza es caduca o es
tan infinita que a pesar de ser breve será eterna en el recuerdo de los que la
observaron.

 

Las mariposas entonces son como los
recuerdos, bonitos siempre y permanecen en algún lugar del corazón siempre que
los que las observan quieran hacerlas eternas o quizad pensar que son breves.

 

Esta noche hice una sinopsis en la historia
de las tristezas para sonreir un poquito quizad porque soñar es barato y como
bien sabemos hace tiempo que el dinero no se quedo por la luna.

 

Esta vez pagaré los sueños con sonrisas y
pensaré que las imágenes no son necesarias si las palabras unieron algo que
valió la pena; la confidencia pesa más en la balanza del aprecio que las
esperanzas o los acontecimientos.

 

Porque yo sé que como tantas veces si caigo
mis alas me levantarán el vuelo con facilidad porque la experiencia de la vida
hace que las nubes dejen de ser aire para ser algodones donde las caidas duelen
menos.

 

 

 

 

Supervivencia

Hace días que las lágrimas se
hicieron compañeras, quizad el fracaso o el miedo, quizad la miseria de no
llegar ni a ser miseria porque hasta los míseros tienen un halo de esperanza
para seguir trepando la cuerda.

Que recurso me queda mas que las
lágrimas para ocupar el tiempo. Un libro que cuando lo leo me parece tan malo e
insulso que hago esfuerzos incomparables para no cerrar los ojos y partirlo en
mil trozos, una nevera vacía con la que conversar si es lo único potable que se
puede hacer por ella, un silencio roto por los gritos de una gata que aburrida
decidió coger el celo cada diez días por si no tuviese bastante con escucharme
a mi misma.

Esfuerzos, sobrehumanos y sin
saber de donde salen por no coger el mundo y estrujarlo, por no enviar a la
mierda al Sr. Del Banco que tan buenamente se ofreció a que le importase unas
narices que no tenga ni para vivir mientras siga pagando la dichosa hipoteca,
que se exime de responsabilidades, fuerza para encerrarme en las cuatro paredes
y sobrevivir, no pasar la vergüenza de tener que agachar la cabeza y decir “no
puedo”. Cansada de tener que contestar a preguntas y reproches, “que mala cara”,
“que humor”, “que brusca”, “no te tomes las cosas así”, “es que te estas
quedando tísica” … narices, ¿alguno de todos los que son capaces de mirarme a
la cara se han preguntado quizad tenga mis razones?, ¿que la fuerza si sale de
algún sitio es porque me está consumiendo?. Cada día que me levanto me pregunto
si esta vez el día traera buenas noticias, si esta vez alguien se acordará que
necesito trabajar, si tal vez pueda ser un día mejor y más interesante. Cuando
dará respuesta la espera, cuando por fin podré ver la luz con claridad.

Cansada, hasta incluso del amor, personajes incompletos que pasan por el camino exigiendo y
sin entender las situaciones, cansada de silencios y conversaciones a destiempo
que terminan en discusiones simplemente porque los vacíos del alma no pueden
suplir a los del corazón.

Porque para todos es fácil ver
las situaciones desde fuera pero sentirlas sólo le toca a uno. Supervivencia,
el secreto de los perdedores pero la pócima para evitar la muerte en vida.

Mi querido Eros

Mi querido y ansiado Eros :

Noches de hastío fusionan las lágrimas con la desesperación, te busco entre mis sábanas preguntándome porque esta noche como tantas el recuerdo me envuelve con la añoranza de tu partida, pasaron decádas desde que tu cuerpo desnudo envuelto junto al mío se deshacía en besos y caricias, décadas desde que tu sonrisa inmaculada iluminaba el alma de mis anhelos, que la ilusión de tenerte a mi lado era la luz que iluminaba cada despertar.

Me pregunto porque el destino, ese que cruzó durante un segundo nuestro momento hoy me castiga cada noche con el silencio de unas sábanas … en la distancia te sueño … sueño ser ninfa encantada que en riachuelo donde emanan aguas de esperanza te espera sentada junto a la orilla, sentada en la roca bautizada de fé e ilusiones, calida roca en el momento de la espera porque sabe que en algún momento tu ansiada sonrisa cual mago o vital alkimista haría olvidar que las piedras en realidad son frías.

Es tan plácido mi sueño Eros que no deseo despertar nunca, y cuando en la mañana el sol me desvela durante un segundo deseo con toda mi alma hayarme acostada a tu lado … y entonces, cuando mi mano busca la tuya un gélido grito de ausencia me dice que esta mañana como tantas deberé apretar los labios para no querer olvidarte.

Aquel día mi amado Eros que desperté por primera vez sin tu presencia me pregunté mil veces donde fuiste, y en cada silencio de mi día me pregunto si me amaste o fue tan sólo mi amor tan grande el que lleno tu sitio o el mío.

Donde se hayarán mis besos, esos que compartimos, si perecerán en otros labios o tal vez volverán a los tuyos … hoy mi ansiado Eros cual mensaje en una botella arrojo mi esperanza al río para volver a sentirte allá donde te hayes.

Siempre tuya

Neyebek

Muchas gracias por estar ahi … hoy otro año más con todos

Érase una vez un hada que vivía en un país muy lejano. Era un hada alegre, no muy alta pero a veces tenía una sonrisa tan grande que pasaba desapercibido su tamaño tanto para ella como para el resto de los habitantes de aquella extraña tierra. Se ganaba la vida contando historias, de pequeña su mamá le dijo que el todopoderoso creador del país de las hadas le había bautizado con la virtud de las palabras y por esa incondicional gracia la gente la quería porque cuando a las personas se les terminaban las esperanzas ella siempre tenía una historia que contar para devolverle la sonrisa y la ilusión.

En la tierra de las hadas proliferaba la paz, la gente sólo se ponía triste cuando perdía una cosecha, cuando no salía el sol o cuando algún familiar se ponía enfermo, entonces alguien se acordaba de aquella hadita pequeña que llegaba con sus canciones y les devolvía las risas con sus anécdotas y fuerza, siempre llegaba con una cajita, decía que sólo contaba si metían sus penas en esa cajita y al terminar la historia le devolvían la misma para enterrarla en el bosque de la alegría.

Un día después de atender a la petición de un gran señor hadita se disponía a enterrar una cajita bajo un árbol en aquel bosque, entonces mientras estaba arrodillada escuchó una voz tras de ella :

– No entiendo, ¿Qué es eso de guardar las tristezas en una caja?. Sabes te he seguido desde hace tiempo, escuchando tus historias y viendo como engañas a la gente.

Hadita se giró perpleja y vio tras de ella un hombre vestido de negro, llevaba un sombrero de copa y un bastón largo.

– Me parece increíble que una persona tan pequeña sea capaz de hacer creer a los
Demás con sus mentiras que sus penas van a desaparecer por enterrar una caja fea y siempre la misma. Marchas con tu sonrisa cínica feliz de saber que tus mentiras lograron su objetivo.

Hadita se echo a llorar, de repente se dio cuenta que sus manos temblaban y la caja se abría, noto que le faltaban las fuerzas para desprender la arena del hoyito, la cogio con una mano y se giró de nuevo para ver bien el rostro de aquel hombre. Vio sus ojos fríos, tanto que se mezclaron las lágrimas con un frío gélido. Entonces el hombre desapareció.

Le temblaban las manos así que cogió aquella cajita y marcho a su choza desconsolada.

Las palabras del hombre resonaban en su cabeza:

– “Engañas a la gente” … “engañas a la gente” …

Ella sabía que sus historias no eran reales, que cada cuento era fruto de su imaginación pero también recordaba las sonrisas, las ilusiones y la alegría de cada casa cuando marchaba… De repente las dudas le llenaban, se preguntaba en realidad si ese hombre le estaba diciendo la verdad y había llenado su ego de triunfos, si quizad era tan superficial como para sentirse capaz de liberar de las penas a la gente cuando la gente en realidad tenía necesidad de penas y debía asumirlas en ved dejar que un hada cualquiera le engañase diciendo que se las llevaba dentro de una cajita.
Hadita se sintió por primera vez pequeña, tan pequeña que casi cabía en la cajita y prefería esconderse entre las penas a tener que asumir que quizad había estado engañándose a si misma y encima a los demás.

Hadita entonces comprendió que tenía cuentos para todos pero que ahora, cuando intentaba subsanar sus penas no tenía ningún cuento para ella.
Pasaron los días y la fuerza de hadita iba cada vez aminorando, tanto que sin querer perdió la voz y las penas de la cajita sin enterrar habían empezado a dispersarse por la choza.

Entonces al tercer día se oyeron unos golpes en la puerta de su choza:

– “Hadita, hadita”… soy Enea, ¿la hija del señor me recuerdas? Puedo pasar?

Hadita apenas tenía fuerzas para levantarse, de repente le vinieron a la cabeza los recuerdos, la cajita llevaba las penas de Enea y se sintió desfallecer aún más, seguro que venía a decirle le había engañado porque la caja no se había enterrado en el bosque de la alegría y seguro que sus penas continuaban.

– Buenos días hadita, te traigo un pastel de calabaza en agradecimiento a la alegría que nos devolviste, sé que no tiene punto de comparación a tus historias pero de buena fe y con mis propias manos lo preparé para ti.

Hadita balbuceo …

– ¿Que te sucede hadita?, ¿Dónde está tu voz? … te has resfriado … Oh amiga, lamento que cogieses frío cuando enterraste mis penas

Hadita intentaba gritar que no las había enterrado, que en realidad era consciente que estaba engañando a todos y que no pensaba contar cuentos nunca más.

Enea se acercó y la abrazó con tal fuerza que de nuevo se empezó a sentirse grande.
Hadita no entendía nada no había enterrado las penas y sin embargo Enea tenía una fuerza grandísima.
Enea dejó el pastel sobre la mesa y se marchó.
Hadita se quedó mirando la cajita, el abrazo de su amiga le había dado tantas fuerzas que aprovechó toda su energía para ir corriendo a enterrarla en el bosque.
Al volver a casa se sentía tranquila, sabía que sus penas se encontraban en buen lugar.
Entonces decidió probar el pastel, estaba riquísimo tan rico que de repente le volvió la voz y empezaron a venirle cuentos, y cuentos y cuentos … y entonces pensó que mas da si mis historias no son reales, al fin y al cabo tenia aquí la cajita y Enea había recuperado su fuerza.
De nuevo tocaron a la puerta … y cuando fue a abrir encontró un bastón con una nota que decía :

– Los pasteles de calabaza no devuelven la voz igual que tus cuentos sirven para engañar a la gente pensando que sus penas se meten dentro de una cajita.

Hadita quedó contrariada … ¿que había sucedido entonces?

Al volver a la mesa encontró en su cajita una pizca de imaginación y dos dosis de gratitud, habían entrado solos dentro. Entonces comprendió que la felicidad o la sanación de las penas no radican en los remedios, si no en las personas, que a veces la fuerza interior es la que otorga la felicidad, que no hay que pensar en los medios si no en las soluciones y todos habían sanado solo porque creían.
Hadita supo que quizad sus historias no fuesen reales, que los pasteles de calabaza solo eran pasteles pero que si ella cada vez que contaba una historia creía en ella sus oyentes también creerían y que si los pasteles se llenaban de gratitud podían ser pócimas mágicas llenas de vitalidad.
Hadita aprendió que nunca nadie, ni siquiera vestido de negro tiene suficiente fuerza para romper la magia de un cuento y la naturalidad de la gratitud.

Pensamientos

Hay días que el sueño se transforma de tal manera que pasas a vivir más de noche que de día, yo hace días que vivo demasiado sin tener nada. Quiero encontrarme un poquito más a mi misma, muchos me encontraron pero no fui capaz de lograr encontrar el sillón cómodo donde sentarme a pensar para encontrar alguna solución factible.

Tengo en mi mesa apenas un Boli, cuatro hojas mal escritas del último boceto de fiesta que organicé … y sobre la silla un millón de preocupaciones, pesan 58 kg.

Quizad las preocupaciones pesen menos si la disciplina o el equilibrio se ponen en la otra parte de la balanza. Necesito pensar, no sé en que porque me aburro yo sola con mis pensamientos si la fuerza no acompaña, pero supongo que en algún momento el viento arrastrará con fuerza la tristeza para convertirla en algo útil.

Creo que se me secan hasta las palabras, porque si vuelvo a leer lo que escribo me quedo en la primera linea pensando si es correcto mi parecer, si es correcto mi peso o si en realidad lo que tengo delante de las narices es sólo un momento.

Hecho de menos a Maitea, supongo que porque resulta más cómodo echarlo de menos porque fue el último hombre que amé hasta perder la cordura y hoy estoy tan cansada que prefiero echarlo de menos que de más.

Guardo mis fuerzas para papá, supongo que entre estar en casa lamentando y pasear mi alma en pena con él resulta más productiva mi no nada a su lado que yo misma y mis pensamientos.

Quizad la razón llamó a mi puerta, es curioso porque mi puerta hace tiempo que perdió la validez de su pomo pero quizad ahora más que nunca despierte a la entrada de la cordura para vivir sobre mis posibilidades y no por encima de ellas.

Estoy escasa, escasa de palabras y escasa de posibilidades; simplemente estoy.

El amor tocó a mi puerta, sin duda le cogi del brazo fuerte para que no se marchase … un Peter Pan para una campanilla sin alas que con los ojos vendados se pregunta sin ganas hacia donde seguir su rumbo.

Escasa, sin palabras y seca … un manantial de fuerzas que hoy perdieron el rumbo de su caudal y se desparraman sin sentido ni forma. El manantial absorvido en un mundo donde el quizad no se acepta y quiere el ya mismo.